Utilizamos las cookies para ayudar a personalizar contenido, adaptar y medir los anuncios, y facilitar una experiencia más segura. Al hacer clic o navegar en el sitio, aceptas que recopilemos información dentro y fuera de modaes.es mediante las cookies. Consulta aquí más información, incluida la relativa a los controles disponibles: Política de cookies

Líder en información económica del negocio de la moda

04 Dic 202120:09

Los polos del ‘sourcing’, un año después: impagos y caída de salarios tras la avalancha de cancelaciones

Siete de cada ocho trabajadores de los principales países productores no han cobrado la totalidad del salario que se les debe. El contexto provocado por el Covid también ha propiciado una bajada de los sueldos, que se han reducido un 21% en los últimos doce meses.
23 Mar 2021 — 03:51
L. J. G.
Compartir
Me interesa

Los polos del ‘sourcing’, un año después: impagos y caída de salarios tras la avalancha de cancelaciones

 

 

 

Todo empezó con la cancelación de pedidos. Con el cierre de tiendas en Europa llegó una oleada de llamadas a los proveedores para suspender la producción y cancelar los envíos. Aunque la mayoría de los grandes grupos se comprometieron, finalmente, a pagar toda la mercancía ya producida o en producción, un año después la situación de los trabajadores en estos polos productivos continúa siendo crítica. De hecho, siete de cada ocho empleados no han cobrado la totalidad de su salario, retenido durante los peores meses de la pandemia, según se desprende del informe Wage theft and pandemic profits, elaborado por la ONG británica Business Human Rights Resource Center.

 

Mientras los gobiernos de varios países se apresuraban, hace un año, a decretar el cese de las actividades no esenciales y el confinamiento, los operadores de moda también se daban prisa en cancelar pedidos y demandar y negociar rebajas en los precios. Desde entonces, los trabajadores de producción se han enfrentado a pérdidas de empleo, a varios meses sin cobrar y a una rebaja del 21% en sus salarios. De hecho, el sueldo en los principales polos productivos de la industria de la moda ha pasado de 187 dólares mensuales a 147 dólares.

 

Para hacer frente a esta situación, las principales asociaciones de confección y fabricación de algunos de los hubs más importantes, como Turquía, Marruecos y toda Asia, se han aliado para pedir a las compañías una mejora en sus prácticas de compra. El objetivo de estas entidades es proteger y mejorar la calidad de vida de los trabajadores, y entre las peticiones se incluyen mejores condiciones de pago y de entrega de los pedidos.

 

 

 

 

Business Human Rights Resource Center ha estudiado varios casos de impagos en algunos de los principales hubs de la producción de moda. La ONG ha concluido que 9.843 trabajadores de las fábricas todavía no han cobrado la totalidad del salario que se les debe. Entre las regiones afectadas se encuentran, entre otras, Camboya, Filipinas, Bangladesh o Myanmar. Este último país, además, está sufriendo por partida doble a causa del golpe de Estado que llevaron a cabo los militares a principios de febrero y que ha puesto en jaque su lugar en el mapa del sourcing de la moda. De hecho, varios operadores, como H&M o Benetton, han cancelado sus pedidos a la región.

 

Entre los casos estudiados se encuentra el de Indochine Apparel&KGG Garments, una de las mayores empresas de aprovisionamiento. Business Human Rights Resource Center señala que se pidió a los trabajadores de la nave en Etiopía a realizar horas extra no remuneradas para “compensar la escasa capacidad de mano de obra” a raíz de la pandemia.

 

 

 

 

Pese a que la pandemia ha sido el principal catalizador de esta situación en las fábricas de aprovisionamiento, Business Human Rights Resource Center advierte de que esto no es nuevo ni “un fenómeno exclusivo” de la crisis. La ONG apunta que los polos de producción vienen viviendo en este contexto desde hace años, y es por ello por lo que varias entidades sugieren que las compañías de moda deben implicarse en la cadena de suministro para la implementación de mejoras.

 

Asia Floor Wage Alliance, que engloba a los trabajadores de India, Indonesia, Sri Lanka, Camboya y Bangladesh ha sugerido, por ejemplo, que las empresas de moda contribuyan pagando un 2% del total de pedidos. Las entidades Worker Rights Consortium y Clean Clothes Campaign, por su parte, apuntan que a las compañías del sector les costaría menos de diez céntimos por camiseta proporcionar ayudas a la cadena de suministro, algo que “los trabajadores de la confección necesitan para sobrevivir a la crisis”.

 

En este sentido, más de 60 operadores se han adscrito a Call to Action, una iniciativa impulsada por la Organización Internacional del Trabajo. El objetivo del proyecto es dar apoyo a los trabajadores de la confección para proteger sus sueldos y empleos. Pero, pese a la larga lista de compañías, “ninguna ha pagado nada, y los trabajadores aún no han recibido nada”, asegura el informe.

 

Las empresas no sólo deben garantizar que los trabajadores de sus cadenas de suministro perciben sus salarios completos, sino que también deben “asumir la responsabilidad cuando se produzcan incidentes de impago”, sugiere el informe. Entre los proyectos en marcha para impulsar y profundizar en esta materia se encuentra Wage Forward, impulsado por varias compañías y sindicatos. El objetivo de la iniciativa es impulsar “el pago de un salario digno en cada pedido que las marcas hagan a cualquier proveedor, que se destinará directamente a los trabajadores”, resume el documento.

 

 

Los siguientes pasos de los retailers

Business Human Rights Resource Center concluye que, para paliar esta situación, es imperativo que las compañías de moda se impliquen en sus cadenas de suministro. La ONG apunta que los retailers deberán supervisar proactivamente y resolver los casos de impago; incluir a trabajadores y sindicatos en las decisiones concernientes a los empleados; promover activamente la libertad de asociación y prohibir la discriminación de los trabajadores sindicalizados; respetar los contratos existentes con los proveedores o asegurarse que las fábricas garanticen los puestos de trabajo y los sueldos a sus plantillas.

 

Como parte de su compromiso, además, la ONG sugiere que los operadores deben mejorar su transparencia, aplicar técnicas de compra responsables; comprometerse públicamente con una garantía salarial y apoyar la creación de fondos de ayuda de emergencia y paquetes de apoyo financiero específicos para el sector de la confección.  

Publicidad
Comentar
Compartir
i18n_1_doubleclick_bridge_bottom
...