Entorno

Las élites mundiales regresan a Davos entre ecos de fragmentación y temores de fin de era

El Foro de Davos regresa este año entre el 16 y el 20 de enero bajo el lema Cooperación en un mundo fragmentado, con el objetivo de solventar los acuciantes riesgos e interrogantes que rodean al actual sistema geoeconómico.

Las élites mundiales regresan a Davos entre ecos de fragmentación y temores de fin de era
el .Foro de Davos regresa este año de forma presencial entre el 16 de enero y el 20 de enero.

Albert Martínez

16 ene 2023 - 05:00

Davos, escaparate de un mundo despedazado. Las élites mundiales vuelven a citarse a partir de este lunes en la bucólica localidad suiza de Davos, tratando de resolver la crisis en la que la globalización se ha instalado desde el inicio de la guerra en Ucrania y suspirando por remediar los riesgos y problemas geoconómicos que en los últimos tiempos han puesto un interrogante sobre el sistema que rige al mundo.

 

Bajo el lema de Cooperación en un mundo fragmentado, el Foro de Davos regresa este año de forma presencial entre el 16 de enero y el 20 de enero, dispuesto a reunir a más de 2.700 líderes estatales y empresariales. Organizado por el World Economic Forum (WEF) en las cada vez menos nevadas montañas de Suiza, la edición número 53 del encuentro se presenta como una de las más convulsas de su historia. 

 

En un contexto de desaceleración económica y transformación global, las reuniones anunciadas girarán en torno a las crisis energéticas y alimentarias, la economía de alta inflación, poco crecimiento y gran deuda y en las vulnerabilidades y riesgos geopolíticos que presenta el actual mundo “multipolar”. La gran novedad respecto al último encuentro, celebrado en mayo, es el recientemente acuñado concepto de “policrisis”, es decir, a la conjunción de cinco o más crisis a la vez, tal y como declaró el organismo en la presentación del Informe de Riesgos Globales, previo al Foro de Davos.

 

 

 

 

Los últimos coletazos de la pandemia y el inicio de la guerra en Ucrania han vuelto a dejar a la globalización como uno de los grandes señalados de este encuentro, refutando aquella cita del filósofo Slavoj Zizek en la que hace dos décadas aseguraba que “era más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del sistema actual”. De hecho, la semana finalizará con una conversación entre varios líderes supragubernamentales titulada ¿Es el fin de una era?, en la que se discutirá cuál es el futuro del crecimiento económico en el mundo actual y qué políticas son necesarias para estabilizar el planeta.

 

“Hemos jugado a la globalización hasta que hemos perdido y tras la pandemia los países han vuelto a adoptar ideas más proteccionistas: este movimiento de fragmentación seguirá al alza, por lo que en Davos la globalización vuelve a estar en entredicho”, asegura Frederic Mertens, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea de Valencia.

 

El WEF teme que la pérdida de fe en el sistema actual conduzca a una década de “incertidumbre y fragilidad” por la escalada de conflictos internacionales en Europa y Asia, la escasez de alimentos en múltiples países y el agravante del cambio climático, que conjuntamente amenazan con erosionar la cohesión social y polarizar aún más un mundo en bloques.

 

 

 

 

“Nunca antes Davos había presentado un mensaje tan pesimista y alarmista, avisando desde el propio título de la convocatoria de la fragmentación en la que nos encontramos”, ha detallado Mertens. “La fragmentación ahora es política, pero tiene capacidad para llegar a ser medioambiental, alimentaria, sanitaria, financiera y cultural, lo que conduciría a una crisis global sin precedentes”, ha añadido.

 

La reunión contará con la presencia de diversos jefes de estado, como Pedro Sánchez u Olaf Scholz, así como de Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Christine Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo (BCE), o Kristalina Gueorguieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).