Entorno

Las exportaciones de algodón de China crecen un 4,3% en 2022 con Xinjiang en cabeza

En los últimos doce meses, las ventas de algodón de China al exterior han sido de casi 5,9 millones de toneladas, según datos del National Bureau of Statistics (NBS) del país. La región de Xinjiang generó el 90,2% de esta cifra.

Las exportaciones de algodón de China crecen un 4,3% en 2022 con Xinjiang en cabeza
La ONU ha concluido que los ciudadanos de los centros de Xinjiang no tienen acceso a abogados y, al entrar, no se les comunica su tiempo de estancia, que parece ser arbitrario.

Modaes

28 dic 2022 - 11:56

El algodón chino continúa al alza. En 2022, las exportaciones de esta materia prima desde el país asiático se han elevado un 4,3%, hasta casi 5,9 millones de toneladas. De estas, el 90,2% provienen de Xinjiang, donde se destapó hace tres años una red de campos de trabajo forzoso.

 

Según datos del National Bureau of Statistics (NBS) de China, las condiciones climáticas favorables en el país impulsaron la producción de algodón un 5,3%, hasta 1.999,2 kilogramos por hectárea. Con todo, la superficie de cultivo se redujo un 1%, hasta tres millones de hectáreas.

 

El pasado septiembre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió a las compañías “que sean más transparentes y que tomen todas las medidas posibles para respetar los derechos humanos” frente a la crisis humanitaria de Xinjiang. Además, la organización pidió que “se refuerce el asesoramiento de los riesgos de violación de los derechos humanos” por parte de las compañías especializadas en seguridad y vigilancia.

 

 

 

 

El Gobierno de Pekín, que define los centros de Xinjiang como Vocational Education and Training Centers (Vetc, centros educativos y de entrenamiento), asegura que sirven para “proteger a los individuos de entrar en grupos terroristas o extremistas” y sostiene que son “de libre entrada y salida y de asistencia voluntaria”.

 

Según un documento interno denominado La lista Karakax y al que tuvo acceso la ONU, para ser internado en dichos complejos basta con cumplir una de una larga enumeración de “faltas” que incluyen tener muchos hijos, haber nacido en años específicos, llevar un velo o barba, tener descargada la aplicación Whatsapp en su teléfono o ser exconvicto.

 

La ONU concluye que los ciudadanos de los centros no tienen acceso a abogados y, al entrar, no se les comunica su tiempo de estancia, que parece ser arbitrario. Aunque no existe una cifra rigurosa de las personas que han pasado por los Vetc, la ONU estima que oscila entre 10.000 de personas y un millón de personas.

 

El pasado junio, Estados Unidos oficializó el veto a las importaciones de Xinjiang a través de la entrada en vigor de la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso de los Uigures, que prohíbe la importación de cualquier tipo de producto de la región, que copa cerca del 20% de la producción mundial de algodón.