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Falta de financiación y caída de exportaciones: ¿y si llega una nueva recesión?

El Banco Europeo de Inversiones apunta a la posibilidad que la economía europea entre en recesión en los próximos meses y proyecta un futuro con compañías con menos beneficios y más quiebras.

Falta de financiación y caída de exportaciones: ¿y si llega una nueva recesión?
En un año, las compañías en riesgo de quiebra han aumentado siete puntos porcentuales, hasta el 17%.

M. Tamayo

20 jun 2022 - 05:00

 

La guerra cogió a la economía europea en los primeros pasos de la recuperación y los cimientos se han derrumbado. El aumento de los precios de la energía y las disrupciones en el comercio pueden debilitar el rendimiento de las empresas de la Unión Europea, muchas de ellas en situaciones límite tras la pandemia, según el último informe del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

 

La entidad apunta que las compañías del Viejo Continente, sobre todo las de menor tamaño, se volverán más vulnerables ante la incertidumbre a partir de tres canales: la reducción de las exportaciones, la caída de los beneficios por los altos precios de energía y la dificultad de acceder a financiación ante una estrategia más cauta de los bancos para evitar riesgos.

El textil es uno de los sectores más expuestos. Si los precios de la energía se duplicaran, se cobrarían más de un 5% del valor añadido del textil, por encima de la media del conjunto de la economía.

 

La entidad sostiene que puede producirse una recesión en el continente y que las nuevas interrupciones en el comercio o el aumento de las sanciones económicas contra Rusia aumentarían el riesgo para la economía europea.

 

“Mantener una buena coordinación de las políticas públicas será crucial para gestionar el impacto económico de la guerra y enviará una señal clara a los mercados, reduciendo la incertidumbre y atemperando los riesgos de una nueva recesión”, asegura Ricardo Mourinho Félix, vicepresidente del BEI.

 

 

 

 

Sin embargo, la entidad prevé que las compañías no podrán escapar del impacto de la guerra y apunta que, en un año, las compañías en riesgo de quiebra en Europa han aumentado del 10% al 17%. “En respuesta, tenemos que aplicar políticas claras para proteger a las empresas y garantizar que la inversión pública se utilice plenamente para catalizar la inversión privada”, insiste Debora Revoltella, economista jefa de EIB.

 

Con todo, el EIB proyecta que las empresas europeas que perderán dinero este año aumentarán del 8% al 15%, mientras que la proporción de empresas en riesgo de impago aumentará del 10% al 17% durante el mismo periodo.

 

El sector que verá más reducida su margen por el aumento de los precios de la energía es el de la industria química y farmacéutica, seguido del de materias primas, el transporte, la alimentación y la agricultura y el textil. También se verán afectados, aunque en menor medida, la construcción, el turismo, los componentes electrónicos, el comercio y las telecomunicaciones.

 

Aunque esta no serán las únicas dificultades que tendrá que capear el sector privado los próximos meses. El estudio apunta que la crisis de confianza en la sociedad europea, que se situó en el total de la Unión Europea en -21,1 puntos, por debajo de la media anual y la tradicional de -10 puntos, estresará más a las empresas.

 

La entidad apunta que las inversiones cross-border, sobre todo en el centro y en el este del país, se reducirán por la inestabilidad política y la inseguridad. La actividad económica, además de verse afectada en los países cercanos a Ucrania (Hungría, Polonia, Letonia y Lituania), también se resentirá por encima de la media europea la actividad en Grecia, Croacia y España, según la entidad.