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Antonio Percassi, el futbolista que atacó con Kiko

En el campo, fue un defensa central duro. En la moda, un empresario de éxito que comenzó su carrera de la mano de Benetton y terminó trabajando con casi todas las grandes marcas que han pasado por su país.

Pilar Riaño

19 abr 2021 - 04:56

Antonio Percassi, el futbolista que atacó con Kiko

 

 

 

Nombre Antonio Percassi

 

Cargo Dueño de Gruppo Percassi

 

Hitos Levantar un imperio a partir del retail y replicar el modelo en el fútbol con el Atalanta, conocido como Regina delle province.

 

 

Antonio Percassi saltó a los titulares de la prensa deportiva internacional el año pasado cuando el modesto equipo del Atalanta, que juega en la máxima competición de fútbol de Italia, se coló en los cuartos de final de la Champions League enfrentándose al Paris Saint Germain, contra quien perdió. La presidencia del club de fútbol de Bérgamo es sólo uno de los proyectos empresariales de este italiano, que dirige discretamente uno de los mayores grupos de moda del país, con compañías de bandera como Kiko Milano y que puede presumir de haber ayudado a Amancio Ortega a introducir Zara en un mercado tan competitivo como Italia.

 


 

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Nacido en Clusone (Bérgamo) en 1953, Percassi representa a la perfección la imagen colectiva del empresario italiano: bien vestido (siempre de traje), múltiples negocios, discreto y conquistador. Sin embargo, antes de entrar en los despachos pasó por el césped. El pequeño de seis hermanos, debutó en el Atalanta con 17 años y las crónicas deportivas hablan de él como un defensa central duro. Jugó más de cien partidos en la élite del fútbol (sólo una temporada en la Serie A) y en 1977 fue cedido al Cesena, donde disputó dos partidos y decidió retirarse para dedicarse a los negocios.

 

Percassi se introdujo en la industria de la moda a lo grande: con una alianza con Benetton, tras conocer en 1976 a Luciano Benetton. En la veintena, Percassi abrió la primera tienda de Benetton en Bérgamo, punto de partida de un acuerdo que duraría tres décadas y pasaría por todas las marcas del grupo y por todo el mundo. Gucci, Guess, Nike, Lego o Limited Brands (Victoria’s Secret) son otros de los gigantes de la moda con los que ha trabajado el hólding de Percassi, convertido en un experto gestor de retail con actividad en más de veinte países. El empresario se ha atrevido, incluso, a introducir Starbucks en Italia, un movimiento que le costó numerosas críticas por el culto que se rinde al café en el país.

 

Pero el proyecto más importante fue la alianza sellada en 2001 con Inditex para crear una joint venture para el desembarco en Italia del grupo español, una empresa que se disolvió en 2006 pero que ha abierto a Percassi numerosas puertas. En múltiples entrevistas, Percassi ha mostrado su admiración por Amancio Ortega y por el modelo de negocio de Inditex.

 

 

 

 

Tras haber apoyado a marcas internacionales en su desarrollo, Percassi decidió en 1997 que era el momento de poner en marcha la suya propia: Kiko Milano. La compañía explica que Kiko Milano (participada por el fondo Peninsula desde 2018) nació de la intuición de uno de los seis hijos de Antonio Percassi, Stefano. Con una facturación de más de 700 millones de euros antes del Covid-19, la cadena de cosmética es hoy el buque insignia del grupo, que también opera con las marcas propias Womo e Bullfrog (de cosmética masculina) y controla el 50% de Billionare, la firma de moda de Flavio Briatore, que Percassi contribuyó a lanzar.

 

Con sede central en Bérgamo, el grupo Percassi (que opera a través del hólding Odissea) tiene oficinas en Milán, París, Londres, Berlín, Madrid, Nueva York, Nueva Delhi o Shanghái. Odissea estructura su actividad en cuatro divisiones: marcas propias, franquicias y alianzas (con Victoria’s Secret o Nike en moda y Starbucks o Wagamama en restauración), real estate y Atalanta Bergamasca Calcio, el equipo de fútbol. Las inversiones de Percassi han ido, sin embargo, más allá, haciéndose en 2014 con una participación en Alitalia o en 2016 con el campo de golf Ai colli di Bergamo.

 

El sector inmobiliario es, de hecho, el origen del grupo, pues como tantos otros empresarios Percassi amasó activos y luego buscó marcas con que llenarlos. A través de la sociedad Stilo Immobiliare Finanziaria, es propietario de complejos comerciales como Oriocenter (cerca del Aeropuerto de Bérgamo), Sicilia Outlet Village (en la provincia de Enna) o Torino Outlet Village.

 

 

 

 

La inmobiliaria, que en 2019 se alió con el fondo inversor Orion, opera también en el sector servicios y turismo, con proyectos como la construcción de la nueva sede de IBM en el municipio de Segrate o la operación de reconstrucción de las termas de San Pellegrino, en la provincia de Bergamo. La empresa, que cuenta también con proyectos en construcción en Estados Unidos (como un centro comercial en Arizona con una inversión de 300 millones de euros), es propietaria incluso de un pueblo considerado Patrimonio de la Unesco, Crespi d’Adda, donde ha instalado la sede central del grupo.

 

Divorciado y padre de seis hijos (cinco de ellos, Stefano, Matteo, Luca, Giuliana y Federica, involucrados en el negocio familiar y el sexto, nacido en 2013 y llamado Michael, todavía pequeño para hacerlo), construir un imperio del retail y el inmobiliario no era suficiente para Percassi, que terminó regresando a sus orígenes con el Atalanta.

 

En 1990, el empresario se desquitó de haber sido traspasado al Cesena a cambio del delantero Ezio Bortuzzo y se convirtió en presidente del club de sus amores, aunque sólo duró en el cargo hasta 1994, cuando dimitió tras una temporada desastrosa. En 2010, recuperó al cargo y comenzó a trabajar en el fútbol igual que en los negocios, apostando por el márketing y la imagen e invirtiendo en la cantera. Percassi, que en 2017 compró el estadio del club al ayuntamiento de la ciudad, aupó al Atalanta a la Serie A y llevó al club al mapa continental después de 26 años, jugando la Europa League y pisando la Champions. Si Kiko Milano es admirada en todo el mundo, el Atalanta es considerado hoy el milagro del Calcio.