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Simplicity Works, treinta millones para hacer calzado ‘made in Elche’ con tecnología 3D

La compañía está especializada en la fabricación de calzado mediante una tecnología 3D que permite ensamblar a la vez varias piezas. La empresa, que tiene a Puma entre sus clientes, fue seleccionada a finales de 2021 por la Comisión Europea para el programa Accelerator.

C. Juárez

31 may 2022 - 04:49

Simplicity Works, treinta millones para hacer calzado ‘made in Elche’ con tecnología 3D

 

 

El calzado busca capital para su futuro. Simplicity Works nació en 2011 con el objetivo de agilizar la industria del calzado mediante una tecnología 3D que permitiera el ensamblaje de un gran número de piezas de manera simultánea. La empresa, proveedora de Puma, tardó cinco años en dar con la patente, creada en 2016, y ahora, otros seis años después, busca financiación para su primera fábrica. ¿El objetivo? Captar treinta millones de euros.

 

La compañía fue una de las seleccionadas el pasado diciembre por el organismo europeo para su programa AcceleratorLa primera inversión fue de 1,8 millones de euros, de los cuales la Comisión Europea aportó 1,3 millones de euros. El objetivo era la puesta en marcha de la primera fábrica piloto de Simplicity Works, que estará ubicada en Elche Parque Empresarial. La segunda fase del programa pasa por escalar el proyecto.

 

Ahora, el capital obtenido en la ronda de treinta millones de euros irá destinado a la adquisición de maquinaria y ampliación de la plantilla de la empresa, que actualmente asciende a doce personas. La inversión estará respaldada en hasta quince millones de euros por la Comisión Europea, y el resto por inversores privados.

 

 

 

 

Simplicity Works nació en 2011 de la mano de Adrián Hernández con el objetivo de frenar la deslocalización de la industria a Asia. Para ello, el ingeniero patentó una tecnología que permite ensamblar a la vez varias piezas del producto, lo que reduce la mano de obra, por lo tanto, y, por lo tanto, el coste de fabricación.

 

Los primeros pasos de Simplicity Works estuvieron respaldados por el inversor estadounidense Christopher Banus (miembro de la familia que adquirió los terrenos de Puerto Banús) y consejero delegado de Quatz Technologies. El inversor aportó 150.000 euros para la adquisición de la patente y tras su fallecimiento, su familia continúa ostentando una participación en Simplicity Works. Otro 40% del capital de la empresa pertenece a Hernández y el resto inversores privados.  

 

“Empezamos con una hoja en blanco, porque apenas había precedentes de nadie que ensamblara las piezas por el canto”, explica Hernández. “Pasamos mucho tiempo en el laboratorio investigando, y al cabo de cinco años encontramos la fórmula”, añade. En 2016, Simplicity Works patentó la tecnología.  

 

 

 

 

La empresa cuenta con otra división de negocio en la que envía equipos a fábricas de Europa y América, quienes pagan un royalty por cada producto fabricado. “A largo plazo, esta fórmula permite escalabilidad”, detalla Hernández.

 

El objetivo de Hernández también pasa por llevar esta tecnología a otras áreas de producción más allá del calzado, como asientos de coches, mochila y bolsos. “Es de construcción universal y mientras el producto tenga varias piezas que coser, funciona”, concreta.

 

Simplicity Works también lidera el proyecto Eco Challenge, que tiene como objetivo volver a traer a Europa parte de la producción de calzado que se realiza en Asia. El programa está respaldado por pesos pesados del sector como Pikolinos, Jeanologia, Hilaturas Ferre o la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice), entre otros.