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L. Mesones (ExpoTextil Perú): “Hay que buscar compradores que no van a ferias por un Gobierno”

La directora del mayor certamen del país sudamericano apunta hacia la innovación a la hora de hacer negocios en las ferias de moda. La próxima edición de ExpoTextil Perú se llevará a cabo del 23 al 26 de octubre en Lima.

L. Mesones (ExpoTextil Perú): “Hay que buscar compradores que no van a ferias por un Gobierno”
L. Mesones (ExpoTextil Perú): “Hay que buscar compradores que no van a ferias por un Gobierno”
Luisa Mesones (ExpoTextil Perú): “Hay que buscar compradores que no van a ferias por un Gobierno”

María Bertero

Perú busca posicionarse en la moda internacional más allá del algodón Pima y la alpaca. La próxima edición de ExpoTextil Perú, que se llevará a cabo del 23 al 26 de octubre, saldrá en busca del cliente internacional en un contexto convulso por la guerra arancelaria. La última edición generó negocios por 130 millones de dólares, destacando la importancia del país sudamericano en la industria mundial. Luisa Mesones está al frente de la feria y confía en la colaboración de todos los actores de la industria para trabajar con el sector público en orden de fortalecer la moda peruana.

 

 

Pregunta: Con la reconfiguración de cadenas de suministro global tras la guerra comercial, ¿cómo está posicionando Perú respecto a países como México o India que ya se benefician del nearshoring?

 

Respuesta: Frente a este panorama, Perú se ha posicionado con fuerza en la cadena de suministro de productos orgánicos, sobre todo para los ojos de Europa y Asia, para que puedan vincularse aquí con este tipo de productos. Desde la feria estamos tratando de que cada vez más los expositores tengan artículos de este tipo de producción, lo que obligó a muchas empresas peruanas a tener que adaptarse, ya que, además, Europa había dicho que, a partir de 2025, no iba a entrar productos que no fueran sostenibles. En cuanto a los aranceles, notamos ciertas restricciones, pero respecto a otros países. A Perú no han dado noventa días de suspensión del 10% del arancel, así que hay que ver cómo evoluciona. Lógicamente, hay países a los que les ha tocado muchísimo más duro y hemos notado que algunos países que participaban del certamen como el caso de Rusia o Turquía se han retraído.

 

 

P.: ¿Cómo se ha posicionado la moda peruana en un contexto global marcado por la guerra arancelaria?

 

R.: Las marcas peruanas que exportan sus productos y diseños lo hacen de manera personal a grandes empresas de Estados Unidos y Europa. Tienen mucho prestigio fuera. Desde hace unos años contamos con la Sociedad de Exportadores de Prendas de Vestir en Perú y ahora la feria tiene un nuevo Consejo Consultivo que está apoyado por gremios como Promperú, la Sociedad Nacional de Industrias, la Cámara de Comercio del Lima, el clúster de moda sostenible, etcétera. Todas estas instituciones nos reunimos con regularidad para poder intercambiar ideas que proyecten a la moda peruana en el extranjero. Hemos invitado a Cancillería y Agricultura a que formen parte de este consejo para ver justamente estas mejoras que podemos hacer un plan nacional de desarrollo dentro de la feria y poder ayudar a que se desarrolle el sector con gran nivel en la región. No centrarnos sólo en Perú sino mirar a la región. Debemos tener alianzas para poder avanzar porque el mundo se mueve en conjunto.

 

 

P.: ¿Ha cambiado la estrategia de promoción de productos peruanos en mercados como Estados Unidos y Europa?

 

R.: La mayoría de las empresas tienen convenios, pero, básicamente, se siguen moviendo de la misma manera. Ya no funciona el tema de hacer una rueda de negocio o llevar a un grupo de empresarios al extranjero. Se visitan ferias porque sí, son espacios que continúan funcionando, pero la clave es salir a buscar a ese comprador que normalmente no era traído por un gobierno, al que está buscando algo especializado. A nosotros nos piden, por ejemplo, bases de datos, información, productos especializados. Por eso estamos diseñando dentro de nuestra oficina un área de oportunidades comerciales tratando de especializarnos en la selección de esos productos que nos piden. En concreto, este año viene desde Alemania Gots a participar de la feria, lo que nos ayuda a difundir la importancia de la certificación a nivel mundial.

 

 

P.: Perú tiene potencial internacional en productos como el algodón Pima o la alpaca. ¿Cómo están respondiendo los tejidos peruanos frente a la competencia china en términos de precio y diferenciación?

 

R.: No tenemos tanta oferta en camélidos para seguir atendiendo la alta demanda de alpaca, incluso para el consumo peruano ya que, a veces, son animales que se utilizan para trabajar. La clave está en que el empresario peruano pueda ser original para desarrollar productos nuevos, con creatividad para poder ofrecer productos que puedan impactar y poder hacer alianzas también entre empresas o comunidades para poder abastecer esta demanda.

 

 

P.: Se habla también de un riesgo de dumping chino en el mercado peruano. ¿Qué acciones se están coordinando con el sector público para proteger a los pequeños productores?

 

R.:  La reciente inauguración del puerto de Chancay es un hito comercial entre América del Sur y China. Si bien hay mucha inversión de este tipo, como el nuevo aeropuerto, también hay cierta protección. Por ejemplo, en la feria tenemos participación de empresas chinas, pero para estar no deben poder competir con nuestra industria local, con participación en términos de avíos, maquinaria o ese tipo de productos. Sin embargo, el mercado es abierto, entonces muchas empresas chinas están abriendo industria en Perú para poder vender legalmente. Lo que hay que ver es cómo competir con un producto que es bueno y mucho más barato. Ahí entran en juego otras estrategias, que tenemos que pensar entre todos, de cómo poder competir en términos de calidad, diseño para estar todos en el mismo juego competitivo. Así como se han aliado China, Japón y Taiwán, nosotros tenemos que buscar lo mismo.

 

 

P.: ¿Qué medidas impulsa la feria para acelerar la recuperación del sector de confecciones?

 

R.: El 2023 fue un año extraño, con muy buena venta, pero que costó muchísimo. Por eso ahora estamos buscando otras posibilidades de un nuevo mercado, que pueda ir más allá de Estados Unidos. Estamos desarrollando otras líneas de producto que sean atractivas y competitivas para otros países. A su vez, el consumo local de Perú se puede llevar a otros mercados mediante la importación directa con foco en Chile, Bolivia y Ecuador, donde apuntamos a otro tipo de producto. En los últimos años, los productores peruanos apostaron mucho por apoyar la industria local, renovando tecnología, incorporando maquinaria más moderna, lo que ayudó a repuntar el consumo. En este sentido, desde la feria estamos impulsando diferentes tipos de ruedas de negocio, con compradores locales, porque dentro de nuestras mismas empresas peruanas hay una demanda de productos que la misma cadena interna puede proveer. Estamos proponiendo que la pequeña empresa pueda proveer a la mediana y a la grande en otros rubros. También estamos haciendo una rueda provincial para fomentar el desarrollo fuera de Lima y llegar a provincias.

 

 

P.: La próxima edición número 18 de ExpoTextil Perú tendrá nuevos pabellones, ruedas de negocio y visitas a plantas. ¿Cómo evaluará el éxito de esta edición en comparación con el año pasado?

 

R.: Desde la última edición hemos notado un mayor interés por nuestra maquinaria y tecnología, por lo que este año vamos a posicionar el pabellón Perú Textil, un poco en línea con lo que comentábamos antes, de estas ganas del empresario peruano de innovar más allá de las materias primas. La idea es potenciar nuestros diseños, la confección y cultura textil peruana. También le damos mucha importancia a la parte de capacitación en la feria, donde contaremos con la octava edición de la Semana de la Industria Textil, en alianza con la Universidad del Pacífico para desarrollar ciertos temas como el de la industria 5.0 y poder fomentar ideas tecnológicas para el país.

 

 

P.: ¿Qué factores están promoviendo como diferenciador competitivo para la industria textil peruana?

 

R.: Se están haciendo bastantes esfuerzos. Sin embargo, todavía hay mucho por hacer. En términos de sostenibilidad, por ejemplo, la reutilización del residuo postindustrial o el tratamiento de aguas son temas cruciales que hay que tratar y avanzar más rápido. Y ahí es donde la feria cumple un rol fundamental, porque no solamente lo hace en la capacitación de la semana, sino que tenemos un boletín virtual donde semanalmente difundimos noticias de estas temáticas para todos los actores de la industria.

 

 

P.: ¿Cuáles son los principales retos para el nuevo consejo consultivo?

 

R.: En el caso de PromPerú, ellos van a ayudarnos con las ruedas de negocio, ya que tienen sus oficinas de comercio, mientras que la Cancillería tiene organismos en constante coordinación con las embajadas del exterior. Básicamente, son 160 organizaciones que tienen ellos a cargo. Nos han pedido este que identifiquemos otros mercados, por lo que estamos hablando de Asia y de otro tipo de países a los cuales nosotros normalmente no nos dirigíamos. El reto es saber cuáles son los tipos de productos que nos piden y dónde podemos trabajar para crear nuevas políticas de estado que nos acerquen a estos nuevos clientes.

 

 

P.: En un mundo que debate entre desglobalización y reconfiguración regional, ¿qué rol juega ExpoTextil para relanzar al Perú como hub de moda y proveeduría?

 

R.: Históricamente los actores de la industria han sentido la diferencia entre las pequeñas, medianas y grandes empresas. Pero, si estamos divididos, esto no funciona. Es necesario trabajar en conjunto para llegar a ser ese hub ejemplo. A lo largo de estos años, hemos visto que cerraron muchas empresas, miles de personas se quedaron sin empleo porque no había un plan de desarrollo global. Esto no puede volver a suceder. Por eso apuntamos a trabajar todos juntos, construir una base sólida, cosa de que si cambian los gobiernos o las políticas de estado no se desmantele la industria.