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Líder en información económica del negocio de la moda

25 Feb 201805:23

Proteger la diferencia

 

Desde estas líneas no solemos hablar más que de forma tangencial del producto de las empresas de moda. Hay muchos medios y muy relevantes que saben hacerlo muy bien, y en cualquier caso mucho mejor de lo que nosotros seríamos capaces. Pero eso no quiere decir que no pensemos que el producto tiene una importancia capital para la moda.

 

En algunos sectores económicos, la moda entre ellos, la creatividad debe jugar siempre un papel central en las empresas. No es casualidad que a menudo las compañías del sector pivoten en torno a un fundador fuertemente apegado al producto y que, acompañado de un equipo gestor, es capaz de idear o elegir los diseños que quieren los consumidores. Y a menudo una mala decisión en producto tiene un impacto directo en las cuentas de resultados de las empresas.

 

Por supuesto, para el éxito de una compañía el producto no lo es todo. De hecho, asistimos a la continua desaparición de centenares de proyectos en el mundo de la moda que parten de un buen producto, pero que no han sabido hacer frente a todo lo demás. Aprovisionamiento, logística, distribución, comunicación… son muchas más las cosas que uno tiene que hacer bien si quiere seguir existiendo en este sector hipercompetitivo.

 

La importancia que tiene el producto en este mix de factores también se aprecia continuamente en las recurrentes noticias en las que se habla de cómo las empresas protegen sus creaciones. La suela roja de un zapato, el perfume que evoca todos los valores de una marca… o hasta una creación de H&M, que, a pesar de que los precios de sus productos se marcan en unidades o decenas de euros (y no en miles como el lujo), demanda a sus competidores (como Forever 21) cuando cree que su propiedad intelectual no ha sido respetada.

 

Proteger la diferencia (su diferencia) es cada vez más importante para las empresas del negocio de la moda, y a la vez más complicado que nunca en un mundo globalizado, en lo que todo viaja (y puede copiarse) en tiempos récord.

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