Phoebe Philo dispara su hoja de ruta: más ‘wholesale’ y retail para triplicar su facturación
La firma de nicho fundada por la exdirectora creativa de Celine, propiedad de LVMH, elevó su cifra de negocio a 11,2 millones de libras (12,9 millones de euros) en 2024 y proyecta 32 millones (37 millones de euros) en 2025.
Phoebe Philo comienza a alzar el vuelo. La firma de nicho fundada por una de las creativas de culto del lujo contemporáneo tras su paso por Celine, prevé triplicar facturación en 2025 hasta 32 millones de libras (36,9 millones de euros), tras elevar ventas a 11,2 millones de libras (12,9 millones de euros) en 2024, según las cuentas depositadas en el registro mercantil británico.
En el ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2024, la empresa elevó facturación hasta 11,2 millones de libras (12,9 millones de euros), frente a 5,2 millones de libras (6,0 millones de euros) en 2023. Por su parte, el beneficio bruto se situó en 5,7 millones de libras (6,6 millones de euros), frente a 116.264 libras (134.000 euros) del año anterior. La compañía, constituida en Reino Unido, ha incorporado en su documentación un dato poco habitual en este tipo de presentaciones, la proyección de su negocio para 2025.
El crecimiento convive con pérdidas propias de una etapa inicial. El resultado operativo negativo se amplió hasta 23,5 millones de libras (27,1 millones de euros), desde 21,6 millones de libras (24,9 millones de euros) en 2023, y las pérdidas antes y después de impuestos alcanzaron 24,38 millones de libras (28,1 millones de euros), por encima de 21,77 millones de libras (25,1 millones de euros) del año anterior.
Phoebe Philo vuelve a escena con un proyecto de nicho y vocación global
Detrás de esas cifras está el perfil de su fundadora. Phoebe Philo fue directora creativa de Chloé entre 2001 y 2006 y lideró Celine entre 2008 y 2017, casa propiedad del hólding LVMH. En esa etapa, impulsó el éxito de un minimalismo moderno, funcional y aspiracional, con piezas y accesorios que fijaron el tono de una década y consolidaron una comunidad fiel.
Esa condición de diseñadora de culto explica parte del interés que rodea a la marca, que debutó con un enfoque discreto, fuera del calendario tradicional y con un ritmo de lanzamiento controlado. Cuando anunció su regreso con firma propia, en 2021, lo hizo con respaldo financiero de LVMH mediante una participación minoritaria, manteniendo independencia creativa y de gestión.
En lo comercial, 2024 marcó un punto de inflexión. La empresa puso en marcha su plataforma de comercio electrónico y aceleró el desarrollo del canal wholesale con acuerdos con grandes retailers en plazas estratégicas. En noviembre de 2024, abrió su primer shop-in-shop en Londres, en Dover Street Market, como primer paso físico dentro de una estrategia selectiva.
El despliegue continuó en 2025 con un espacio de 50 metros cuadrados en primera planta de Galeries Lafayette Haussmann, en París, su primer punto físico en Francia. La compañía también reforzó su expansión en Asia-Pacífico desde finales de 2024 y la prolongó durante 2025, con el inicio del wholesale físico en China desde septiembre, destacando tracción temprana entre distribuidores y clientela de alto poder adquisitivo.