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Saks: el tribunal aprueba un rescate inicial por 400 millones de dólares

El juez da luz verde a una primera inyección de capital, que forma parte de un paquete más amplio de 1.750 millones de dólares para estabilizar el negocio y reestructurar la deuda. Se usarán para pagar a proveedores y empleados.  

Saks: el tribunal aprueba un rescate inicial por 400 millones de dólares
Saks: el tribunal aprueba un rescate inicial por 400 millones de dólares

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Saks obtiene más financiación pocas horas después de declararse en quiebra. El juez Alfredo Pérez ha aprobado el financiamiento de 400 millones de dólares en una audiencia en Houston, alegando que la inyección ofrece a la compañía estadounidense de grandes almacenes de lujo a estabilizar el negocio y reestructurar la deuda.

 

La inyección de 400 millones de dólares aprobada por el juez corresponde al primer tramo de un paquete total de financiamiento de 1.750 millones de dólares para Saks, según ha avanzado la agencia Reuters.

 

El responsable de la reestructuración de Saks, Mark Weinstein, ha afirmado que la inyección servirá para pagar a proveedores y a los 17.000 empleados de la empresa. La abogada de la compañía, Debra Sinclair, ha insistido en que las tiendas permanecerán abiertas a pesar de la situación.

 

 

 

 

Sinclair ha asegurado que la demanda existe, pero que no se le ha podido dar salida por la incapacidad del grupo de grandes almacenes de comprar suficiente inventario en las últimas semanas. Esto ha provocado que los clientes comiencen a gastar las tarjetas regalo, ante la incertidumbre generada al ver escaparates cada vez más vacíos.

 

Saks se declaró en quiebra el pasado martes, en lo que supuso una de las mayores bancarrotas para el comercio minorista en Estados Unidos. La histórica compañía se ve inmersa en esta situación tan sólo un año después de completar la compra del operador Neiman Marcus por 2.700 millones de dólares, con el objetivo de crear un grupo todavía mayor de grandes almacenes.

 

El proceso judicial desplegado en los últimos días ha tenido desde su inicio el objetivo de ofrecer margen a la compañía para reestructurar la deuda con sus acreedores que le exigen, en conjunto, 345 millones de dólares. Fuentes conocedoras del proceso cifran la deuda total en 10.000 millones de dólares.

 

Entre los acreedores de Saks se encuentra Chanel como principal, el cual reclama un importe de 136 millones de dólares. También destaca Kering, que reclama 59,9 millones de dólares, Richemont, 30 millones dólares; LVMH, 25 millones de dólares, Christian Louboutin, que exige el pago de 21 millones de dólares; Giorgio Armani, 10,79 millones de dólares; Ermenegildo Zegna, 23,3 millones de dólares; Brunello Cucinelli, 21,2 millones; The Estée Lauder, 15,9 millones; G-III Apparel Group, 16,7 millones; Burberry, 9,5 millones, y Dolce&Gabbana, 9,1 millones. La lista sólo incluye a un grupo español, Puig. 

 

En esta situación, Saks ha vivido un auténtico baile de directivos en los últimos días. La crisis se llevó por delante a su consejero delegado, Mark Metrick, que dio un paso atrás a principios de mes tras más de treinta años para ser sustituido por Richard Baker, procedente del sector inmobiliario. Sin embargo, Baker se apartó justo antes de que la empresa presentase la bancarrota, siendo reemplazado por Geoffroy van Raemdonck, exconsejero delegado de Neiman Marcus.

 

En julio, la compañía anunció los resultados del primer trimestre del año donde se registraron pérdidas netas de 232 millones de dólares, al alza frente a los 184 millones de dólares de pérdidas netas del primer trimestre de 2024, excluyendo Neiman Marcus.