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La china Neo DigiTex abre oficinas en Barcelona para su plataforma Inniverse

La plataforma digital de Neo DigiTex conecta a diseñadores y marcas de gama media y alta con proveedores internacionales verificados, integrando datos, trazabilidad y soporte operativo para agilizar el desarrollo de colecciones.

La china Neo DigiTex abre oficinas en Barcelona para su plataforma Inniverse
La china Neo DigiTex abre oficinas en Barcelona para su plataforma Inniverse
Inniverse refuerza su propuesta como plataforma tecnológica para la cadena de suministro global de la moda y se instala en España

Pablo Bueno

Inniverse refuerza su propuesta como plataforma tecnológica para la cadena de suministro global de la moda y se instala en España. La compañía, perteneciente al grupo chino Neo DigiTex, ha desarrollado un ecosistema digital privado que conecta directamente a marcas y diseñadores con proveedores internacionales, desde hilatura hasta prenda terminada, con un enfoque en calidad, sostenibilidad y agilidad operativa. Desde Barcelona, Inniverse busca ahora penetrar en Europa.

 

A diferencia de los marketplaces mayoristas tradicionales, la plataforma opera bajo un modelo cerrado y curado. “Inniverse es una plataforma S2B2B (Suplier to Business to Business) de nueva generación que conecta a diseñadores y marcas premium directamente con proveedores internacionales verificados”, explica Amanda Kwok, adjunta a la dirección general de la compañía, subrayando que el proyecto se apoya en la experiencia industrial del grupo Neo-Concept.

 

En la práctica, el modelo S2B2B implica que hay detrás una infraestructura tecnológica que centraliza los datos, procesos y transacciones, frente el B2B (Business to Business) tradicional en el que las empresas colaboran casi sin mediación. También que Inniverse se encarga de seleccionar y validar a todas las empresas, ya sean diseñadores, marcas o proveedores. También se encarga de la mediación si surgen incidencias o conflictos y la idea detrás es construir relaciones a largo plazo, de forma que la plataforma vaya creciendo con diversas alternativas en todas las fases de la cadena de suministro.

 

 

 

 

Inniverse surge en plena reorganización del sourcing a escala mundial. Consciente de los retos del aprovisionamiento en países lejanos, el gran reto es conseguir acuerdos con empresas europeas. En estos momentos, sólo dispone de fábricas propias en China y Camboya, sin embargo, ha abierto oficinas en Europa, entre ellas una en Barcelona, y ha iniciado conversaciones con asociaciones de empresas de la industria textil, confección y calzado para poder ofrecer a medio plazo soluciones de nearshoring para diseñadores o marcas del Viejo Continente. Portugal, Marruecos, Turquía y también las asociaciones de fabricantes en España están en su punto de mira en la búsqueda de proveedores y quieren trabajar con hubs de empresas que además de calidad y seguridad, puedan afrontar pedidos grandes.

 

El proceso de acceso es selectivo tanto para compradores como para fabricantes. Los proveedores pasan por un sistema de validación que incluye revisión de capacidades técnicas, documentación de compliance y certificaciones, mientras que las marcas acceden mediante invitación. “Nuestro equipo revisa manualmente cada proveedor y cada producto antes de que sea visible para los clientes”, señala Kwok.

 

La plataforma centraliza información clave para la toma de decisiones, desde fichas técnicas y composiciones hasta precios, plazos de entrega y datos de sostenibilidad. Este enfoque permite reducir tiempos y fricciones en el desarrollo de producto. “Al centralizar estos datos en un espacio protegido, reducimos drásticamente el time to market”, apunta la directiva. Además, la tecnología permitirá que Inniverse tenga un papel muy activo como mediador cuando surjan conflictos o incidencias entre cliente y proveedor para que las partes “cumplan su contrato”.

 

 

 

 

Inniverse opera bajo un modelo de suscripción para compradores y comisión por pedido para proveedores, sin tarifas de listado. Según Kwok, esta estructura busca huir de los sistemas de subasta, con una lucha encarnizada por el precio: “Nuestro ecosistema está diseñado para proteger el valor, no para erosionarlo”, alejándose de la presión a la baja sobre precios.

 

Aunque la plataforma no compite con los grandes grupos verticalizados, sí se quiere posicionar como una alternativa para marcas independientes, sellos contemporáneos y retailers multimarca. “Democratizamos el acceso a un nivel de calidad industrial que antes estaba reservado a grandes volúmenes”, afirma la ejecutiva.

 

La sostenibilidad y la trazabilidad son pilares del proyecto, especialmente ante la futura obligatoriedad del pasaporte digital de producto. “Nuestra plataforma servirá como la infraestructura donde se almacena y comparte la información de cumplimiento”, concluye Kwok, situando a Inniverse como una herramienta para convertir la regulación en una ventaja competitiva.