Inditex: el examen más difícil ante su año más desafiante
El grupo presenta el miércoles sus resultados anuales, aunque las miradas están puestas en el ejercicio que empieza y que estará marcado por el relevo en el grupo y la guerra de Rusia.

El miércoles 16 será un día atípico en Arteixo. Por primera vez, el examen al que se someterá Inditex en su presentación de resultados anuales no estará tan vinculado a su desempeño en el ejercicio que deja atrás, sino en el que ahora empieza: sin Pablo Isla, su primer ejecutivo desde 2005, y con el escenario internacional más complejo de las últimas décadas.
Los resultados llegan también tras un fuerte castigo en bolsa en las últimas semanas, coincidiendo con el estallido de la guerra en Ucrania y la posterior decisión del grupo de cerrar todas sus tiendas en Rusia.
Inditex llegó a perder el listón de los veinte euros por acción en el parqué, marcando mínimos desde 2014. La empresa ha rebotado desde entonces, pero sigue en mínimos del último año. En la última semana, cuatro firmas de análisis han rebajado el precio objetivo del grupo, la mayor cotizada del Ibex35.
“Desafiante” ha sido la palabra más repetida en los informes. El más duro es el de Credit Suisse, que anticipa una caída de las ventas comparables del 7% para este ejercicio (que se cerrará el 31 de enero de 2023).
Inditex tendría que facturar 8.961 millones de euros en el cuarto trimestre para recuperar niveles precrisis
La empresa argumenta la previsión por la exposición de Inditex a Rusia y Europa del Este, las “desafiantes perspectivas” en China, el incremento de los costes de producción y al empeoramiento del sentimiento del consumidor en Europa.
Goldman Sachs también alude a la caída de la confianza y al menor poder adquisitivo por la elevada inflación, y anticipa una horquilla que va desde un descenso de ventas del 1,4% hasta una subida del 4,8% para 2022.
Sabadell, por su parte, subraya también el incremento de los costes, lo que le lleva a moderar la estimación del resultado bruto (ebit) hasta 4.000 millones de euros, con unas ventas de 27.000 millones.
Además, Inditex afrontará este difícil contexto con un nuevo capitán: Óscar García Maceiras, que asumió a finales del año pasado el cargo de consejero delegado. La presidencia no ejecutiva la asumirá el 1 de abril Marta Ortega, en sustitución de Pablo Isla, consejero delegado desde 2005 y presidente desde 2011.
El relevo, anunciado el pasado noviembre, fue recibido con escepticismo por los analistas, aunque la mayoría esperaban continuismo en la estrategia. Desde la firma alemana Kepler Cheuvreux, por ejemplo, opinaban que “el momento no es el mejor”, y argumentaban que “tanto Marta Ortega como Óscar Maceiras tienen mucho que demostrar cuando se trata de su capacidad para manejar este gigante empresarial en medio de la crisis del Covid-19”.
Por el momento, Inditex presentará el miércoles los resultados del último ejercicio, finalizado el 30 de marzo. En los nueve primeros meses, la compañía facturó 19.325 millones de euros, un 37% más que en el mismo periodo del año anterior, y se quedó sólo un 2,5% por debajo de 2019. Entre el 1 de noviembre y el 10 de diciembre creció un 10% respecto a 2019.
El beneficio neto se más que triplicó respecto a 2020, hasta alcanzar 2.500 millones de euros, animado por el tercer trimestre, cuando el grupo registró máximos históricos de ventas, resultados antes de impuestos y beneficio neto.
Para recuperar las ventas de 2019, Inditex debería facturar 8.961 millones de euros en el cuarto trimestre, lo que supondría un crecimiento del 42% respecto al año pasado y batir su máximo histórico, que alcanzó en el cuarto trimestre de 2019 y que ascendió a 8.466 millones de euros. El reto es difícil teniendo en cuenta que el periodo estuvo marcado por la irrupción de la variante ómicron, que motivó nuevas restricciones.
El beneficio, por su parte, tendría que situarse en 1.142 millones de euros para recuperar el valor pre-Covid. Aunque respecto a 2020 supondría una subida de más del 160%, no parece tan inalcanzable teniendo en cuenta el máximo histórico de 1.233 millones de euros registrado en el tercer trimestre.