Entorno

Japón: crisis diplomática y turbulencias económicas en la cuna de Uniqlo

Con un PIB per cápita de 46.000 dólares y una economía y política alineada con Occidente, Japón se alza como uno de los grandes destinos de la moda internacional. Fast Reatiling, matriz de Uniqlo, coloca al país en el mapa.

Japón: crisis diplomática y turbulencias económicas en la cuna de Uniqlo
Japón: crisis diplomática y turbulencias económicas en la cuna de Uniqlo

Celia Oliveras Castillo

Procesos electorales en todo el mundo, conflictos geopolíticos y la persistente incertidumbre macroeconómica, ¿a qué retos se enfrentan las principales economías del mundo? La serie Mercados estratégicos hace una radiografía de las principales potencias mundiales y analiza cuál es su relación con España, así como los principales desafíos a los que se enfrentan en los próximos años.

 

 

Mercados estratégicos

 

Radiografía de un mundo global

 

 

La isla Yonaguni se popularizó en 2021 de la mano del cantante puertorriqueño Bad Bunny, que lanzó un single homónimo que ocupó las primeras posiciones de las listas de éxito occidentales durante meses. En la canción, Benito Martínez, nombre real del artista, utiliza la isla nipona como una representación de un lugar lejano y difícil de llegar al que estaría dispuesto a ir por amor. La relación que hizo entonces Bad Bunny no es casualidad, ya que la isla, que forma parte del grupo de islas Ryukyu, se caracteriza por el difícil acceso y se alza como el punto más occidental de Japón, a apenas cien kilómetros de Taiwán.

 

Ha sido esta cercanía con la polémica isla, que sobre el papel forma parte de China pero opera hace años de forma independiente, lo que ha desatado una crisis diplomática entre Japón y China, los dos gigantes asiáticos. El conflicto estalló a principios de noviembre, cuando la recién nombrada primera ministra, Sanae Takaichi, afirmó ante el Parlamento del país que en el caso de que China recurriera al uso de la fuerza en territorio taiwanés, la intervención militar de su país estaría justificada.

 

Rápidamente, el conflicto diplomático ha escalado, y se ha trasladado a las primeras consecuencias económicas, especialmente para Japón, que ha visto como en apenas unos días los ciudadanos chinos, el principal flujo turístico del país, han cancelado cientos de miles de billetes en dirección al archipiélago. La creciente tensión entre las dos caras de la política asiática se da, además, en un momento de cambio para Japón: Takaichi, perteneciente al brazo más ultraconservador de la política nipona, es la primera mujer que se pone al mando del Gobierno.

 

 

 

 

Una economía de cuatro billones de dólares

Japón se alza en los primeros puestos en las clasificaciones de las economías de todo el mundo, con posiciones que oscilan entre el tercer y quinto lugar. Con una población de 123,2 millones de habitantes a cierre de 2024, el grupo de islas que conforman el país (compuesto por más 6.852 islas, de las cuales sólo unas 400 están habitadas), acumulan un Producto Interior Bruto (PIB) de cuatro billones de dólares, según los datos de CIA World Factbook.

 

La economía nipona, sin embargo, depende enormemente del comercio exterior, con tanto las importaciones como exportaciones del país copando más de un 20% del PIB en los dos casos. Esta vulnerabilidad se ha ido reflejando progresivamente en la economía del país, especialmente con la desaceleración económica mundial. Tras crecer un 1,7% en 2023, la economía nipona registró una ligera contracción en la primera mitad de 2024, pero se recuperó durante el segundo trimestre, logrando cerrar el ejercicio con un aumento del 0,1% del PIB.

 

Las principales previsiones, a fecha de octubre, del Fondo Monetario Internacional (FMI), pasan por que el país cierre 2025 creciendo un 1,1%, cuatro décimas más de lo estimado en julio, mientras que el PIB ralentizará de nuevo en 2026, con un alza del 0,6%. Las estimaciones del organismo internacional para Japón, pese a ser positivas, sitúan el país a la cola del crecimiento entre las grandes economías. Frente al alza del PIB de Japón, la economía estadounidense crecerá un 2%, la media de la Unión Europea lo hará un 1,2% y Reino Unido y Canadá un 1,3% y 1,2%, respectivamente.

 

La dependencia del país con el exterior, que, además, no cuenta con fronteras terrestres con ningún otro estado, ha pasado ya factura a Japón. Según los últimos datos disponibles, el PIB nipón se contrajo un 0,4% entre julio y septiembre en comparación con el trimestre anterior, precisamente a causa de la caída de las exportaciones derivada de los aranceles impuestos por Estados Unidos.

 

Los datos, compartidos por el Gobierno esta semana, apuntan a que las exportaciones japonesas cayeron un 1,2% en el periodo, frente al alza del 2,3% anotada en el segundo trimestre, mientras que las importaciones se redujeron un 0,1%, también en comparación con el crecimiento anotado en el anterior trimestre, de un 1,3%. En términos interanuales, la caída fue aún mayor, de un 1,8%.

 

 

 

 

Mar, coches y robots

La geografía japonesa se alza tanto como un reto como un motor histórico para el país. La gran extensión marítima que le corresponde como archipiélago le convierte en uno de los mayores productores mundiales pesqueros. La misma razón, sin embargo, ha dificultado históricamente el desarrollo de la agricultura, con apenas un 11% del territorio siendo apto para el cultivo. Así, el peso del sector primario en la economía es de apenas un 1%, mientras que el sector industrial copa un 26,9% del PIB y emplea a un 24% de la población.

 

Sectores tradicionales como el automovilístico, con empresas como Toyota, han dado forma a la industria nipona que, sin embargo, también se ha desarrollado al calor de las últimas tecnologías, especialmente en sectores como la robótica. La producción manufacturera, sin embargo, que por si sola representa un 19% del PIB, cayó un 2,3% a cierre de 2024, el tercer descenso consecutivo.

 

El sector servicios, por último, representa un 71,4% del PIB del país y emplea a más del 73% de la población activa. Destaca el peso del sector financiero, junto a otros como el inmobiliario, aunque el consumo minorista se alza también como una palanca relevante para la economía. El turismo ha ido en aumento en el país, alzándose como uno de los grandes destinos en el continente asiático, hasta recibir casi 37 millones de visitantes internacionales en 2024, cinco millones más que en 2019, antes del estallido de la pandemia.

 

 

 

 

Moda al calor de un gigante

El consumo privado, entre ellos de moda, ha ido asentándose como uno de los pilares del crecimiento del país, al calor del elevado poder adquisitivo de la población, que cuenta con un PIB per cápita de hasta 46.100 dólares. El creciente rol de la moda en la economía se puede ver reflejado en la trayectoria del gran operador de moda nipón, Fast Retailing.

 

La empresa matriz de Uniqlo se ha convertido en la tercera mayor compañía de la gran distribución de moda en todo el mundo en la última década, únicamente por detrás de Inditex y H&M, y adelantando a Gap la medalla de bronce en 2015.

 

Desde entonces, la compañía ha ido agrandando su distancia progresivamente con el gigante estadounidense: a cierre de su último ejercicio, finalizado en agosto, Fast Retailing anotó ventas de 3,4 billones de yenes (19.167 millones de euros), un 12,8% más que el año anterior, por encima de los 12.978 millones de euros que facturó Gap en su propio ejercicio. La compañía, además, ha ido recortando distancias con su siguiente rival, H&M, que anotó ventas de 21.377 millones de euros en su propio ejercicio completo, algo más de 2.100 millones de euros más que Fast Retailing.

 

 

 

 

Existen, sin embargo, otros grandes operadores nacionales que destacan dentro del ecosistema de la moda internacional. Por un lado, la compañía de cosmética Shiseido, aunque también Asics, que se ha hecho un hueco en la industria del deporte al calor de su marca homónima, pero que cuenta con otras marcas en su cartera como Onitsuka Tiger.

 

Respecto a la moda internacional, Japón se alza como un mercado clave en el consumo dentro de Asia. A cierre de 2023, Japón importó moda por un valor de 41.000 millones de dólares, según datos del Atlas of Economic Complexity de la Universidad de Harvard, representando un 3,15% de la cuota mundial.

 

Ello ha generado que algunos de los grandes operadores del sector cuenten con presencia física en el país, entre ellos, la moda española. Inditex, por un lado, operaba a cierre de 2024 un total de 68 establecimientos en el país, de los cuales la mayoría son de Zara (64 tiendas), mientras que el gigante gallego también operaba cuatro tiendas de Zara Home a cierre del año. Desigual, por su parte, cuenta con una red de 18 establecimientos, Bobo Choses, que ha encontrado en Japón un mercado de crecimiento, opera ya cuatro tiendas, y Ecoalf acaba de aterrizar en el país. Ni Mango ni Tous, por su parte, operan locales en el archipiélago.