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Gap pincha en el primer trimestre: reduce ventas, entra en pérdidas y revisa sus previsiones

La compañía prevé cerrar el ejercicio con una caída de la facturación de un solo dígito bajo, y anotar un margen bruto de entre el 36,5% y el 37,5%. China, la supply chain y la inflación son algunos de los factores.

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26 may 2022 - 23:04

Gap pincha en el primer trimestre: reduce ventas, entra en pérdidas y revisa sus previsiones

 

 

 

El cuarto mayor grupo de moda del mundo pincha en el primer trimestre. Gap ha arrancado el ejercicio con una caída de ventas del 13% y en pérdidas, unos resultados “decepcionantes”, según el grupo, que le han llevado a reducir sus previsiones para el conjunto del ejercicio.

 

Entre febrero y abril, Gap ha facturado 3.477 millones de dólares, lo que supone un retroceso del 13% respecto al mismo periodo del año anterior. La caída es del doble respecto a la prevista el pasado marzo. Old Navy y Gap han sido los principales responsables del descenso, mientras que Banana Republic ha seguido creciendo.

 

La empresa atribuye cinco puntos porcentuales de caída al fin del programa de estímulos (que impulsó las ventas el año pasado) y otros tres puntos a los cierres, las desinversiones y la externalización del negocio europeo a socios.

 

 

 

 

Las ventas online cayeron un 17%, hasta aportar el 39% de la facturación total, y las de tiendas se contrajeron un 10%. La compañía cerró el periodo con una red de 3.414 tiendas en más de cuarenta países.

 

En el periodo, Gap ha regresado a números rojos, con unas pérdidas de 162 millones de dólares, frente al beneficio de 166 millones de euros del año anterior. El margen bruto se redujo hasta el 31,5%, con un impacto de alrededor de 170 millones de dólares del aumento de los costes de transporte.

 

Además, el aumento de los descuentos en Old Navy y las presiones inflacionarias en las materias primas compensaron la reducción de descuentos en Banana Republic en el marco de su relanzamiento.

 

Los malos resultados del primer trimestre han llevado a Gap a revisar a la baja sus previsiones para el ejercicio 2022. Ahora, el grupo prevé contraer su facturación a un solo dígito y registrar un margen bruto de entre el 36,5% y el 37,5%. El margen operativo estará entre el 1,8% y el 2,8%.

 

 

 

 

Las anteriores previsiones, realizadas en marzo tras la presentación de los resultados anuales, pasaban por anotar un crecimiento de un solo dígito bajo, con un margen operativo de entre el 6,3% y un 6,8%.

 

Esta nueva estimación refleja, argumenta Gap, “un entorno macroeconómico incierto, los problemas de ejecución en Old Navy, la presión inflacionaria y una desaceleración en China que está afectando a la marca Gap”. La empresa anticipa una “modesta mejora” a partir de la segunda mitad del año.

 

“Nuestros resultados reflejan los vientos en contra de toda la industria, así como los desafíos en Old Navy, que están impactando en nuestra evolución a corto plazo”, resumió Sonia Syngal, consejera delegada de Gap.

 

La ejecutiva reconoció que el grupo está “decepcionado” de presentar resultados por debajo de las expectativas, aunque incidió en su confianza para hacer frente a los problemas a corto plazo y “restabilizar” Old Navy.

 

 

 

 

“Podemos construir una compañía más resiliente y ágil”, apuntó la Syngal, que tras su nombramiento como consejera delegada en 2020 puso en marcha un plan a tres años, denominado Power Plan, con el que mejorar el margen de ebit hasta el 10% y lograr que Old Navy y Athleta aporten el 70% de la facturación.

 

Para este año, la compañía prevé continuar acelerando este plan, con una inversión de alrededor de 700 millones de dólares y el cierre de cincuenta tiendas de Gap y Banana Republic (el Power Plan contempla 350 cierres en total). Además, abrirá entre treinta y cuarenta tiendas de Old Navy y Athleta.

 

 

 

 

Inventario, inflación y China

Old Navy y Gap, que aportan más de un 70% de la facturación del grupo, fueron las cadenas que peor evolucionaron en el primer trimestre. Old Navy redujo sus ventas un 19%, hasta 1.800 millones de dólares, por “los desequilibrios de oferta, los continuos retrasos en el inventario y dificultades de aceptación del producto en algunas categorías”. En términos comparables, las ventas de la cadena cayeron un 22%.

 

Gap, por su parte, contrajo su facturación un 11%, hasta 791 millones de dólares. “La marca estuvo un poco impactada por la ralentización de la demanda debido a la presión inflacionaria, que afecta al consumidor de menos ingresos, y a los problemas de inventario”, argumenta el grupo.

 

Además, se vio también afectada por los confinamientos en China y la ralentización generalizada de la demanda en el país. Las ventas comparables en Norteamérica y el resto del mundo se redujeron un 11%.

 

En cambio, Banana Republic continuó al alza, con un crecimiento del 24%, hasta 482 millones de dólares, tras su relanzamiento el año pasado y la reactivación de la demanda de prendas para ocasiones especiales y para el trabajo. Por último, Athleta, especializada en moda deportiva, incrementó su facturación un 4%, hasta 360 millones de dólares en el primer trimestre.

 

A cierre del periodo, Gap operaba con 3.414 establecimientos, tras abrir 44 y cerrar 29 tiendas durante el trimestre. El grueso de los cierres corresponden a tiendas franquiciadas, con veinte tiendas menos, excluyendo los once puntos de venta que se trasladaron a OVS en Italia.