Aitex impulsa V-Leather, un símil cuero biológico para reducir la huella ambiental del sector
La iniciativa se posiciona como una vía de innovación para una industria de la moda que necesita acelerar la transición hacia materiales más sostenibles.
La industria de la moda se mueve en un estrecho terreno entre su peso económico y el deterioro ambiental ligado a su actividad. El sector, que según datos de Euromonitor cerrará 2025 con un volumen global de 1.77 billones de euros, afronta un escenario en el que los recursos naturales disponibles disminuyen mientras se intensifica la regulación y las exigencias del consumidor en cuanto a la sostenibilidad.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, la producción mundial de prendas y calzado genera más del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y concentra cerca del 20% de las aguas residuales industriales. Todo ello, sumado a una alta tasa de desperdicio de materiales reutilizables, presenta un desafío para los operadores de la industria.
Ante este contexto, el desarrollo de nuevos materiales capaces de minimizar la huella ambiental se ha erigido como una línea estratégica para el negocio global de la moda. La transición hacia modelos más circulares demanda alternativas a materiales tradicionales como el cuero animal sin pasar por imitaciones sintéticas basadas en derivados del petróleo.
Bajo esta óptica nace el proyecto V-Leather, desarrollado por el instituto tecnológico Aitex, que tiene como objetivo abrir una vía industrial basada en la biofabricación y en el uso de compuestos de origen biológico para conseguir tejidos sustitutivos del cuero bajo criterios de producción más sostenibles.
Nuevo cuero sostenible
V-Leather se centra en la creación de materiales tipo cuero a partir de celulosa bacteriana y biopolímeros de algas reforzadas con residuos agroalimentarios. El objetivo consiste en obtener alternativas con prestaciones técnicas y estéticas equiparables al cuero convencional, pero con un impacto ambiental notablemente inferior y con una menor dependencia de recursos fósiles.

La investigación incluye, además, el desarrollo de poliuretanos biobasados y sistemas libres de isocianatos de origen petroquímico con potencial para reemplazar recubrimientos utilizados de forma frecuente en la industria.
El trabajo de Aitex se ha dirigido a tres líneas principales. Por un lado, la obtención de láminas de celulosa bacteriana laminadas sobre tejidos celulósicos, que han alcanzado niveles elevados de pureza y flexibilidad aptos para aplicaciones textiles y de marroquinería. En determinados prototipos se ha integrado una malla textil interna con el fin de incrementar la resistencia mecánica, una de las propiedades clave para su adopción en productos finales.
Por otro, el centro tecnológico ha avanzado en la valorización de subproductos procedentes de bebidas fermentadas, como el té kombucha, cuyo proceso genera celulosa bacteriana habitualmente desaprovechada. Aitex ha desarrollado un procedimiento para transformar este residuo en láminas con potencial como alternativa sostenible al cuero animal, lo que abre una vía de aprovechamiento de flujos de desecho infrautilizados.

La tercera línea se centra en biopolímeros de alginato combinados con residuos agrícolas, que han permitido obtener prototipos funcionales, aunque todavía requieren optimización para alcanzar parámetros comparables a los materiales ya establecidos en el mercado. En paralelo, la investigación en recubrimientos ha dado como resultado poliuretanos acuosos con hasta un 75% de contenido biobasado, aplicados sobre sustratos textiles de celulosa y con propiedades cercanas a las formulaciones sintéticas tradicionales.
Hacia una transferencia industrial
Aunque se trata de un proyecto todavía en fase de investigación aplicada, V-Leather persigue facilitar la futura transferencia de estos desarrollos al tejido industrial. Aitex ha conseguido fabricar prototipos demostrativos que permiten evaluar comportamiento, durabilidad y respuesta estética, tres requisitos indispensables para su adopción por parte de marcas de moda, tapicería o calzado.
El interés del sector por este tipo de materiales se ha intensificado en la última década ante la combinación de presión regulatoria, nuevas exigencias de trazabilidad y un consumidor cada vez más atento al origen y composición de los productos. La posibilidad de disponer de un símil cuero de base biológica, trazable y susceptible de integrar modelos de economía circular representa una oportunidad para empresas que buscan reducir su exposición a materias primas de alto impacto.
El proyecto V-Leather cuenta con el apoyo de la Conselleria d’Innovació, Indústria, Comerç i Turisme de la Generalitat Valenciana, a través del Ivace (IMAMCA/2024/6).