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Kraft&Walkers aspira a duplicar su tamaño en 2022 tras entrar en Lanzadera

La compañía, que basa su negocio en dos modelos (una tienda multimarca para marcas emergentes y una asesoría), prevé acoger este año a 75 marcas después de cerrar 2021 con una facturación de 500.000 euros.

C. J.

9 may 2022 - 04:57

Kraft&Walkers aspira a duplicar su tamaño en 2022 tras entrar en Lanzadera

 

 

Kraft&Walkers encara una nueva etapa. La compañía madrileña, que opera como tienda multimarca para empresas emergentes, a las que también asesora, aspira a duplicar su tamaño este año tras entrar en Lanzadera.

 

La empresa, que nació en 2020, cerró su primer año con una facturación de 230.000 euros y 35 marcas. El año pasado, Kraft&Walkers registró unos ingresos de 500.000 euros y trabajó con cincuenta compañías.

 

Para este año, la Kraft&Walkers aspira a trabajar con 75 compañías. “Durante el primer trimestre del año hemos crecido en ventas un 20%, y tenemos buenas sensaciones para cierre”, subraya Rodrigo Navalón, fundador de la empresa. El directivo explica que ahora empieza “la temporada fuerte” ya que muchas de las marcas con las que trabaja son de temporada, y destacan las especializadas en baño.

 

 

 

 

La empresa ha sido una de las elegidas de la edición de mayo de Lanzadera, la aceleradora de empresas de Juan Roig, presidente de Mercadona. Kraft&Walkers ha sido seleccionada para el programa Growth, que implica asesoramiento, formación y una financiación de hasta 200.000 euros de acuerdo con el cumplimiento de una serie de objetivos.

 

“Es una prueba de que el proyecto es interesante”, destaca Navalón. Tras su entrada en la aceleradora, la empresa madrileña prevé duplicar su facturación e incrementar su número de clientes.

 

Kraft&Walkers basa su negocio en dos modelos. Por un lado, cuenta con un establecimiento en la calle madrileña de Lagasca donde comercializa productos de start ups de moda y marcas nativas digitales. En el interior de la tienda, cada firma cuenta con su propio espacio donde pueden estar presentes hasta seis meses.

 

La empresa tiene el stock en depósito y cobra una comisión fija. La compañía trabaja con marcas como Robin Collection, 710 Studio, Valentina garí, María Pascual, Chiribita, Fígara, Marcela & Co, Isabel Abdó, Aibon, Momoc, Maour, Mur Swimwear, Swana, Old Jeffrey, Szolt & Frog, entre otras.

 

 

 

 

La otra área de negocio de Kraft&Walkers es la consultoría. La compañía trabaja como asesora de aquellas empresas que tienen presencia en la tienda, donde recoge información de los clientes para posteriormente realizar un informe. “Nuestra estrategia es muy clara, ayudamos a las marcas a posicionarse, a crecer y en su expansión”, destaca Navalón.

 

Casi todas las marcas con las que trabaja Kraft&Walkers tienen recurrencia año a año, aunque para algunas, el establecimiento de la empresa le ha servido para tantear su entrada a pie de calle y ya han puesto en marcha sus propios establecimientos. Es el caso de Sepiia o Lady Pipa.

 

Con una inversión de 120.000 euros, Kraft&Walkers nació a principios de 2020 de la mano de Rodrigo Navalón, que fue consultor de PwC; Lucas Monroy, con experiencia en el ámbito de la comunicación, y Javier Arias, ex ejecutivo de Unilever. A día de hoy, los fundadores continúan siendo los socios únicos de la compañía.