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Manteco, sostenibilidad ‘made in Prato’ para conquistar al lujo y al ‘fast fashion’

La compañía, que trabaja para H&M, Inditex, Mango, Kering o LVMH, factura ochenta millones de euros y ha crecido un 18% al año desde 2012.

Iria P. Gestal

11 dic 2019 - 04:51

Manteco, sostenibilidad ‘made in Prato’ para conquistar al lujo y al ‘fast fashion’

 

 

 

Tres laboratorios, la fuerza laboral de uno de los principales hubs de la confección en Europa y el sello de made in Italy. Esta es la fórmula con la que Manteco, que hace apenas cincuenta años era una de las numerosas fábricas de abrigos de Prato, se ha convertido hoy en uno de los mayores fabricantes de lana de Europa y en proveedor de Zara, H&M, Kering o LVMH. “Nos adelantamos a la ola de la sostenibilidad y hoy estamos recogiendo ese esfuerzo”, asegura Matteo Mantellassi, director general de la empresa, a Modaes.es.

 

La compañía echó a andar en 1943 de la mano de Enzo Mantellassi, y en sus inicios estaba especializada en la producción de prendas de abrigo. En 1967, su hijo Franco Mantellassi tomó las riendas de la empresa, y a finales de los noventa cedió el relevo a la tercera generación, con Marco y Matteo Mantellassi al frente.

 

Fue entonces cuando se decidió dar un vuelco al negocio, externalizando la hilatura y la tejeduría a fábricas de la región y volcándose en la sostenibilidad para subir su posicionamiento y atraer a los gigantes del sector.

 

 

 

 

La compañía trabaja con algodón BCI, Tencel, lana reciclada con el sello Global Recycle Standard (GRS) y lana virgen certificada. Además, la empresa ha comenzado un proyecto para recoger todos los descartes de producción de sus proveedores y fabricar nueva lana reciclada. “Es la fórmula de tener el máximo de trazabilidad en la producción”, defiende Mantellassi.

 

Manteco cuenta con setenta personas en plantilla, pero Mantellassi asegura que el empleo indirecto llega a 2.500 trabajadores, todos en la región de Prato. La compañía centra su actividad en los controles de calidad: 6.783 al año a la materia prima y otros 30.000 para el producto terminado.  “Especializarnos en el I+D y el control nos permite trabajar con proveedores muy especializados, todos en Prato, y mejorar nuestra trazabilidad”, defiende el ejecutivo.

 

Además de sus tres laboratorios, Manteco cuenta con oficinas de representación en Tokio, Nueva York, Barcelona y Estocolmo, y vende a 47 mercados. La empresa produce más de ocho millones de metros de lana al año y cerró 2018 con una facturación de ochenta millones de euros.

 

 

 

 

Desde 2012, Manteco ha crecido a un ritmo del 17,8% al año y prevé cerrar este ejercicio con otro alza de entre el 7% y el 8%. “Somos la cuarta mayor compañía textil italiana”, sentencia Mantellassi.

 

La empresa trabaja para grupos de gran distribución como Inditex, H&M o Mango, y en los últimos años ha comenzado a proveer también a gigantes del lujo como LVMH o Kering. Hace seis años, en pleno inicio de la apuesta sostenible por las marcas de lujo, las firmas comenzaron a pedirle etiquetas para identificar el origen de la lana de cara al consumidor final.

 

Hoy, H&M o Mango ya incluyen en algunos modelos el sello Manteco Wool. Mantellassi reconoce que esta estrategia ha aumentado su visibilidad, pero descarta por ahora dar el salto a hacer prenda final.