Ikks entra en concurso de acreedores en Francia y pone en riesgo más de 1.000 empleos
El grupo francés controlado por Avenue Capital se encuentra en redressement judiciaire por el tribunal de París. Según Les Échos, la medida afecta a la filial francesa, mientras España y Bélgica quedan fuera del procedimiento.
Ikks, en peligro. La compañía francesa, icono en moda urbana y referente del chic parisino, ha sido colocada en concurso de acreedores por el tribunal de actividades económicas de París, una medida que amenaza el futuro de más de 1.000 empleados en su mercado de origen. La decisión afecta por el momento únicamente a Ikks France, principal sociedad del grupo, y no a sus filiales en España y Bélgica, ha apuntado el diario Les Échos.
Ikks arrastra tensiones financieras desde hace años. Tras la crisis del Covid-19, que aceleró el consumo de segunda mano en su línea junior, la empresa sufrió el impacto de la guerra en Ucrania, país que representaba 12% de sus aprovisionamientos.
Desde entonces, la empresa fundada en 1987 no ha logrado estabilizar su negocio. Si bien sus acreedores e inversores ya habían aceptado una reestructuración de deuda e inyección de liquidez el pasado año, el tribunal ha optado ahora por un procedimiento formal de observación hasta abril de 2026.
En febrero de 2024, la compañía suprimió 202 puestos en Francia y el cerró de 77 tiendas y corners, una medida que finalmente se redujo a 140 empleos tras recolocaciones internas. Una fuente cercana al caso citada por AFP señaló que se inyectaron 30 millones de euros adicionales para intentar recuperar la rentabilidad. Según las últimas estimaciones de mercado, la facturación anual de la compañía rondaba 280 millones de euros.
Con las marcas Ikks, I.Code y One Step, el grupo suma unos 600 puntos de venta en el país galo y en el extranjero, así como una plantilla de alrededor de 1.500 personas en todo el mundo. Desde 2015, el conglomerado galo está controlado por el fondo estadounidense Avenue Capital.
Ikks se enfrenta a un concurso de acreedores en Francia que, por el momento, no afectará a las filiales española y belga
El concurso de acreedores, figura que en Francia recibe el nombre de redressement judiciaire, se abre cuando una empresa se encuentra en cese de pagos, pero aún se considera que puede ser viable. Su objetivo es preservar la actividad, el empleo y asegurar el pago ordenado de los acreedores. Durante el proceso, se congela el pago de deudas y se abre una fase de observación que puede culminar en un plan de reestructuración o, si no prospera, en liquidación.
Ikks se suma así a una larga lista de enseñas francesas de moda en dificultades financieras que amenazan el tejido empresarial del prêt-à-porter francés. Nombres como Naf Naf, Camaïeu, Kookaï, San Marina, Minelli, Jennyfer o Comptoir des Cotonniers ya se han convertido en víctimas de una problemática estructural. El cóctel que las amenaza combina el efecto de la pandemia, la inflación, el alza de costes energéticos y de alquileres, o el avance de la segunda mano y la moda ultrarrápida, con Shein como máximo exponente.