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Who’s Next mantiene su atractivo europeo en plena recomposición del mercado francés

Menos volumen, más exigencia y un mercado en ajuste. Así arrancó el año ferial en Francia, con más de 700 marcas y la participación de una amplia comitiva española, de Lola Casademunt a Yerse o Lady Pipa, para medir oportunidades.

Who’s Next mantiene su atractivo europeo en plena recomposición del mercado francés
Who’s Next mantiene su atractivo europeo en plena recomposición del mercado francés
La feria parisina contó con una amplia representación de marcas y asistentes españoles e italianos.

Triana Alonso. París.

Francia empieza el año ferial en un momento de recomposición profunda en su ecosistema de moda. Tras un 2025 duro para la industria local, con marcas de amplio recorrido que han desaparecido o han entrado en procesos de reestructuración, y en pleno contexto que ha acelerado la erosión del canal multimarca, especialmente en ciudades pequeñas y medianas, la cita profesional Who’s Next regresó a Porte de Versailles (París) con el objetivo de defender su rol como plaza internacional y demostrar dinamismo alrededor del mercado.

 

Si bien el panorama generalizado del sector galo está lejos de ser positivo ante la acusada crisis del prêt-à-porter, la situación no es, sin embargo, catastrófica para muchos de los actores que siguen en movimiento: ferias, compradores y marcas. Vender moda y ganar dinero con ello se ha vuelto más difícil en Francia, impactando en todas las actividades satélites de la industria, pero no se ha convertido en una misión imposible, sólo un desafío en el que hay que invertir muchos más esfuerzos, coinciden los emprendedores del sector.

 

El ajuste de la escena francesa deja, sobre el papel, espacio para que las compañías ya implantadas o nuevas entradas ganen cuota en categorías y plazas donde antes había más oferta. Pero también dibuja un mercado más frágil, con menos densidad comercial y un clima de confianza contenido. En ese escenario, Francia continúa siendo el mercado natural para muchas empresas españolas, por proximidad, afinidad cultural y peso del consumo. Precisamente por eso, el momento actual tiene una doble lectura: como una oportunidad y, a la vez, como una plaza exigente que obliga a afinar posicionamiento, canal y formato de acceso.

 

Celebrada del 17 al 19 de enero, en la víspera del inicio de la semana de la moda como suele ser habitual, Who’s Next reunió alrededor de 700 marcas entre moda, accesorios y propuestas lifestyle, con el objetivo de consolidar su papel como plataforma europea de contacto comercial en un mercado que se reajusta, tanto el francés como el de los salones profesionales. El resultado fue una feria que funciona como varias en una, con oferta segmentada por universos y un flujo constante de visitantes, más cercana a un gran mercado que a un salón de nicho.

 

 

 

 

El feedback generalizado entre expositores apuntó a buen tráfico y a un invierno que vuelve a funcionar como temporada comercial, con compradores que buscaron producto vendible y colecciones con un punto elevado. En este marco, varias empresas expositoras francesas coincidieron en una apreciación compartida: presencia notable de compradores españoles, con Italia también activa, mientras se percibe menor peso relativo de visitantes procedentes de Estados Unidos, Oriente Medio y parte de Asia. En ready-to-wear, algunas marcas apuntaron también menos comprador de Antillas, un habitual en la cita para la compra de las colecciones veraniegas, por el desajuste de temporadas.

 

En paralelo, la feria dio un paso más en su dimensión de contenido y prescripción. Concebida alrededor del concepto Room 0126, inspirado en el universo de los hoteles, la edición presumió de una estética cuidada en tonos pastel y recorridos temáticos. En la entrada, la curación editorial ganó terreno como herramienta de orientación del comprador y de ordenación del ruido comercial. A ello se sumó un componente experiencial que se ha instalado en el lenguaje del stand, con activaciones puntuales pensadas para atraer tráfico.

 

Asimismo, la nueva presentación del espacio de belleza reunió una docena de marcas, principalmente francesas. El área, ubicada en un espacio central reunió afluencia, operó como punto de cruce entre curiosidad y compra, reforzando la idea de que el retail contemporáneo mezcla categorías y que la belleza se incorpora como complemento natural en ciertas tiendas multimarca y concept stores.

 

De forma generalizada, las marcas españolas consultadas por Modaes se mostraron satisfechas con el resultado de la feria, por tráfico y calidad de contactos. “La participación nos ha salido muy bien, aunque hemos echado en falta compradores asiáticos y norteamericanos de otras ediciones”, aseguró Carlota Furest, consejera delegada de Beatriz Furest, a Modaes. La marca, que cuenta con una larga trayectoria en la feria parisina desde su primera asistencia en 2020, celebró su buen desempeño en mercados como Francia, Bélgica e Italia. “En Reino Unido, el último país en el que hemos entrado, nuestro producto está encajando de maravilla”, sonrió Furest.

 

 

 

 

Sensaciones positivas también en el stand de Yerse, cuyos responsables se mostraron “contentos con la campaña de invierno”. Para la marca especializada en punto, la feria parisina supone “el principal punto de encuentro” con los clientes franceses que ya tiene y una palanca para “reforzar la exportación”. De hecho, su participación permitió firmar su próxima entrada a nuevos mercados como Líbano, Japón y Taiwán.

 

Yerse, que también participará en la londinense Scoop y la italiana White Milano, defendió el rol de las ferias “especialmente ante las crisis en Rusia y Oriente”. Volcada en el proceso de expansión en los países nórdicos, la empresa ya supera los 1.200 puntos de venta a nivel internacional, con Francia e Italia como mercados principales. En España, “un mercado que se ha recuperado en los tres canales”, Yerse registra hoy un crecimiento a doble dígito, afirmaron sus responsables.

 

Las ambiciones de expansión fueron compartidas por el equipo comercial de Lola Casademunt, que firmó nuevos clientes en Dubái y Estados Unidos. “Después de haber abierto mercado en Ecuador gracias a la participación en Who’s Next, esta temporada hemos llegado a un acuerdo para entrar en Paraguay”, avanzaron desde la marca barcelonesa, satisfechos con los contactos con clientes de Kuwáit, Canadá, Argelia o Japón. La marca continuará, en los próximos días, su tour profesional con su primera asistencia a una feria en Atenas.

 

Por su parte, Coosy acudió por sexta vez a la cita parisina. “Enero siempre es peor que septiembre -reconocieron sus responsables a Modaes-; ha funcionado muy bien con el cliente italiano, pero lamentamos la ausencia de Oriente Medio, que para nosotros es un mercado muy fuerte, al igual que el estadounidense”. La empresa, que está equilibrando su facturación entre el mercado nacional y los internacionales, dará su primer salto a la pasarela en la próxima Mbfw Madrid.

 

 

 

 

Entre las novedades, destacó la primera participación de la firma de evento Lady Pipa, con el objetivo de “comenzar a explorar el canal wholesale después de haber abierto México de la mano de El Palacio del Hierro. “Queremos que este canal sea la estrategia de expansión de la marca”, aseguraron sus responsables, detallando que la empresa valora su asistencia a próximas ferias en Italia o su participación en eventos bridal, más vinculados al universo de invitada. En el extranjero, por el momento, el mercado estadounidense es el segundo por volumen de facturación gracias al ecommerce, aunque Lady Pipa mira con interés hacia Oriente Medio y Latinoamérica de cara al futuro.

 

No obstante, la experiencia no fue homogénea para todos. Fue el caso de Yuxus, que acudió por primera vez y que, según explicaron a Modaes, no acabó de encontrar su sitio ni de conectar con su público objetivo en este formato. La marca prevé explorar otras fórmulas en París, como showrooms coincidiendo con la semana de la moda, en busca de un contexto más alineado con su posicionamiento.

 

La veterana Surkana regresó, por su parte, al salón desde la oficialización de su adquisición y nueva dirección. “Ha sido una buena feria, aunque no ha habido mucho cliente nuevo, hemos reconectado con los que ya tenemos consolidados”, explicaron desde la empresa, que en los próximos días participará en Momad y Bisutex, donde presentará su lanzamiento de línea de bisutería.

 

Por su parte, desde la marca sostenible Twothirds se mostraron satisfechos y con “buenas sensaciones” gracias a los contactos, principalmente, con compradores franceses. La marca asentada en Barcelona, que anteriormente trabajaba principalmente el online, apuesta ahora por las ferias para impulsar su negocio. A día de hoy, sus mercados principales son Alemania, Austria, Suiza y Países Bajos.

 

En el ecosistema del evento, la lencería mantuvo un peso determinante ocupando la planta baja de la feria. El mercado francés de lencería femenina alcanzó 2.010 millones de euros entre enero y octubre de 2025, en un contexto de consumo más racional. El volumen retrocedió 2,6%, pero el precio medio avanzó 3,1%, una señal de desplazamiento hacia calidad, durabilidad y valor añadido.

La estructura del gasto confirma por qué el producto técnico sigue siendo un motor. El sujetador concentra el 57% del gasto, frente al 37% de bragas, situando ajuste, materiales y construcción como argumentos comerciales centrales. En paralelo, el pijama y el homewear consolidan su peso, en línea con un consumidor que busca usos híbridos entre casa y exterior.

 

En el interior de la cita, esa ampliación del perímetro se tradujo en una oferta que desbordó la lencería tradicional, con shapewear, soluciones no bra, propuestas masculinas y colecciones de hogar. También apareció un esfuerzo visible por prescribir, con espacios curados en formato concept store que operaron como islas de producto, pensadas para inspirar al retail y señalar claves de temporada.

 

En el eje central de la planta baja, la jerarquía del salón se hizo visible a través de los stands de mayor tamaño y afluencia. Marcas históricas del íntimo como Chantelle, Dim, Wacoal, Lise Charmel, Maison Lejaby o Simone Pérèle concentraron buena parte del tráfico, junto a la presencia del grupo Van de Velde, que agrupó en un mismo entorno a la española Sardá, Marie Jo y PrimaDonna. El recorrido incluyó también un pasillo Made in Germany, con firmas como Anita y Rosa Faia, que subrayaron el peso del producto técnico y del ajuste dentro del universo de la lencería.

 

 

 

 

La integración de Interfilière en el recorrido de la segunda planta reflejó que el mercado empuja hacia producto mejor hecho y esa promesa necesita sostén industrial. Materias primas, componentes y soluciones técnicas conviven con el producto terminado, acercando a marcas y proveedores en un momento en que el sector busca acortar ciclos, justificar el valor y responder a un consumidor más exigente.

 

La parte de accesorios y bisutería introdujo, por su lado, una capa más accesible dentro del conjunto. En paralelo, se estrenó el formato Shoppe Object Paris, con más de 60 marcas como Papier Tigre o Serax, principalmente francesas pero con presencia también de propuestas coreanas, británicas, japonesas y estadounidenses. El espacio reforzó la diversificación y la lectura de retail híbrido que atraviesa toda la feria, donde moda, casa y regalo conviven cada vez más en un mismo punto de venta.

 

La oferta se articuló alrededor de productos de pequeño formato y rotación, desde papelería y tarjetas hasta velas, objetos decorativos y piezas funcionales, pensadas para completar surtido en concept stores y tiendas multimarca de posicionamiento medio sin elevar precios.