Moda con D. O. en la pasarela madrileña: Claudia Gumiel rinde homenaje a La Rioja
La diseñadora riojana de 23 años se alzó con el galardón a mejor diseñadora joven de España en la edición número 39 de los Premios Nacionales a la Moda para Jóvenes Diseñadores con su colección Envelo, un homenaje a su tierra.
Como muchos jóvenes en España, cuando Claudia Gumiel cumplió los dieciocho años tuvo que tomar una decisión: qué estudiaría en los siguientes cuatro años. La elección fue fácil. De hecho, ya estaba tomada desde mucho antes. “Desde pequeña me apasionaba el mundo de la moda: mi abuela y mi madre cosían y tejían mantas y jerséis”, señala la diseñadora. Su pasión la llevó a diseñar sus propias colecciones y exponerlas en Sevilla, Madrid y Logroño, pero fue en la capital donde ha recibido el mayor galardón hasta la fecha. Su última colección, que la ha llevado a recibir el premio a la mejor diseñadora joven de España en la edición número 39 de los Premios Nacionales a la Moda para Jóvenes Diseñadores, fue nombrada Envelo, y está inspirada en las raíces de la diseñadora y en la cultura vinícola de su tierra.
Envero fue creada como una extensión de Denominación de Origen, la primera colección que nació en honor a los orígenes de Claudia Gumiel en La Rioja. La primera cápsula se llevó a cabo junto a talleres artesanos locales con el objetivo de dar visibilidad a las diferentes artesanías que se realizan en la región. La segunda, que continúa por el camino de las raíces, se inspira en una de las grandes culturas que viven en La Rioja. “Mi padre siempre ha tenido viñas en Logroño, y yo, que he crecido entre ellas, quería plasmar el significado de la maduración y el cambio de color de la uva”, explica Gumiel a Modaes.

Bajo esta metáfora, la diseñadora riojana eligió tejidos fluidos que simulaban la liquidez de la bebida, y otros que imitaban una bota de vino. En el patronaje, “reinterpreté la figura tanto del vendimiador como de la vendimiadora de La Rioja en las fiestas de San Mateo”, por lo que contó con Carmen Martínez, una de las artesanas de la región cuyo trabajo engloba elementos vinícolas, para llevar a cabo el diseño de algunas de las piezas.
“Uno de los accesorios más especiales que creamos fue un racimo disecado, con el que hicimos un molde y lo fundimos en latón, un tipo de metal, para crear una joya que acompañaba a la colección”, señala la diseñadora.
Otra de las artesanas que formó parte de Envero fue Gema Pérez, especializada en cestería, “con quien desarrollé un canasto a modo vestola”, añade Gumiel. Desde diferentes ángulos del trabajo artesano de la región, la diseñadora consiguió diseñar una colección que transmite sus raíces.
Claudia Gumiel, que forma parte de una nueva generación de diseñadores del país, apuesta por la sostenibilidad y la producción lenta de sus prendas. “Intenté encontrar un equilibrio entre la innovación en patrones con muchos volúmenes y prendas que se puedan poner”, apunta la diseñadora.
Claudia Gumiel participará en la Semana Internacional de la Moda Momad con un stand, premio que recibió como ganadora del concurso
Como ganadora del concurso, la diseñadora recibió un stand en la Semana Internacional de la Moda Momad, un máster otorgado por la Escuela Internacional de Protocolo y Eventos, y un software de patronaje digital de Patroneo Key.
Licenciada en diseño y gestión de moda por la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid, Claudia Gumiel dio sus primeros pasos como asistente de estilismo para Fran Larrañaga en 2022, cargo que regentó hasta el pasado mayo. Al mismo tiempo, también llevó a cabo la asistencia de estilismo para Belén Rastrollo desde 2023. Un año más tarde, la firma Oteyza la fichó como parte del equipo de diseño y estilismo de la marca, que le permitió expandir sus conocimientos hacia otras áreas. “Al ser una marca relativamente pequeña, pude trabajar tanto con proveedores como con clientes”, señala Gumiel.
Tras un año en la firma, la diseñadora dio un salto hacia otro lado y empezó a trabajar como encargada en Zara. “Mi objetivo para el próximo año es crear una colección que se pueda vender, por lo que trabajar en una tienda de gran distribución complementa mi visión”, explica Gumiel. “Una parte fundamental de ser diseñador es el trato con el cliente, y cómo este trata las prendas y trabaja con ellas”, agrega.