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Piel, la primera materia prima que vistió al hombre

En 2020 la producción mundial de cuero ascendió a 12,5 millones de toneladas, el 68% corresponde a piel de vacuno, el 15% a piel de ovino, el 10% a piel de cabra y el 7% a búfalo.

Piel, la primera materia prima que vistió al hombre
En 2020 la producción mundial de cuero ascendió a 12,5 millones de toneladas.

C. J.

20 oct 2022 - 05:00

Fue el primer material con el que la humanidad se cubrió el cuerpo para guarecerse. Su uso tiene cientos de miles de años, ha sido reflejo de estatuto social y riqueza y, sin embargo, ahora se ha dejado, en parte, de lado debido a la polémica que levanta. La pieza de cuero más antigua que se conserva es un zapato fabricado en Armenia alrededor del año 3500 a. C.

 

 

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Las primeras referencias escritas, por su parte, datan del año 1300 a. C. Pese a que su uso es ancestral, este material comenzó a desarrollarse de forma más profesional a partir de la Edad Media, cuando se constituyeron gremios de artesanos relacionados con el cuero y se comenzaron a introducir ornamentos en los productos realizados con este material.

 

A pesar de que su uso tiene miles de años y que está muy extendido en el sector del lujo, actualmente el cuero no atraviesa un buen momento debido al debate sobre la sostenibilidad de este material, no sólo por el trato hacia los animales, sino también por la cantidad ingente de agua que se necesita para su producción. Compañías internacionales como Stella McCartney han renunciado al uso de esta materia prima, mientras que empresas como Burberry han dejado de comprar pieles exóticas para la creación de sus

productos. 

 

En 2020 la producción mundial de cuero ascendió a 12,5 millones de toneladas, el 68% corresponde a piel de vacuno, el 15% a piel de ovino, el 10% a piel de cabra y el 7% a búfalo, según datos de Textile Exchange.

 

 

 

 

 En los últimos años han surgido numerosas propuestas alternativas al cuero. Entre las alternativas sostenibles se encuentra el cuero vegano, realizado a partir de fibras vegetales. Una de las empresas especializadas en este material es Piñatex, que fabrica productos a partir de desechos de piña y, mediante varios procesos de producción patentados, se extrae sus fibras de celulosa de la corteza para crear un material muy parecido a la piel animal.

 

Otra alternativa es Desserto, una fibra hecha a partir del árbol de nopal, que cuenta con una gran elasticidad, resistencia, maleabilidad y transpirabilidad. El cuero realizado a partir de hongos o de corteza de árbol también son otras de las alternativas que se están desarrollando, así como el cuero realizado a partir de restos de caquis de la mano de la compañía valenciana Laserfood.

 

Además, en los últimos años también han surgido certificaciones para respaldar la producción de este material a partir de criterios sostenibles. Entre ellos se encuentran el Responsible Wool Standard o The Leather Working Group (LWG), que audita a las empresas especializadas en la producción de cuero sostenible y certifica a aquellos que cumplen los estándares.

 

El cuero reciclado también ha ganado adeptos en los últimos años, la mayor parte preconsumo. Textile Exchange calcula que se desperdician anualmente alrededor de 800.000 toneladas durante el proceso de producción de este material, y que algunas empresas ya reciclan para crear nuevos productos.