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Sin rebajas en coronavirus: las patronales de la moda, contra la decisión del Gobierno

El Ministerio de Comercio aseguró que el objetivo era contener las aglomeraciones, no las rebajas. Ayer, Illa insistió que no se puede hacer promociones. En medio de la incertidumbre, muchas grandes cadenas han optado por abrir con descuentos.

I. P. Gestal / V. Luaces

14 may 2020 - 05:00

Rebajas en coronavirus: las patronales de la moda exigen claridad al Gobierno

 

 

El BOE dijo que no, Comercio, que sí, y ayer Salvador Illa reafirmó la Orden Ministerial: no se podrán hacer rebajas en las tiendas físicas. Las principales patronales de la moda, un sector que acumula altos niveles de stock por el cierre del comercio y que ahora debe afrontar la reapertura sin la principal herramienta para liquidarlo, están en pie de guerra.

 

La prohibición de las rebajas en el comercio físico cayó como un jarro de agua fría para muchos retailers, que confiaban en las promociones para reanimar el tráfico en las tiendas tras dos meses cerradas. Sin embargo, apenas dos días después, el Ministerio de Comercio comunicó de forma privada a varias empresas y asociaciones que, según su interpretación, se prohibían las aglomeraciones, pero no las promociones en sí.

 

Pero ayer, Illa, Ministro de Sanidad, fue claro: “Hay que evitar las aglomeraciones y puesto que las rebajas son un reclamo que pueden facilitar las aglomeraciones, no están permitidas”. “Es así de claro y contundente”, sentenció. 

 

Pese a la incertidumbre generada inicialmente, son pocos los retailers que se han resistido a hacer descuentos para liquidar el stock que quedó congelado con el cierre. Cadenas como Women’secret, Scalpers, Bimba y Lola, Sfera y Parfois han abierto esta semana en ciudades como A Coruña (en fase 1 desde el lunes) con promociones que llegaban al 50% y que se anunciaban desde el propio escaparate.

 

 

 

 

“Es una auténtica barbaridad, tendremos que protestar enérgicamente”, dijo ayer Eduardo Zamácola, presidente de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), a Modaes.es, tras las declaraciones del ministro. “Que Sanidad deje que Comercio tome las decisiones sobre comercio”, insistió el empresario.

 

“Seguimos considerando incoherente que se controlen las aglomeraciones a través de la limitación de las actividades comerciales cuando ya hay otras medidas establecidas, como las limitaciones de aforo”, señalaron desde la Confederación Española de Comercio (CEC) a Europa Press.

 

“Hay que tener presente que llevamos tres meses con los establecimientos cerrados y es necesario dar salida a estos productos, aun cuando va en detrimento de los márgenes, pero en beneficio de las siguientes temporadas al descargar los stocks de las tiendas y así dar capacidad para las siguientes compras”, sostiene Ángel Asensio, presidente de ModaEspaña.

 

“Salir de esta crisis sanitaria y recuperar la actividad económica lo antes posible va en beneficio de todos y esto sólo puede lograrse con responsabilidad y cooperación”, añade el empresario. “En estos momentos es primordial aplicar las medidas de protección e higienización necesarias para evitar contagios,  hay que evitar a toda costa que se den repuntes, a la vez que contribuimos al desarrollo económico –prosigue-; si no podríamos enfrentarnos a consecuencias económicas y sociales muy graves

 

 

 

 

Desde la Federación de Industrias de Calzado Español (Fice) consideran que la decisión “perjudica gravemente el desarrollo económico de las tiendas y, por ende, la industria española”, aunque sí consideran que debería impulsarse “una mayor autorregulación en las promociones”.

 

La asociación considera que las medidas obligatorias destinadas a la prevención sanitaria “no deben condicionar bajo ninguna circunstancia la libertad de la empresa” y que deben ir acompañadas de campañas públicas de promoción del consumo de moda española en medios generalistas.

 

 

 

 

Rebajas no, pero para todos

Algunas asociaciones no están radicalmente en contra de la medida de limitar las rebajas, pero creen que tal cual está formulada la norma discrimina a las tiendas físicas respecto al comercio electrónico, exento de la prohibición.

 

“Lo más conveniente sería tener un cierto grado de libertad para adaptar periodos de descuento cuando considere cada comerciante”, dice Pepa Bueno, directora ejecutiva de la Asociación Creadores de Moda de España (Acme).

 

Prohibir las rebajas en las tiendas físicas es matar al pequeño comercio, y si además estas se permiten al mismo tiempo en el canal online, es una discriminación inadmisible”, continúa Bueno.

 

Aun así, opina que habría que dar “una oportunidad a la temporada e intentar vender a full price la mayor cantidad de tiempo posible para recuperar, aunque sea mínimamente, las cuantiosas pérdidas causadas por esta situación”.

 

 

 

 

De acuerdo con la norma

Otras patronales consideran que la norma es correcta y coinciden con la interpretación de Comercio: rebajas sí, aglomeraciones no. David García, del clúster catalán de la moda, Modacc, precisa que “hoy en día y debido a la propia habituación de los consumidores, las promociones a menudo no generan aglomeraciones de ningún tipo en los comercios de moda”, por lo que cree que la interpretación del Ministerio de Comercio es la apropiada.

 

No somos partidarios de las promociones como único instrumento para estimular la venta, aunque son útiles en momentos excepcionales de sobre stock como el actual”, añade García. “Seguramente deberemos ser un poco más imaginativos durante el período de desconfinamiento a la hora de realizar promociones, pero eso es todo”, apostilla Gacía.

 

Para Alberto Rocha, secretario general de Cointega, la norma está pensada para grandes cadenas y superficies comerciales. Rocha sostiene que la norma debería interpretarse en base al artículo 3 del Código Civil, según el cual “las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquéllas”.

 

 

 

 

En este sentido, Rocha subraya que la disposición adicional hace referencia a “las acciones comerciales que puedan dar lugar a aglomeraciones”, una condición que debe ser estimada a priori por el comerciante.

 

En lo que se refiere a antecedentes históricos, dice Rocha, “las únicas aglomeraciones por descuentos de las que existe memoria colectiva son las que se producían a la entrada de algunos grandes almacenes cuando se iniciaba el periodo de rebajas, y poco”.

 

Por su parte, en cuanto al contexto, “esta disposición adicional segunda debe ponerse en relación con la prohibición de apertura, en la fase actual de desconfinamiento, de los establecimientos de más de 400 metros cuadrados, con la que claramente se está queriendo hacer una diferenciación entre grandes superficies y pequeños comercios”.