Milfshakes: Belén Esteban, batidos y virales con Vicio para venderle hielo a un esquimal
Fundada en 2023 y subida a la ola del streetwear, la marca del creador de contenido Nil Ojeda comienza un proceso de profesionalización y pone su mirada en los mercados internacionales, con foco en Alemania y Latinoamérica.
Nil Ojeda tenía claro desde pequeño que quería ser Youtuber. El joven catalán, que hoy tiene 27 años, comenzó a seguir a creadores de contenido estadounidenses e, inspirándose en ellos, lanzó retos como bucear en una burbuja inflable gigante o hacer el mayor número de backflips. Ojeda lo consiguió y hoy tiene una comunidad de 2,6 millones de seguidores en Instagram y 4,83 millones en YouTube. Con una generación marcada por el streetwear, no era de extrañar que terminase lanzando su propia marca: provocación, dominio de la comunicación en redes, drops y colaboraciones que parecen inimaginables para una firma de su tamaño dan vida a Milfshakes.
Coetánea de fenómenos como Nude Project, Eme Studios o Scuffers, Milfshakes se ha convertido, en apenas dos años, en una de las marcas streetwear de referencia de la Generación Z y Alfa. En 2021, cuando Belén Esteban llevó al mercado su marca de gazpacho, una agencia quiso unir a la colaborada de televisión con Nil Ojeda para que lanzasen un batido. Aquel proyecto no fructificó, pero definió el nombre de la marca de Ojeda: Milf en referencia a la expresión Mother I’d Like to Fuck y Shakes, batido en inglés.
Milfshakes comenzó su trayectoria en 2023 dedicada a la moda, pero, poco a poco, ha diversificado y hoy opera como agencia creativa para su propia marca y para terceros. La moda continúa siendo su actividad principal, con oferta unisex que, como todas las marcas de su generación, organiza en drops limitados, llegando a conseguir el sold out de su último lanzamiento en apenas siete minutos.
Ojeda es fundador y consejero delegado de la empresa desde 2023, y está al frente de todas las áreas de Milfshakes, con especial dedicación en la dirección creativa. Juan Miguel Mínguez es director de operaciones, y controla un 1% del capital de la empresa, mientras el resto está en manos de Ojeda.
Milfshakes ha lanzado productos desde felpudos hasta ambientadores o llaveros
La marca cuenta con una línea de moda (formada por camisetas, sudaderas y pantalones) de continuidad. En paralelo, lanza drops (ediciones limitadas), que comenzaron siendo de textil pero han terminado siendo hasta de felpudos y que tienen a Jacob Ruiz al frente. La marca ha logrado tal engagement con su comunidad que consigue venderle, en pocas horas, prácticamente todo lo que se proponga.
Los drops engloban desde figuras coleccionables hasta llaveros, ambientadores o felpudos y, en un futuro, quizás hasta lámparas, y poseen tres características en común: tienen un tiempo limitado de vida en la página web de la marca, incluyen algún tipo de gamificación o conllevan una sorpresa para el consumidor y son productos con los que su comunidad puede generar contenido orgánico en redes sociales. “El propio consumidor de la marca es nuestro embajador, queremos que reciba un producto de calidad que quiera compartir con su círculo”, explica Jacob Ruiz, director de drops de Milfshakes, a Modaes.
Milfshakes se ha convertido en un fenómeno viral jugando a provocar a sus seguidores y el negocio le acompaña: en 2025, la empresa alcanzará una facturación de 2,5 millones de euros, habiendo duplicado su tamaño año tras año desde su fundación. En 2024, la empresa vendió 40.000 productos, fabricados casi totalmente en China.
Pero Milfshakes tiene claro que, si quiere continuar creciendo, debe desvincularse progresivamente de la figura de su fundador. Para ello, la marca está llevando a cabo un plan de reposicionamiento que está implicando una desaparición progresiva del fundador de las redes sociales de la marca, al tiempo que los productos vinculados a Ojeda han desaparecido. El creador de contenido, por su parte, ha abierto nuevas cuentas en redes sociales, también para desvincular su figura de la marca.

El primer paso de la profesionalización de Milfshakes será la apertura de sus primeras oficinas corporativas. Ubicadas en Madrid, la empresa ha firmado un contrato de alquiler por diez años y está sometiendo el espacio a una reforma profunda para adaptarla a sus necesidades. El equipo de Milfshakes está formado actualmente por once empleados fijos y cinco más freelance.
Con consumidores de entre 15 y 30 años como público objetivo, Milfshakes dará también un salto adelante en producto. La empresa lanzará, en las próximas semanas, una colección evolucionada, dirigiéndose a un público más maduro y pensada para encajar en los mercados internacionales.
“En el proceso de internacionalización en el que nos encontramos, tenemos que aprender a desarrollar conceptos que no dependan de su imagen como creador”, señala Ruiz. “Estamos abriendo mercados, como Latinoamérica, donde estamos funcionando relativamente bien, y seguimos trabajando en Estados Unidos”, agrega.
Con el objetivo puesto en su expansión a nivel internacional, Milfshakes acelerará en Alemania, donde “marcas como Cold Culture han encontrado su hueco, así como Reino Unido”, señala Ruiz. En cuanto al mercado asiático, Corea del Sur o Japón llaman la atención de la empresa. “Nos hemos planteado entrar con pop ups en los próximos años, aunque no en materia de textil, sino con las figuras coleccionables y accesorios que engloban el storytelling de la marca”, dice el directivo.
Milfshakes prevé aterrizar con un punto de venta físico en Madrid en los próximos años
Y, aunque Ojeda siempre había dicho que su empresa no saltaría al retail, la marca lo terminará haciendo. La compañía, que concentra el cien por cien de su negocio en el canal online, se ha marcado ya el objetivo de abrir una tienda física en Madrid. “No queremos que sea una tienda al uso, queremos crear un punto de encuentro experiencial que se vaya actualizando y siempre haya algo nuevo”, asegura Ruiz.
Para 2026, los objetivos de la marca pasan por alcanzar hasta los cinco millones de euros de facturación, así como conseguir un equilibrio de ventas entre drops y ropa, gracias a la expansión internacional y al desarrollo de la empresa como agencia creativa, así como con las colaboraciones.
Provocación, gamificación y colaboraciones
En su último drop, Milfshakes lanzó una subasta de cuatro cuadros hechos con Inteligencia Artificial (IA), jugando con un doble sentido de las siglas de Inteligencia Artificial y el nombre propio (en España hay 218 personas que se llaman Ia). Las obras, que en un principio dieron a entender que fueron creadas a partir de la tecnología, fueron, en realidad, pintadas por cuatro mujeres llamadas Ia y consiguieron recaudar 9.650 euros. “Con esta obra hemos querido demostrar cómo el valor del arte cambia según la mirada de la sociedad, y cómo una obra cobra más sentido cuando hay una emoción humana detrás”, explicó la marca en sus redes sociales.

Otra de las acciones más virales de la marca se realizó de la mano de la cadena de hamburgueserías Vicio. El pasado febrero, el creador de contenido compartió en sus redes sociales que iba a tener su primer juicio en el Colegio de Abogacía de Barcelona, invitando a su comunidad a asistir. El evento resultó parte de una estrategia de márketing con la que la empresa anunció una colaboración con Vicio, creando un menú con figuras coleccionables del storytelling de la marca.
La gamificación es otra de las claves de la empresa. En vísperas al Black Friday, la empresa ha creado una experiencia gamificada basada en tres tipos de paquetes sorpresa, de 39 euros, 69 euros y 99 euros, que contenían piezas de la marca por valoradas en más del doble del precio del paquete. El sold out de las 1.700 unidades llegó siete minutos más tarde de la apertura de su web, que se llevó a cabo primero mediante un grupo exclusivo de fans de la marca. “No llegamos ni a lanzarlo al público general, y la previsión era que durase entre dos y tres semanas en la web”, señala Ruiz.
En sus drops, Milfshakes ha colaborado con personalidades conocidas como el cantante Fernando Costa, con quien lanzaró un casco de moto; el esquiador pionero en España en la fabricación de sacos de dormir, Pedro Gómez, y el cantante Cruzzi, con quienes diseñaró un abrigo de plumas, o la colaboradora de televisión Eva Hache, a quien la marca encargó la presentación de la subasta de arte, el último drop de la marca, en las redes sociales.