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Brasil, cambio de signo la mayor economía de Latinoamérica

El comercio de moda en el país ha registrado una evolución de dientes de sierra a lo largo de 2022, con fuertes incrementos en el inicio de año y retrocesos en los últimos meses, con caídas del 16,2% en julio y del 5,6% en agosto.

Brasil, cambio de signo la mayor economía de Latinoamérica
El programa de Lula da Silva no contempla ninguna medida concreta para el sector de la moda.

Modaes

31 oct 2022 - 10:03

La mayor economía de Latinoamérica cambia de signo. Brasil, uno de los mayores mercados de la moda en Latinoamérica celebró ayer la segunda vuelta de unas reñidas elecciones en las que se impuso el exmandatario Luiz Lula da Silva. Lula venció en las urnas con un 50,8% de los votos al hasta ahora presidente Jair Bolsonaro, que obtuvo un 49,2%.

 

En el programa electoral del Partido de los Trabajadores (PT), que encabeza Lula da Silva, no especifica ningún plan concreto para la moda, aunque el sector cuenta con un notable tejido empresarial en el país, con grupos como Lojas Renner, C&A (con la que opera con una filial independiente en el mercado brasileño), Havaianas o el grupo de cosmética Natura.

 

Entre las propuesta de Lula da Silva que podrían afectar al sector se encuentra dar estímulo al consumo interno y el desarrollo del comercio a través de financiación y promoción de la inversión pública y privada. Además, el Partido de los Trabajadores también incluye en su programa la transición energética y combatir la deforestación del Amazonas.

 

La moda en el país ha registrado una evolución desigual a lo largo del año, con subidas y bajada. Las ventas del sector iniciaron 2022 con un incremento del 2,6% y creció un 8%. En marzo, el sector disparó sus ventas un 81% debido a la baja base comparable, y en abril, la facturación de las tiendas de moda volvió a subir un 33,9%.

 

 

 

 

En mayo, la moda en Brasil comenzó a desacelerar, cerrando el quinto mes del año con una subida del 8,3% y en junio el sector incrementó su facturación apenas un 2,2%. El verano supuso otro golpe para el sector, con un retroceso de las ventas del 16,2% en julio y del 5,6% en agosto, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.

 

Tradicionalmente, Brasil ha sido uno de los mercados con más dificultad para operar para las compañías internacionales de moda debido a las altas barreras arancelarias. El fuerte proteccionismo del país también ha promovido el desarrollo de su industria local, que cuenta con gigantes del sector como Vicunha o Santista.

 

La presencia de compañías españolas del sector en Brasil es reducida. Desigual y Mango salieron de Brasil en 2016 y 2013, respectivamente, y Tendam no tiene presencia en la región. Sólo Inditex, con Zara y Zara Home, opera en Brasil con nueve establecimientos.

 

La mayor economía de Latinoamérica aporta un tercio del Producto Interior Bruto (PIB) de la región, pero apenas ha crecido un 0,15% de media anual desde 2014. Brasil registró una ralentización de la economía con la crisis financiera, acentuada por la crisis política estallada tras el caso de corrupción que llevó a la destitución de Dilma Rousseff como presidenta y al encarcelamiento de Lula da Silva.

 

 

 

 

Ahora, el frenazo de la economía china juega en contra del gigante latinoamericano. El país asiático en el mayor socio comercial de Brasil desde 2009. Además, como potencia agrícola se ha visto impactada por la guerra de Ucrania, ya que, aunque ha podido aumentar la demanda de algunas materias primas, el alto precio de los fertilizantes ha aumentado los costes.

 

La economía brasileña, con un Índice de Precio de Consumo (IPC) del 7,2% en septiembre, crecerá un 2,8% este año, según datos publicados este octubre por el Fondo Monetario Internacional (FMI). La economía brasileña fue de las que mejor nota sacó en el último examen del FMI, con una revisión a la baja de la inflación y al alza del PIB.

 

La organización con sede en Washington asegura que los indicadores del país muestran fortalecimiento tanto en la confianza del consumidor como en la de las empresas y una actividad económica robusta. En concreto, el FMI señala la fuerza del sector servicios, la baja tasa de paro, el aumento de la inversión privada y el desarrollo de los mercados de créditos de capitales.

 

El mercado brasileño, compuesto por 214 millones de personas, cuenta con un 20% de población de menos de 14 años y un 70% entre 15 años y 65%. Además de ser un mercado joven, constituye un interés para grandes compañías españolas como Santander, Telefónica o Iberdrola.