Entorno

La riqueza neta de los hogares españoles sube un 9,4% y la deuda cae a mínimos de hace 25 años

El patrimonio financiero de las familias españolas se impulsa por la revalorización de activos, mientras el endeudamiento de hogares y empresas sigue moderándose en términos de PIB, según los últimos datos del Banco de España.

La riqueza neta de los hogares españoles sube un 9,4% y la deuda cae a mínimos de hace 25 años
La riqueza neta de los hogares españoles sube un 9,4% y la deuda cae a mínimos de hace 25 años
La riqueza neta de los hogares españoles continúa al alza.

Agencias

La riqueza neta de los hogares españoles continúa al alza. Al cierre del tercer trimestre de 2025, el patrimonio financiero neto de las familias y de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares superó los 2,54 billones de euros, lo que representa un incremento interanual del 9,4%, según las cuentas financieras publicadas por el Banco de España.

 

En términos relativos, los activos financieros netos de los hogares alcanzaron el 153,7% del producto interior bruto (PIB), casi 5,5 puntos porcentuales más que un año antes y por encima del promedio registrado desde 2022. La riqueza financiera bruta, por su parte, se situó en el 200,7% del PIB, frente al 195,9% del tercer trimestre de 2024.

 

El organismo explica esta evolución por la revalorización de los activos financieros, especialmente las participaciones en el capital y los fondos de inversión. Las transacciones netas también registraron un ligero avance frente a la media de los últimos años, aunque con un impacto menor que el efecto valoración.

 

La composición del ahorro de las familias refleja un cambio estructural. El peso del efectivo y los depósitos descendió hasta el 33,9% del total de los activos financieros, en mínimos de los últimos treinta años. En paralelo, las participaciones en el capital alcanzaron el 32,3% del total y los fondos de inversión el 17,1%, ambos cerca de máximos históricos, mientras que seguros y fondos de pensiones representaron el 11,8%.

 

 

 

 

Pese al aumento del endeudamiento en términos absolutos, la deuda de los hogares mantiene una tendencia descendente en relación con el PIB. En el tercer trimestre, la deuda de las familias se elevó hasta los 714.000 millones de euros, un 3,2% más que un año antes, pero su peso sobre la economía se redujo hasta el 43,1% del PIB, niveles no vistos desde el año 2000.

 

El endeudamiento agregado de hogares y empresas alcanzó los 1,731 billones de euros, un 1,2% más interanual. Sin embargo, en términos de PIB, la ratio conjunta se moderó hasta el 104,5%, frente al 109% registrado en el tercer trimestre de 2024, prolongando la senda de desapalancamiento iniciada tras la pandemia.

 

En el caso de las empresas, la deuda se mantuvo prácticamente estable, en torno a 1,018 billones de euros. Su peso sobre el PIB descendió hasta el 61,4% a cierre de septiembre, un mínimo que no se observaba desde el tercer trimestre de 2001, reforzando el escenario de consolidación financiera del tejido empresarial.