Entorno

La moda crece sólo un 1% en 2022 y retrasa tres años la recuperación pre-Covid

A finales de 2021, antes del estallido de la guerra, Euromonitor estimaba que el sector a escala global recuperaría las ventas previas al estallido del Covid-19 en 2024. En sus nuevas previsiones, lo aplaza hasta 2027.

La moda crece sólo un 1% en 2022 y retrasa tres años la recuperación pre-Covid
El negocio global de moda no recuperará los volúmenes previos a la pandemia hasta 2027.

Iria P. Gestal

12 ene 2023 - 05:00

La guerra trunca la recuperación de la moda. Cuando empezó, 2022 estaba llamado a ser el año de regreso a la normalidad, pero la guerra y sus consecuencias, como la inflación, han frenado la remontada y aplazado la recuperación de niveles pre-Covid tres años más de lo previsto.

 

A escala global, las ventas de moda crecieron sólo un 1,04% el año pasado, tras el rebote del 11,7% registrado en 2021 (contra una base comparable mínima por la pandemia). Según datos de Euromonitor, el valor total del sector ascendió a 1,73 billones de dólares, frente a los 1,81 billones previstos en su pronóstico de finales de 2021.

 

Entonces, la consultora también preveía que al sector le llevaría cuatro años, hasta 2024, recuperarse del golpe de la pandemia. Hoy, lo aplaza hasta 2027. Hasta entonces, las ventas globales de ropa y calzado crecerán a ritmos moderados, de entre el 2% y el 3%, hasta rozar los dos billones de dólares. En 2019, el valor total del mercado ascendía a 1,88 billones.

 

 

 

 

El dato excluye en todos los casos las ventas de segunda mano y el duty free. También descuenta el impacto de la inflación, que previsiblemente ha engordado las ventas de moda en el último año: se vendió un 1% más, pero más caro.

 

Durante el próximo lustro, el sector desacelerará: si, para 2023, el crecimiento será del 3,25%, para 2024 se moderará hasta el 2,56%, para 2025, hasta el 2,34% y para 2026, al 2,15%. En 2027, el alza será de sólo el 1,94%.

 

El lujo, por su parte, volverá a desmarcarse. En 2020, el sector registró una contracción más moderada, del 15,11%, y en 2021 rebotó un 13,18%. En 2022, moderó su crecimiento al 5,47%, pero fue suficiente para recuperar ya los volúmenes prepandemia, y para 2023 está previsto que acelere hasta el 6,20%. Para el siguiente lustro, las previsiones pasan por anotar subidas más moderadas, de entre el 2% y el 3%.

 

 

 

 

Una curva completamente diferente dibuja la categoría de artículos personales, donde se incluyen productos como bolsos y equipaje, joyería, relojería y herramientas de escritura (no de lujo).

 

Este sector creció sólo un 8,28% en 2021 pero rebotó con fuerza en 2022, con un alza del 18,23%, si bien su volumen es más limitado,

con unas ventas de 651.209 millones de dólares en el último ejercicio. Las previsiones para los próximos años pasan por crecer entre un 3% y un 4% al año, alcanzando unas ventas de 768.033 millones de dólares en 2027.  

 

Esta última actualización de datos por parte de Euromonitor se produce en un contexto de elevada incertidumbre y tras un año marcado por el estallido de la guerra en Ucrania, la inflación galopante y la amenaza de recesión en algunas de las mayores potencias del mundo.

El consumo de moda ya ha comenzado a sufrir en mercados como Reino Unido o Alemania, muy dependiente del gas ruso y donde varias casas de análisis pronostican una recesión para 2023.

 

 

 

 

La inflación también ha golpeado las ventas de moda. Aunque, por una parte, hinchar las etiquetas podría a priori aumentar el valor del sector, la subida generalizada ha restado poder adquisitivo a los consumidores, y la moda, como categoría de gasto discrecional, vuelve a ser de las más penalizadas.

 

Según una encuesta realizada en noviembre por Morgan Stanley, el 42% de los consumidores europeos habían reducido su gasto en moda en lo seis meses anteriores. Fue la segunda categoría en la que más panelistas recortaron su gasto, sólo por detrás de los restaurantes.

 

La inflación global se elevó hasta un 8,8% en 2022, según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), y continuará siendo elevada en 2023, con un 6,5%. La economía mundial, por su parte, creció un 3,2% en 2022 y avanzará sólo un 2,7% en 2023, el crecimiento más bajo desde 2001, sin contar los años de pandemia.

 

“La crisis del coste de vida, el endurecimiento de las condiciones financieras en la mayoría de regiones, la invasión rusa de Ucrania y la persistente pandemia del Covid-19 pesan mucho en las perspectivas”, argumenta el FMI.