Líder en información
económica del negocio
de la moda

Back Stage

Christina Raab: “Ninguna empresa de moda puede alcanzar la circularidad sola”

La consejera delegada y presidenta de Cradle to Cradle considera que las claves sobre las que se basará la transformación hacia una economía circular son el diseño, la elección de materiales y el aprovisionamiento.

Christina Raab: “Ninguna empresa de moda puede alcanzar la circularidad sola”
La ejecutiva explica que la selección filtrada de socios en la cadena de aprovisionamiento será una de las claves para avanzar hacia la sostenibilidad.

Modaes

21 sep 2022 - 05:00

Interconexión. Es el concepto sobre el que Christina Raab, presidenta y consejera delegada de la organización estadounidense que impulsa la economía circular Cradle to Cradle, considera que se basará la transformación de la industria de la moda hacia la circularidad. En concreto, la ejecutiva explica que la selección filtrada de socios en la cadena de aprovisionamiento será una de las claves para avanzar hacia la sostenibilidad, además de incluir este factor desde la concepción del producto, en el diseño.

 

 

Recuerda aquí todas las entrevistas

de Fashion Sustainability Shot

 

 

Pregunta: Ha trabajado toda su vida en sostenibilidad, ¿es el mundo más sostenible ahora que cuando empezó?

 

Respuesta: Si analizamos el mundo hoy, mirando las estadísticas, no parecería mas sostenible que hace veinte años. La industria sólo es un 8,6% circular, vivimos con los recursos de 1,7 Tierras y el cambio climático está acelerando. Sin embargo, la sostenibilidad está en la agenda y la estrategia de cada vez más empresas y Gobiernos en todo el mundo. En la última década, la preocupación ha ido de hacer menos mal a hacer más bien, avanzamos hacia la búsqueda de un impacto positivo en el planeta.

 

 

P: ¿El mundo puede crecer y ser sostenible?

 

R.: Sí, la economía está conectada con la sociedad y con el planeta y cada vez avanzamos hacia una economía más inclusiva y amplia. Tenemos que reconocer los límites de los recursos de la Tierra, los recursos son finitos. Lo que hay que hacer es cambiar el acercamiento que tenemos de la economía y aplicar una visión circular, redefiniendo el sistema actual de generación de valor.

 

 

P.: ¿Necesitamos nuevos modos de medir el éxito?

 

R.: Sin duda. Necesitamos una visión que tenga en cuenta factores económicos y medioambientales. El impacto positivo en aspectos sociales es muy importante, además del impacto en el medio ambiente. Estos deben ir mano a mano y no se pueden separar del aspecto económico.

 

 

 

 

P.: En la moda hay cada vez menos confianza en las certificaciones sostenibles. ¿Cómo pueden ser más útiles?

 

R.: Las certificaciones tienen un rol muy importante para establecer un campo de juego justo para todos los operadores de moda y para comunicar a los consumidores los avances en sostenibilidad de un modo sencillo e intuitivo. Sin embargo, ha bajado la credibilidad de estos certificados por distintos escándalos. Es importante que estén basados en hechos científicos, que su desarrollo sea vigoroso y transparente y que analicen los claims sostenibles que se hacen con detalle, para comprobar que están basados en hechos. Además, deben ser desarrollados por operadores independientes para no verse sesgados y ser poco fiables.

 

 

P.: En muchos casos, quien debe pagar y adaptarse a la certificación sostenible es el fabricante. ¿La presión y la responsabilidad se están trasladando agua arriba?

 

R.: Es importante que las piezas de la cadena de aprovisionamiento trabajen juntas para acelerar la transformación. Hay una fuerte mentalidad de innovación entre los fabricantes, que demuestran lo que puede hacerse con un modelo sostenible y cómo otros pueden seguirles en el camino. Lo importante es que los operadores agua arriba se sumen a esto para elegir las soluciones más sostenibles que presenten los fabricantes y ser selectos en este sentido. Además, hay cada vez más presión por parte de los clientes y los Gobiernos para que las marcas se esfuercen en esto.

 

 

P.: ¿Es posible ser 100% circular?

 

R.: Sí. Lo vemos en ejemplos en toda la industria, la clave es que la circularidad esté implementada desde la base, desde la concepción y el diseño de producto, para que los artículos sean diseñados para ser incluidos en una economía circular. Los materiales deben ser seleccionados para ser circulares, para que puedan ser utilizados para crear nuevos productos después del fin de la vida útil del primero. Otro aspecto importante para la circularidad es la infraestructura de la cadena de valor, que debe estar construida para que se cree un círculo perfecto.

 

 

 

 

P.: ¿Cuál es la principal barrera en la circularidad?

 

R.: El modo de pensar. Uno de los obstáculos a los que se debe enfrentar es que se ve como algo aislado y no se incluye en todos los departamentos de una empresa, cuando la circularidad debe ser una parte fundamental en la estrategia de una compañía y en su desarrollo de negocio. Otra barrera es el concepto del diseño, que está establecido para una economía lineal de usar y titar. El design thinking tiene que ser circular thinking. Además, hace falta perfilar la infraestructura de la cadena de valor para incluir mucha más colaboración y hacer hueco para la logística inversa, que aún no está bien implementada.

 

 

P.: ¿Por dónde debe empezar una empresa que se propone ser circular?

 

R.: Por el diseño. Los materiales deben tener contenido reciclado y ser reciclables, con fibras fácilmente separables. Lo fundamental es el diseño y la elección de materiales, además de la colaboración entre operadores en la cadena de valor. Las marcas deben elegir bien a sus socios para fomentar un proceso circular, ninguna empresa de moda puede alcanzar la circularidad por sí sola.

 

 

P.: ¿La moda tiene que trabajar más con académicos y científicos?

 

R.: Siempre recomiendo implementar los últimos descubrimientos científicos en la toma de decisiones, darle un rol muy importante a las innovaciones y tendencias que están a la vuelta de la esquina. Es importante que la moda y el entorno académico trabajen juntos para prototipar las novedades que luego entrarán en el mercado.

 

 

P.: La circularidad trata de reducir, reutilizar y reciclar. ¿Tendrán las empresas que cambiar todo su modelo de negocio, o sólo su modelo operativo?

 

R.: Tendrán que cambiar ambos y también el modelo de aprovisionamiento. Los dos primeros tendrán que estar orientados hacia los consumidores a través de conceptos como reutilización, reciclaje y reparación, para alargar su vida útil. Además, en la cadena de valor, tienen que evolucionar de la mano de operadores orientados hacia la circularidad.

 

 

P.: ¿Una economía sostenible será menos global?

 

R.: No, la sostenibilidad está basada en la interconexión. Lo que necesitamos para empujar la sostenibilidad son iniciativas locales que tengan en cuenta el impacto global derivado de esta actividad, tanto en el medio ambiente como en la sociedad.