‘Skincare’, marcas locales y retail: la cosmética da con el refugio perfecto en Latinoamérica
Mientras la región atraviesa un contexto de volatilidad económica y presión inflacionaria, la cosmética muestra un comportamiento resiliente, con un boom de marcas locales e internacionales que apuestan por el territorio.
El retail cosmético acelera en Latinoamérica entre expansión regional y entrada de gigantes globales. Pese a encontrar en la región una coyuntura marcada por la inflación, la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo, la industria cosmética cala cada vez más hondo en los principales mercados con marcas de nicho locales, distribuidores exclusivos y firmas internacionales que apuestan por la región.
El sector se posiciona como uno de los segmentos más dinámicos de consumo en Latinoamérica, sostenido por el auge del skincare y la aparición de nuevos formatos comerciales.
Más fragmentado por la irrupción de nuevos jugadores, la cosmética en Latinoamérica se divide en categorías esenciales, aspiracionales y de bienestar, en una combinación que logra mantenerse al alza.
La cosmética en Latinoamérica generó 54,1 millones de dólares en 2024
El negocio de la cosmética, que incluye belleza y cuidado personal, proyecta un crecimiento de entre el 4% y el 4,7% anual entre 2025 y 2029, según Statista. De acuerdo con estimaciones del informe LATAM Beauty And Personal Care Products Market Size & Outlook, 2025-2033 elaborado por Deep Markets Insights, el sector cerró 2024 con unas ventas de 54,1 millones de dólares, cifra que podría superar los 80 millones de dólares en los próximos cinco años.
Por segmentos, el skincare representaría el 19.5% de las ventas en Latinoamérica en 2025, con un valor estimado de 13.2 millones de dólares. En 2029, este indicador alcanzaría los 15,8 millones de dólares, de acuerdo con el Reporte de Tendencias del Centro de Investigaciones de Economía y Negocios Globales (Cien).
Este crecimiento se ve impacto por un cambio en los hábitos de consumo del consumidor latinoamericano, priorizando cada vez más el cuidado de la piel, lo que genera un mayor ticket medio de compra y que las marcas apuesten por experiencias más especializadas, tanto en la tienda física como en el canal digital.
El renacer de marcas locales
En los últimos años, el sector ha visto florecer marcas locales como la peruana Aruma, que se encuentra en plena fase de expansión regional. Tras consolidar una amplia red de tiendas en su mercado local, la compañía apostó de lleno por mercados estratégicos como Colombia, donde recientemente superó los 25 puntos de venta, y México, donde desembarco en 2025. El modelo de Aruma está basado en retail especializado, surtido amplio y precios accesibles.
Al otro lado de la Cordillera de los Andes, la chilena DBS Beauty Store gana peso como el principal distribuidor de marcas regionales e internacionales de cosmética. La cadena de tiendas también tiene presencia en el mercado peruano.
Mientras, en Colombia, el boom de la cosmética local lo protagoniza Trendy Shop. La marca de maquillaje combina desarrollo de producto propio y una estrategia omnicanal orientada a un consumidor joven.

México, el gran imán del sector
México se posiciona como el principal mercado de cosmética de la región, con 4.100 millones de dólares de valor de mercado, según el informe Latin America and the Caribbean - Cosmetics - Market Analysis, Forecast, Size, Trends And Insights de IndexBox. Le siguen Brasil y Colombia con 3.800 millones de dólares y 521 millones de dólares, respectivamente.
La estadounidense Ulta Beauty eligió México para dar su primer paso internacional. La compañía se alió con Grupo Axo para abrir en el país sus primeras tiendas en el extranjero.
A cierre de 2025, Ulta Beauty contaba con casi una decena de puntos de venta en México y para este año prevé un ritmo de aperturas similar. Su desembarco en el país ha marcado un punto de inflexión para el mercado local y ha elevado el listón competitivo en términos de surtido, experiencia de compra y servicios asociados al retail de cosmética.

Los grandes almacenes redibujan su propuesta ‘beauty’
Los principales grandes almacenes de la región también han comenzado a desarrollar conceptos específicos de cosmética para atender las exigencias del consumidor.
Recientemente, Falabella lanzó su concepto Beauty F en su tienda departamental de Parque Arauco, en Santiago de Chile. El espacio reúne marcas internacionales de cosmética como Fenty Beauty, Drunk Elephant o The Ordinary, y se presenta como un entorno especializado, diseñado para ofrecer una experiencia de compra más ágil y alineada con las tendencias globales del sector.
Los planes de Falabella pasan por llevar este concepto de cosmética exclusiva y destacada a otras tiendas como la de Vespucio o Viña del Mar, así como también comenzar a operar con las nuevas marcas en su canal online.
Su compatriota Ripley también reforzó su apuesta por la cosmética de manera similar y lanzó Ripley Beauty en el centro comercial Plaza San Miguel, en Lima. El concepto combina espacios de productos de maquillaje, cuidado de la piel, capilar y fragancias.
En Ripley Beauty se instalaron nuevas marcas que antes no estaban presentes en la departamental como Corsx o firmas de perfumería de lujo como Lancôme, Dior o Valentino.
Tradición y nuevos formatos
Si hasta hace unos años el gran referente local de cosmética era Natura, el sector hoy se ha fragmentado. Y aunque existen nuevas marcas que apuestan por el retail, la cosmética sigue encontrando en Latinoamérica una buena respuesta frente a los modelos de venta directa.
La semana pasada, Natura anunció que seguirá operando Avon en Latinoamérica, pese a haberse desprendido de la marca estadounidense en el resto de los mercados. La decisión se apoya en la extensa red de venta directa que sigue teniendo peso en países como Brasil, México, Colombia o Perú.