La moda continúa
El secretario general del clúster catalán de la moda Modacc analiza la evolución de la industria de la moda durante los últimos años.

Los últimos veinte años, he dedicado mi actividad profesional a impulsar la competitividad de las pymes vinculadas la industria de la moda. En estos años, he descubierto que no existen sectores en crisis y sectores de éxito, sino que hay estrategias empresariales desacertadas y otras exitosas. Prueba de ello es que, durante este período, mientras una parte de la industria de la moda reducía su dimensión, un gran grupo de distribución de moda lograba el liderazgo mundial del sector. Mi experiencia me indica que mirar hacia el futuro y tener clara la estrategia de nuestro negocio está directamente relacionado con el éxito.
Si revisamos los últimos 400 años de evolución de la industria de la moda, veremos que han existido cuatro factores clave que han influido en la transformación del sector: el primero es la evolución de la sociedad y el individuo (el consumidor); el segundo, el desarrollo de la tecnología (materiales y sistemas); el tercero, las modificaciones legislativas y regulaciones impuestas por los gobiernos y, el cuarto, el más importante de todos, las personas (empresarios, trabajadores, emprendores, talento).
Estos cuatro elementos no actúan de forma aislada, sino que han interactuado entre sí a lo largo de la historia provocando cambios en los productos, los procesos industriales y los sistemas de comercialización de la industria de la moda. La increíble evolución de la alta costura al fast fashion es prácticamente historia contemporánea, pero lo interesante ahora es preguntarnos; ¿Y ahora qué?, ¿Cómo será la industria de la moda en el futuro?
“La increíble evolución de la alta costura al fast fashion es prácticamente historia contemporánea”
La buena noticia es que estos cuatro factores que han transformado la industria de la moda durante los últimos cuatro siglos serán los mismos factores que nos servirán para predecir los cambios en el próximo siglo. Liderar un proyecto empresarial de éxito supone acertar el rumbo de las cuatro cuestiones clave: ¿cómo será y qué demandará el consumidor de moda en los próximos años? ¿Qué cambios regulatorios experimentaremos? ¿Qué cambios tecnológicos nos afectaran? ¿Quién tiene la capacidad de aprovechar las oportunidades que vendrán?
En mi opinión, el grupo Inditex, en sus diferentes expresiones, ha enterrado el prêt-à-porter y, algo más importante todavía, ha volatilizado la diferenciación histórica de las clases sociales mediante la ropa. Esto tiene consecuencias muy positivas, pero también negativas puesto que, llevado al extremo, está provocando la vulgarización de la moda hasta su devaluación.
En Europa, cabe esperar un envejecimiento poblacional significativo, una larga etapa de bajo crecimiento y menor disponibilidad de renta para el consumo que empujará a los consumidores, poco estimulados por esta sobreoferta de productos de moda, en la búsqueda de precio. Las herramientas digitales facilitaran el acceso al producto y precio deseados, sin embargo, después de dos décadas realizando estudios de consumo hemos aprendido también que los disparadores de compra que se repiten década tras década tienen que ver con el diseño, el colorido y el tacto del producto.
“Las herramientas digitales facilitaran el acceso al producto y precio deseados”
Las marcas capaces de crear “la magia del producto”, la combinación que dispara el deseo del consumidor, tendrán siempre una oportunidad de éxito en este negocio. Tener en nuestro equipo el talento necesario para activar la magia del producto y realizarlo a un precio interesante para el consumidor ha sido y seguirá siendo estratégico en moda.
En relación a los cambios regulatorios, sin ninguna duda, las normativas que obligarán a la recogida y reciclaje del residuo textil posconsumo y gravarán los productos de indumentaria según sus costes de reciclaje, nos obligarán a la aplicación de ecodiseño, la utilización de materiales reciclados o evitar la mezcla de materiales naturales y sintéticas en una misma prenda con objeto de facilitar su reciclaje y minorar las tasas que gravarán a los productos.
La sostenibilidad y la economía circular en moda serán conceptos clave en la próxima década debido más a la presión regulatoria que a la propia demanda del mercado. Por otro lado, creo que las nuevas tecnologías y los medios de transporte han hecho de nuestro planeta un lugar más pequeño e interconectado. En este sentido, considero que la globalización es irreversible, pero es cierto que los próximos años deberemos estar atentos a medidas proteccionistas en los mercados, siguiendo la estela iniciada por Estados Unidos y que, otros muchos países ven con buenos ojos a la hora de proteger y activar sus economías.
“El 35% de las empresas del sector de la moda tenían menos de tres años de vida”
En relación a las nuevas tecnologías que afectarán al sector, aquellas orientadas a mejorar la gestión de los stocks, la producción rápida de lotes más pequeños, los nuevos sistemas de previsión de la demanda, el márketing y la venta digital, nuevos modelos de suscripción, las tecnologías de impresión digital o las tecnologías para mejorar la trazabilidad de los productos serán las principales protagonistas de los cambios tecnológicos. También deberemos estar atentos a los nuevos materiales (especialmente reciclados) y todos los acabados y tecnologías que faciliten la vida al consumidor, bien sea mejorando el mantenimiento del producto, bien sea adaptándose mejor a sus necesidades (pensemos de nuevo en una Europa envejecida).
La nueva ola emprendedora
Por último, hay que señalar que, en el 2018 según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 35% de las empresas del sector de la moda tenían menos de tres años de vida. Nuestra experiencia conduciendo la aceleradora de start ups de moda Futurmod, formada por una comunidad de más de 180 empresas jóvenes, es que el 85% de ellas incorporan la digitalización y la sostenibilidad como elementos básicos del negocio, señalando hacia dónde va el futuro de la moda. Existe talento, actitud emprendedora y múltiples recursos para ayudar al crecimiento de estos nuevos negocios, sin embargo, un porcentaje elevado fracasa antes de cumplir tres años, muchas veces por las dificultades de gestionar un nuevo proyecto empresarial desde la idea hasta el negocio.
Mis recomendaciones en relación al talento son, principalmente: primero, incorporar personas de diversas partes del mundo (y escucharlas) para construir una empresa con una autentica visión internacional capaz de responder a un mercado globalizado; segundo, poner énfasis en dos perfiles, el diseñador capaz de dar alma a nuestro producto y el ingeniero informático capaz de conducir la transformación digital de nuestro negocio, tercero, utilizar la innovación abierta (talento de fuera de nuestra empresa) para pensar nuevos modelos de negocio y mejorar nuestros productos y procesos. En Europa y particularmente en España existe gente joven, creativa y con una excelente formación que puede abrir nuestro negocio al futuro, si les permitimos.
Para acabar, como creyente que soy del trabajo en clúster, durante los próximos años la dimensión empresarial será muy importante en un entorno de economía globalizada y las alianzas, la cooperación entre pymes europeas será esencial
para competir.
David García es secretario general de Modacc