Entorno

‘Made in Colombia’: el país se alza como la potencia de moda en Latinoamérica

Del Grupo Uribe a Manufacturas Eliot, o la empresa Teks que agrupa desde ahora todos sus negocios, la moda colombiana se ha reunido en su trigésimo quinta edición para celebrar el peso del sector en el país y el resto del mundo.

‘Made in Colombia’: el país se alza como la potencia de moda en Latinoamérica
‘Made in Colombia’: el país se alza como la potencia de moda en Latinoamérica
El valor de Colombia en la moda recae, además, en su tejido industrial.

C. Oliveras

La república caribeña es conocida no únicamente por su panorama musical en Medellín, playas de agua turquesa en Cartagena o gran oferta gastronómica y cultural en Bogotá. Cada año, Colombia organiza su propia semana de la moda, que este 2024 ha celebrado su trigésimo quinta edición, para exhibir y mostrar al resto del mundo la fuerza de un sector que ya representa el 1,3% del Producto Interior Bruto del país.

 

A pesar de ser históricamente uno de los grandes clientes de la moda, tanto a nivel nacional como internacional, el sector acumula una serie de periodos complicados debido a la inflación, la reducción de la cuota de bolsillo de los consumidores y el panorama internacional cada vez más complejo.

 

Según los datos de Inexmoda, en 2023 Colombia produjo textiles por valor de 99,7 millones de pesos colombianos (22.730 euros), un 19,5% menos que el año anterior. La confección también se ha reducido durante ese año, un 12,2%, hasta 122’2 millones de pesos colombianos (27.800 euros). “La producción y venta de textiles cerró el 2023 con cifras negativas, siendo una de las actividades industriales con afectaciones por el menor consumo y la caída en los pedidos de otros países”, reza el informe.

 

Con 51,87 millones de habitantes, la moda colombiana depende en su mayoría del consumo interno. El gasto en moda de los hogares a enero de este año se situó en 2024 en 2,73 millones de pesos colombianos (622.400 euros), un 2,56% más que en el mismo mes de 2023, gracias al impulso de las ventas de calzado, uniformes escolares y el periodo de promociones. Las previsiones de la entidad para 2024, además, es que esta cifra se eleve un 7,9% para finales de año.

 

 

 

 

Colombia es mayoritariamente un país importador de moda. En el conjunto del año pasado, el país compró moda por valor de 2.689 millones de pesos (613.900 euros), frente a las ventas de moda por valor 1.468 millones de pesos colombianos (334.600 euros) que registró en el mismo periodo.

 

Esta diferencia en la balanza comercial se debe principalmente a la ausencia del mercado venezolano, el mayor cliente histórico del país. En 2017, Venezuela cerró sus fronteras con el país, una decisión que, a pesar de inicialmente ser temporal, acabó por romper definitivamente las relaciones comerciales entre ambos países. “Durante la época de 2009, uno de los principales socios comerciales de Colombia era Venezuela, y las exportaciones tras su cierre, específicamente en moda, cayeron a menos de un 50% sobre las exportaciones originales”, asegura Sebastián Díez, presidente de Inexmoda.

 

Aunque Colombia se está haciendo cada vez más fuerte en Latinoamérica, el ecosistema de la moda en el país todavía se estructura en base a empresas colombianas que producen dentro de sus fronteras, para vender dentro de las mismas fronteras.

 

 

 

 

Grandes distribuidores, y aún más grandes superficies

Los grandes almacenes como Grupo Éxito o Falabella son una pieza clave del ecosistema moda colombiano. La cadena Éxito cuenta con una red de 600 establecimientos, en los cuáles vende artículos de ropa y calzado en más de 173 grandes almacenes. A pesar de no ser su línea principal de negocio, la moda ya supone el 18% de la facturación del grupo, tras apenas veinte años en el sector. El grupo ofrece desde marcas colombianas como Punto Blanco a otras internacionales como Levi Strauss.

 

El gigante chileno Falabella también está presente en el país, donde cuenta con 26 superficies. El colombiano es el tercer mercado del grupo en la región, donde cuenta con la presencia dentro de sus establecimientos de marcas como Mango o Sybilla. A pesar de que el mercado colombiano no consiguió, a cierre del primer trimestre del año, recuperarse de los resultados negativos de 2023, la empresa sí espera finalizar el ejercicio en números negros.

 

Otro modelo extendido, especialmente entre las empresas internacionales presentes en el país, es el de los grupos de distribución. En este subsector destaca especialmente grupo Uribe, que opera en el mercado marcas europeas como Mango o Esprit. El mismo grupo Falabella, además, es el encargado de gestionar el negocio de Ikea en el país, donde ya cuenta con dos tiendas y prevé abrir una tercera antes de que acabe el año.

 

 

 

 

Un país productor

El valor de Colombia en la moda recae, además, en su tejido industrial. El país cuenta con la presencia de uno de los mayores grupos textiles del continente, Manufacturas Eliot, que cerró el ejercicio 2023 como la mayor empresa textil del país. Con ventas por valor de 2,4 billones de pesos colombianos, el grupo pertenece a la familia Douer desde su fundación, y es el mayor comprador de tejido de toda Latinoamérica.

 

Manufacturas Eliot está presente en casi la totalidad de países de la región, para los que produce textiles en sus dos plantas en Bogotá, y emplea a más de 10.000 personas de manera directa.

 

Más allá de los grandes grupos, las empresas colombianas de tamaño medio también llevan a cabo su producción en el país. Compañías como Cueros Vélez, Agua Bendita o Estudio F llevan a cabo sus procesos en plantas propias o los externalizan a productores del país. Únicamente Vélez cuenta con dos plantas en Bogotá dedicadas al tratamiento y confección del cuero, mientras que Agua Bendita lleva a cabo en una planta propia el 30% de su producción y cuenta con una red de clientes externos nacionales para el resto del proceso.