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Happy Punt, los discretos gestores del aprovisionamiento

Silvia Riera

15 abr 2013 - 04:55

Precios atractivos y una rotación constante de la oferta son dos de los pilares del modelo de la gran distribución de moda. Empresas como Happy Punt contribuyen a hacer posible esta fórmula. En su sede en Mataró (Barcelona), la compañía cuenta con cuatro equipos de diseño que suman 26 personas, además de un grupo de patronistas y cosedoras, personal y maquinaria para la estampación y los acabados textiles. En sus oficinas, la empresa concentra el diseño y el taller de muestras. La creación de prendas es constante.

 

Diego Ódena, fundador y director general de Happy Punt, asegura que la suya es una empresa de diseño. “No somos industria, porque no fabricamos nada -dice Ódena-; nosotros diseñamos y gestionamos el aprovisionamiento”. Happy Punt diseña unos 5.000 modelos al año, de los cuales acaba vendiendo alrededor de quinientos. De cada uno de ellos, la compañía produce entre 40.000 y 80.000 unidades. El principal cliente de la empresa es Inditex, responsable del 90% de su facturación. En los últimos años, el grupo ha ido abriéndose a otros retailers, como Next o Topshop.

 

Happy Punt trabaja en el circuito corto de la cadena de aprovisionamiento, un sistema de producción que se caracteriza por la velocidad y la agilidad en cambios y reposiciones. La compañía produce en proximidad, en Marruecos, Portugal y Turquía. En Marruecos, la empresa trabaja con hasta cinco fábricas en Tánger y, en Turquía, con otras tres. Portugal, en cambio, al tener una estructura industrial basada en pequeños talleres, Happy Punt mantiene vínculos con más de una treintena de proveedores.

 

En la localidad lusa de Gimaraes, Happy Punt acaba de poner en marcha una fábrica piloto a partir de la unión de dos de sus talleres proveedores. La empresa ha trasladado sus oficinas en Portugal, que emplean a dieciséis personas, a esta nueva planta productiva, que suma un total de 140 trabajadores. El propósito de Ódena es repetir esta fórmula con el resto de talleres proveedores y concentrarlos en cinco grandes unidades productivas.

 

Orígenes

 Happy Punt inició su andadura en 1996, aunque no fue hasta el año 2000 cuando se volcó en la actividad textil. Hasta 2005, la compañía fabricó para otras marcas, como Pepe Jeans, Converse, Jordi Labanda o Jocomomola, entre otras, e incluso lanzó la suya propia, Bombón. En aquel momento, otro de sus clientes también era Inditex.

 

El flaqueo del comercio multimarca y los impagos de las terceras marcas casi ahogaron la contabilidad de la compañía, que se decidió a apostar por la gran distribución y a especializarse en un modelo de negocio nuevo.

 

En 2007, Happy Punt dio el paso para centrarse en ser proveedor de Inditex y su cuenta de resultados volvió a crecer. Entre 2008 y 2009, Ódena asegura que la compañía registró un aumento anual de su facturación del 50%. En los últimos años, la compañía ha continuado creciento, aunque a un ritmo más moderado. En 2011, la empresa cerró con una cifra de negocio de 38 millones de euros, y en 2012, alcanzó los 42 millones de euros.

 

Estructura

 Happy Punt suma en Mataró a casi un centenar de trabajadores. Además del equipo de diseño y el de muestras, la empresa tiene un departamento comercial con una quincena de personas, que negocian, entre otras cuestiones, precios y tiempos, y otro de control de calidad, que supervisa de manera constante la producción. La empresa cuenta además con una sección específica de Responsabilidad Social Corporativa, que vela por la aplicación de las normativas laborales y medioambientales en las fábricas, y otra dedicada en exclusiva a la contratación de licencias. Happy Punt también dispone de un departamento de fotografía propio y tiene en nómina a un profesor de inglés para sus trabajadores.