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Los gigantes de la distribución reducen el peso de su ‘sourcing’ en China

Inditex, H&M y Adidas son tres de las principales potencias que han deshecho posiciones en China en los últimos años. Antes, el sector llegó a concentrar hasta un 22% de su sourcing en el país y, ahora, algunas empresas han encogido hasta un 20% su facturación en la región.

Los gigantes de la distribución reducen el peso de su ‘sourcing’ en China
Este es un episodio más que acrecienta la tensión entre las dos mayores economías del mundo y aviva el fantasma de una economía global en dos bloques.

A. Erdozain / M. Tamayo

9 ago 2022 - 05:00

El temor a una economía de bloques se cuela entre los gigantes de la moda. Mientras los grandes de la distribución del sector deshacen posiciones en la fábrica del mundo, replegando su sourcing y reduciendo su facturación en China, la tensión entre Estados Unidos y el gigante asiático va en aumento. El último episodio que ha enfrentado a las dos mayores economías del mundo ha sido la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nacy Pelosi.

 

China, que mantiene operaciones militares cercanas a la isla, ha congelado la cooperación con Washington en asuntos como el medio ambiente, la seguridad marítima o las reuniones militares. La tercera autoridad de Estados Unidos aterrizó en la isla en su viaje por Asia-Pacífico, algo que desde Pekín se interpretó como una “flagrante provocación”, ya que la República Popular de China reclama el territorio y señala que la representante estadounidense ha violado el “principio de una sola China”.

 

Este es un episodio más que acrecienta la tensión entre las dos mayores economías del mundo y aviva el fantasma de una economía global en dos bloques, que ha cogido fuerza tras la guerra en Ucrania. Organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) llevan meses alertando de una “fragmentación económica mundial”, que se suma a los pronósticos que auguran el inicio de una recesión económica.

 

En este contexto, compañías como Inditex, H&M, Nike o Adidas han reducido posiciones en China en los últimos años. Estos movimientos se producen después de dos años complejos en el país, marcados por el boicot tras el posicionamiento de algunas marcas en contra de la situación de la minoría uigur en Xinjiang, el fenómeno de guochao (que prioriza las marcas locales sobre las extranjeras) y la política Covid Cero de China, que motivó cierres de grandes metrópolis.

 

 

 

 

En 2020, el gigante asiático concentraba el 22% de las fábricas con las que trabajaban en conjunto empresas como Inditex, H&M, Primark, Fast Retailing, Nike o Gap, aunque la dependencia a China variaba según el operador.

 

El más dependiente por aquel entonces fue Primark, que operaba con 1.033 fábricas en treinta países, y 525 de ellas, el 50,8% del total, estaban ubicadas en el país. A cierre del ejercicio 2021, la cadena irlandesa operaba con 902 fabricantes en 26 países. De ellas, 450 fábricas estaban ubicadas en China, lo que supuso un 49,8% del total.

 

Inditex, por su parte, concentró su actividad el año pasado en 1.530 fábricas en China, copando un 37,8% del total de su producción. Las plantillas de los fabricantes que trabajaban para Inditex en el país sumaron un conjunto de 652.808 empleados en 2021.

 

En el último año, el gigante gallego también ha reducido su retail en China, encogiendo su red de distribución en 267 establecimientos, hasta contar con 303 tiendas del grupo principios de este año. Además, las restricciones relacionadas con las medidas de política Covid Cero impuestas por el gobierno, afectaron a 67 de los establecimientos de Inditex, ubicados en grandes ciudades como Shanghái, Shenzhen y Hainan.

 

A principios de julio, Inditex siguió reduciendo sus posiciones en el gigante asiático al dejar de operar en la plataforma Tmall con sus marcas Stradivarius, Bershka y Pull&Bear, lo que supuso la salida definitiva de estas cadenas del país tras cerrar todas sus tiendas físicas en China en 2021.

 

Pese a la apuesta por la cuenca euromediterránea, China también se mantiene como el principal hub de aprovisionamiento de Mango, donde concentra hasta un 29,8% de las fábricas totales con las que trabaja. A cierre de 2020, China era el país donde Mango trabajaba con más fábricas, con 266 plantas (frente a 293 en 2019). El año pasado, el grupo cerró el ejercicio con 262 fábricas en China, lo que supuso el 26,6% de toda su red de proveedores Tier 1 y Tier 2.

 

 

 

 

Por su parte, el rey sueco de la distribución de moda, H&M, opera en China con 353 proveedores de primer nivel, que suman un total de 1.519 fábricas en Europa, Asia y África, especializadas en la fabricación y el proceso de productos. Además, la compañía también opera a través de 128 fábricas de segundo nivel en el país, que incluyen el proceso de componentes y materiales en su actividad.

 

En los últimos años, el gigante sueco también ha reducido posiciones en el país. A cierre de 2019, H&M contaba con 520 tiendas propias en China, una cifra que se vio modificada a 445 establecimientos en 2021.

 

En concreto, la empresa comenzó a reducir su actividad el país el año pasado, cuando se posicionó sobre la minoría uigur en Xinjiang. En mayo, el grupo sueco echó el cierre a su mayor flagship store en el país asiático, ubicado en Shanghái y, en abril, su cadena Monki también dejó de operar en el mercado chino.

 

 

 

 

El mismo boicot que sufrió H&M por el escándalo de Xinjiang también lo sufrió Nike, que sobrellevó una oleada de sabotajes en el año pasado por parte del consumidor chino, llegando a causar la salida de algunos de sus embajadores del país. Sólo en China, las ventas de la compañía cayeron un 20% en el cuarto trimestre de 2021 y se redujeron un 9% en el ejercicio completo.

 

Para el gigante de Oregón, el mercado chino continúa siendo un mercado clave con potencial de crecimiento, lo que ha impulsado la puesta en marcha de una estrategia basada en la recuperación de su posición en el país. Nike tiene repartida su producción en 467 fábricas ubicadas en 38 países y concentra hasta un 21% de su red de fabricantes en China, donde cuenta con cien centros de producción que engloban a más de 122.460 trabajadores.

 

Otro de los grandes del deporte que también se vio impactada por el escándalo de Xinjiang es Adidas, que redujo hasta un 20,1% de sus ventas en China el año pasado en comparación al ejercicio prepandemia. En solo un año, el mercado chino pasó de ser el segundo mercado más importante para la empresa por volumen de negocio, a ser el tercero.

 

Adidas cuenta con 87 proveedores de primer nivel en China, lo que supone un 19,6% de su red de aprovisionamiento Tier 1, es decir, aquellos operadores con los que la empresa cuenta con una relación directa para el suministro de productos. En cuanto a su red de proveedores de segundo nivel, Tier 2, Adidas opera a través de 51 fábricas en China, un 28,4% de su red total en esta categoría.

 

Las ventas de la empresa en el mercado chino disminuyeron un 24% en 2021 frente al ejercicio anterior y, en la región de Asia-Pacífico, retrocedieron un 6% interanual. Según explicó la compañía, este retroceso se debió a la escasez de suministros en la región, a las restricciones relacionadas con el Covid-19 en China y, particularmente, al “difícil entorno del mercado en el país”.

 

 

 

 

La nipona Fast Retailing, dueña de Uniqlo, es una de las empresas que más fábricas tiene en China, en parte porque su modelo se basa en la producción en cercanía. La empresa opera en el país con 240 fábricas de tejido y de prenda, lo que supone un 53% del total, y con 72 processing factories en China, un 57,6% de las fábricas de Tier 2 con las que opera.

 

A cierre del ejercicio 2021, Uniqlo operaba con 1.502 tiendas a escala internacional y 932 de ellas estaban ubicadas en el país, que genera hasta el 20% de las ventas procedentes del canal digital de Uniqlo. China registró un incremento de su facturación del 16,7% en 2021, copando un 32,2% de las ventas totales de la empresa en el ejercicio.

 

Otro gigante estadounidense que también concentra una gran parte de su producción en China es Gap, con 134 fábricas, lo que supone un 17,9% del total de sus proveedores. La empresa, que no segrega datos de facturación por países, concentró sólo un 4,3% de sus ventas en Asia, donde uno de los principales mercados es China.