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El ‘made in Italy’ defiende su modelo

19 oct 2009 - 00:00

La moda italiana se encuentra inmersa en una campaña de autoafirmación. Diseñadores y directivos de varios grupos del país transalpino han reaccionado con indignación a las críticas de la prensa extranjera sobre la creatividad italiana surgidas tras la última Pasarela de Milán, en que periodistas internacionales consideraron vulgares muchas propuestas. Los ataques a uno de los países más orgullosos de su gusto y estilo llegan desde medios como el alemán Mode un Trend, que pronostica que el made in Italy “morirá asesinado por la deslocalización” en un plazo de diez años. Para el francés Le Figaro, “la crisis acelera la deslocalización industrial”, mientras el estadounidense New York Times afirma que “la alta moda afronta un momento de redefinición”.Otro ácido comentario ha llegado en las últimas semanas del alemán Suddeutsche Zeitung, que define a los estilistas como “mausoleos de la moda que ya no comunican”. Mario Bolessi, presidente de la Cámara de la moda italiana, afirma que “no tiene sentido afirmar que la creatividad italiana desaparecerá; la creatividad made in Italy nunca ha ido a menos porque está conectada con la excelencia italiana y los tejidos italianos son y seguirán siendo los primeros del mundo”. Santo Versace, hermano del desaparecido Gianni Versace, cree que la desaparición de la creatividad italiana es “una frase sólo buena para los chistes, dictada desde la envidia”. “Habría que recordar a estos señores de la prensa extranjera que los jefes creativos de los más grandes grupos franceses y extranjeros son italianos: es italiano el director artístico de Saint Laurent, de Kenzo, de Gucci, del grupo Cartier Richmond, de Calvin Klein hombre”. “Nosotros los creativos los exportamos”, sentenció. Más mordaz fue la crítica lanzada por Marina Salamon, fundadora de Altana: “no acepto lecciones de los alemanes; sus bonitas marcas famosas las han perdido hace tiempo”, afirma. La empresaria rechaza también las acusaciones sobre la venta de productos fabricados en china como made in Italy y recuerda que esto es un delito. “Me parece que estamos en presencia de un análisis muy basto”, agrega.