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Venezuela: incierta nueva etapa en un mercado perdido para la moda

La sorpresiva intervención militar estadounidense y la captura de Nicolás Maduro genera una alta incertidumbre en toda la región latinoamericana y en la geopolítica global ante la falta de cobertura legal de la operación.

Venezuela: incierta nueva etapa en un mercado perdido para la moda
Venezuela: incierta nueva etapa en un mercado perdido para la moda
Nicolás Maduro ha sido detenido este fin de semana y será juzgado en Estados Unidos.

C. De Angelis/ M. Bertero

Venezuela abre una incierta nueva etapa política con la primera intervención directa de Estados Unidos en Latinoamérica en décadas. Con la captura de Nicolás Maduro, al frente un régimen rodeado de constantes evidencias de falta de respeto por las libertades democráticas, el que era un mercado que había vuelto tímidamente al radar de la moda internacional inaugura un ciclo con muchas más incógnitas que certezas.

 

De momento, varios grupos internacionales de moda mantienen sus escasas redes de establecimientos (operadas en su mayoría por socios locales) cerradas a falta de que avancen los acontecimientos. Inditex, entre ellas: el socio del grupo español en el país, que opera cuatro tiendas franquiciadas, mantenía ayer la decisión de dejar cerrados estos establecimientos en favor de la seguridad de empleados y clientes.

 

El país amanece el lunes en el foco de la actualidad global. Las críticas a la acción militar por parte de la comunidad internacional y de la oposición estadounidense han sido constantes durante el pasado fin de semana por la falta de cobertura legal de la intervención ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en un país soberano. También han sido recurrentes las advertencias del peligro de una hoja de ruta que, por ahora, no parece clara: Estados Unidos quiere tutelar el país por tiempo indefinido, en apariencia sin el apoyo de facciones relevantes del régimen de Maduro y sin depositar tampoco la confianza en la oposición al mismo.

 

 

 

 

Tras un fin de semana de nerviosismo, con acopio de productos esenciales en los supermercados y gasolineras y escaso tráfico en las calles, el domingo se designó a Delcy Rodríguez, vicepresidenta del país, como responsable del Gobierno. Trump la reconoció, pero rápidamente lanzó una advertencia: “Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”.

 

La incertidumbre sobre el impacto de la intervención para la economía venezolana es también completa, pero el punto de partida no es ni mucho menos propicio para los operadores internacionales. En octubre, el Fondo Monetario Internacional pronosticó que la inflación del país se dispararía 682% en 2026, después de cerrar 2025 en el 269,9%.

 

Tras un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en 2024, el FMI estimaba para 2025 una expansión de la economía venezolana del 0,5%, que escalaría hasta el 3% en 2026. Sin embargo, la falta de transparencia del régimen de Maduro y las escasas estadísticas hacen que toda la información sobre Venezuela sea poco fiable. En concreto, el FMI alertaba de que las proyecciones se vieron dificultadas por la falta de conversaciones con las autoridades venezolanas, las escasas estadísticas comunicadas y los obstáculos para conciliar los indicadores comunicados con la evolución económica.

 

Aunque el nivel de aislamiento internacional de Venezuela era alto, particularmente en los países de la órbita de Estados Unidos y los países latinoamericanos liderados por la derecha, España ha mantenido una relación económica de cierta importancia con el país. Repsol, Bbva, Iberia, Meliá o Telefónica son algunos de los grupos españoles con actividad en Venezuela.

 

 

 

 

En el caso de la moda española, las exportaciones a Venezuela se situaron en los tres primeros trimestres de 2025 en 15,8 millones de euros, frente a los 14,7 millones de euros del mismo periodo de 2024. Venezuela se sitúa en la posición 86 entre los mercados exteriores más importante para la moda española.

 

En la moda internacional, Venezuela había despertado en los últimos años un cierto interés, pero siempre con planes contenidos. En 2024 Inditex reinició su actividad en el país (que había abandonado tres años antes) con la apertura en Caracas de la mayor tienda del grupo en Latinoamérica, un flagship de Zara de 5.000 metros cuadrados repartidos en dos pisos. Un año más tarde, se abrieron tiendas de Bershka, Pull&Bear y Stradivarius en el país, siempre del socio local Futura.

 

Se trata del segundo intento de Inditex en el mercado, que en 2007, cuando el país estaba bajo la presidencia de Hugo Chávez, firmó una alianza con la empresa local Phoenix World Trade para franquiciar sus locales. El grupo había llegado a tener una veintena de establecimientos en Venezuela, donde también han operado en los últimos años la española Tendam y grupos estadounidenses como Levi’s o Calvin Klein.

 

Junto a Inditex, el número dos del mundo de la gran distribución de moda, el grupo sueco H&M, también tenía Venezuela en su punto de mira. Los planes de la compañía pasaban hasta ahora por desembarcar en el país de la mano de Hola Moda, franquiciado de la compañía nórdica en Centroamérica y el Caribe.

 

H&M preveía su primera apertura en el centro comercial Sambil de Caracas, el mismo emplazamiento elegido por Inditex para su primera tienda en el país, para finales de 2025, pero aún no se ha concretado.

 

 

 

 

En el caso de Tendam, el grupo español cuenta con presencia en el país a través de sus cadenas Woman’secret y Springfield, también a través de socios locales. En noviembre, la cadena de moda joven del grupo reinauguró su tienda en Sambil Chacao.

 

Aunque pocos, Venezuela cuenta con algunos operadores locales como la cadena de zapaterías Twins, fundada en 1990 y que cuenta con una decena de tiendas en el país y presencia en el canal online.

 

Venezuela también es cuna de Grupo David, socio de marcas internacionales en varios países de Latinoamérica. La empresa, que tiene hace tiempo su sede en Panamá, tenía previstas varias aperturas como un flagship store de Victoria’s Secret y estrenarse con la cadena turca de fast fashion Waikiki.

 

En el último año, Grupo David había retomado su expansión en Venezuela con fuerza. La compañía decidió abrir en Venezuela su primera tienda On, además de llevar la marca argentina La Martina o volver a operar con gigantes como American Eagle, Samsonite o Karl Lagerfeld.

 

Otras de las empresas locales que Venezuela vio nacer fue Grupo Sambil. La operadora de centros comerciales abrió a finales de los noventa su primer mall en Caracas, el cual significó un hito en la modernización de los centros comerciales que dinamizó el panorama comercial de Venezuela.

 

Ubicado en el municipio Chacao (Caracas), el complejo dispone de una superficie de 250.000 metros cuadrados distribuidos en cinco plantas y alberga a más de quinientos establecimientos.

 

Fundado en 1958 por Salomón Cohen, Grupo Sambil divide su actividad entre proyectos residenciales, oficinas, hoteles y centros comerciales. El grupo cuenta con complejos en Venezuela, República Dominicana y Curaçao.

 

Grupo Sambil está pilotada por la tercera generación de la familia Cohen. En 2017, con un panorama económico ya complejo para ese entonces, la empresa decidió saltar a España con la apertura de su primer outlet en Madrid.