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Antonio Miró da impulso a su primera línea y estudia una segunda apertura en Barcelona

La compañía, que controla Andrea Arquero, deja en stand by las negociaciones para dar continuidad de línea Antonio Miró Studio, aún en manos de Grupo Cortefiel.

S. Riera

23 nov 2016 - 04:53

 

Antonio Miró da impulso a su primera línea. La compañía, que controla Andrea Arquero, ultima un acuerdo con sus socios licenciatarios para extender la producción y comercialización de su colección principal, que hasta ahora concentra en su único establecimiento en Barcelona y en una reducida red de puntos de venta multimarca. Por otro lado, la empresa ha empezado la búsqueda de un local en la capital catalana para abrir su segunda tienda.

 

Tras regresar a las pasarelas el pasado julio, Antonio Miró vuelve a apostarlo todo a su línea principal, sobre todo después de conocerse que Grupo Cortefiel no renovará su licencia con Antonio Miró Studio. Por otro lado, las negociaciones con otros socios están en punto muerto. La compañía negocia ahora con sus licenciatarios de producción y distribución de su primera línea para coordinar su comercialización y poder potenciarla a través del canal multimarca.

 

“En la actualidad, sólo algunas prendas pueden encontrarse fuera de nuestro establecimiento”, ha explicado Arquero a Modaes.es. “El propósito es que los trajes para caballero, los abrigos o los vestidos para mujer extiendan su red de distribución”, asegura la empresaria, quien considera que el desfile en la última edición de la pasarela 080 Barcelona Fashion les ha ayudado a colocar de nuevo la marca en un primer plano.

 

 

La empresa, que avanza que participará también en la próxima convocatoria del evento, mantiene como director creativo a Albert Villagrasa, el que fuera mano derecha del diseñador Antonio Miró desde principios del 2000. Miró, que mantiene una participación en la empresa, está desvinculado de su actividad diaria y sigue volcado en la gestión de la tienda Groc.

 

Por otro lado, la compañía ha empezado a rastrear el mercado de locales comerciales en Barcelona para abrir su próximo establecimiento en 2017. La empresa, que en un primer momento pensó en ubicar su segunda tienda en Madrid, se ha decantado de manera definitiva por la ciudad catalana. En la actualidad, Antonio Miró cuenta ya con un punto de venta en Barcelona, en la calle Enrique Granados, que abrió el año pasado.

 

Antonio Miró expandió su negocio a través de la fórmula de las licencias después de la entrada de las familias Nassia y Arquero en su accionariado, en 2008. Ambas se hicieron con el 70% del capital de la compañía, mientras que el 30% restante quedó en manos del diseñador. En 2012, Christian Nassia abandonó el proyecto y Andrea Arquero tomó su participación.

 

 

En los últimos meses, la marca ha ganado una talla de la mano de nuevos licenciatarios con el relanzamiento de sus colecciones de calzado y de moda infantil. La primera de ellas ya está en el mercado, de la mano de la sociedad Jurice Global Trading, mientras que la compañía ultima negociaciones para lanzar la de niños.

 

Con un equipo de cinco personas, la compañía generó el año pasado un negocio de en torno a los treinta millones de euros a través de las licencias, una cifra similar a la de 2014. No obstante, la facturación de la compañía en royalties se situó alrededor de 420.000 euros.