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Formació i Treball se blinda para la RAP: más de un millón para septuplicar su capacidad

La fundación de reinserción social impulsa su papel en la gestión del residuo textil con una inversión de más de un millón de euros en un sistema de clasificación con IA que multiplica por siete el residuo apto para reciclaje.

Formació i Treball se blinda para la RAP: más de un millón para septuplicar su capacidad
Formació i Treball se blinda para la RAP: más de un millón para septuplicar su capacidad

P. Riaño / P. Bueno

Formació i Treball, la fundación de inserción social que forma parte de la cooperativa ModaRe-, dispara su capacidad de producción de residuo textil para reciclaje mecánico y químico. La empresa acaba de completar una inversión de más de un millón de euros para instalar en su planta de Sabadell (Barcelona) un sistema de clasificación de textiles impulsado por Inteligencia Artificial (IA) con el que multiplicará por siete su capacidad de producción de residuo textil preparado para el reciclaje.

 

Convertido en uno de los principales colectores y clasificadores del sur de Europa (con un volumen anual de más de 47.000 toneladas al año), Fundació i Treball ha estado preparando este proyecto durante más de un año, de la mano de la empresa belga Valvan.

 

El sistema instalado en la planta de Sabadell es pionero porque permite la clasificación de textiles teniendo en cuenta la composición de fibras, color y tipo de tejido. El resultado es una clasificación totalmente automatizada en 36 flujos finales, con una capacidad de triaje de una prenda por segundo, lo que equivale a cerca de 1.000 kilos por hora, únicamente con un turno de trabajo.

 

 

 

 

Trabajando a un turno, la capacidad de la planta de Sabadell es actualmente 8 toneladas al día, pero aumentando plantilla y trabajando a tres turnos podrían llegar a las 32 toneladas al día en su capacidad máxima.

 

El objetivo de Formació i Treball con esta nueva maquinaria es, por un lado, prepararse para el aumento de residuos textiles que provocará la entrada en funcionamiento de los diferentes sistemas de responsabilidad ampliada de producto (RAP), una vez se haga público el Real Decreto que debe regular la recogida y posterior gestión del residuo textil en España.

 

 

 

 

Por otro lado, la fundación quiere también escalar la generación de residuo con el objetivo mejorar la eficiencia y la rentabilidad, y poder reducir los precios de venta a los diferentes recicladores con los que trabajar.

 

Además, esta maquinaria permitirá aumentar la generación de la materia prima de la que se nutrirá The Post Fiber, la empresa de reciclaje fundada por Formació i Treball, Margasa, Santanderina y Hallotex y en cuyo capital entró el año pasado Mango. The Post Fiber comenzará a trabajar en abril de 2026.

 

La planta de Fundació i Treball en Sabadell lleva un año y medio en funcionamiento. Dividida en seis naves y con 28.000 metros cuadrados de superficie, en ella se reciben anualmente 29.000 toneladas de textil (unas 87.000 prendas), recogidas tanto de contenedores propios como de otros orígenes.

 

De las seis naves de la planta, cuatro se están utilizando actualmente para el proyecto de Fundació i Treball. Se esperará a la extinción en plazo de los contratos de arrendamiento con las empresas que están utilizando actualmente las otras dos para incorporarlos en el futuro a las operaciones de la fundación.

 

 

 

 

Las prendas que llegan a la planta son sometidas a operaciones manuales de triaje para identificar aquellas que pueden ser reutilizadas. Del total del residuo recibido en la planta, un 63% se dedica a segunda mano. De estas, alrededor de un 15% se queda en España (vendiéndose en tiendas de la cadena ModaRe- o dedicadas a entrega social), mientras el resto se exporta.

 

Entre 30% y el 35% de todo los recogido es, por tanto, dedicado a reciclaje. Hasta ahora, la planta de Sabadell de Formació i Treball contaba con maquinaria manual de clasificación por fibras, que se sustituye por el nuevo equipamiento, que comenzó a testarse en octubre.

 

 

Tecnología punta para la selección de prendas

El sistema combina, en milésimas de segundo, espectroscopía de infrarrojo cercano, detección volumétrica por láser, cámaras de color de alta resolución y reconocimiento avanzado de texturas, permitiendo identificar con precisión la composición de fibras, el color y el tipo de tejido (punto o calada) de cada prenda.

 

Toda esta información es procesada mediante IA y algoritmos propios, que determinan la categoría de cada pieza y activan de forma sincronizada cintas transportadoras y sopladores de aire. “Esta eficiencia no sólo multiplica la productividad, sino que resuelve uno de los grandes cuellos de botella históricos del sector: la falta de flujos textiles homogéneos, en cantidad, calidad y trazables que permitan un reciclaje de alto valor”, señalan desde Formació i Treball.

 

“Gracias a esta tecnología -asegura José María Faro, director de circularidad y reciclaje textil de Formació i Treball- hemos detectado que las prendas que recogemos cada vez son de peor calidad; por esta razón creemos que en el futuro el reciclaje químico para poder tratar estas fibras tendrá un mayor desarrollo en los próximos años, llegando al 60% del total”.

 

Formació i Treball es una de las entidades tractoras de ModaRe-, una cooperativa que agrupa a fundaciones de integración social de toda España. ModaRe- cuenta actualmente con cuatro plantas de gestión de residuo textil, ubicadas en Sabadell, Vallecas, Mungia y Ribarroja del Turia, a las que se sumará una sexta en Galicia. En total, la cooperativa suma 45.000 metros cuadrados de superficie y un volumen de recogida de 47.000 toneladas de ropa al año.