Entorno

La actualidad ‘enloquece’ al consumidor

Hasta mayo, el indicador del CIS ha registrado la mayor subida y la mayor caída relativa de su serie histórica, reflejando cómo la invasión rusa de Ucrania ha afectado a un consumidor incluso más sensible a la actualidad que con el estallido del Covid-19.

La actualidad ‘enloquece’ al consumidor
En mayo, el ICC se mantuvo estable, con una subida de sólo 1,4 puntos.

Christian De Angelis

11 jul 2022 - 05:00

La volatilidad se ha instalado en el índice que mide la confianza de los consumidores españoles. Hasta mayo, el indicador del Centro de Investigaciones Sociológicas ha registrado la mayor subida y la mayor caída relativa de su serie histórica, reflejando cómo la invasión rusa de Ucrania ha afectado a un consumidor incluso más sensible a la actualidad que con el estallido del Covid-19. En mayo, el ICC se mantuvo estable, con una subida de sólo 1,4 puntos, hasta 76 puntos en una escala que va de 0 puntos a 200 puntos. Por encima de 100, indica una percepción positiva de los consumidores y por debajo de 100 una percepción negativa. Desde febrero de 2021, el CIS actualiza el ICC a través de 2.172 entrevistas a hogares que disponen de teléfono fijo y 828 entrevistas a hogares que únicamente disponen de teléfono móvil.

 

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Como cuando un polígrafo refleja las reacciones fisiológicas de un mentiroso, la volatilidad en el sentimiento de los consumidores en España se ha disparado en los últimos años ante la aparición de lo inesperado. Así se ve en la gráfica del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un indicador que ha pasado de estar influenciado por aspectos como el calendario electoral a oscilar de forma drástica de la euforia a la depresión por la irrupción de realidades disruptivas como el Covid-19 o la invasión rusa de Ucrania.

 

En lo que va de 2022, el ICC ha registrado su mayor subida y su mayor caída mensual de la serie histórica, con una volatilidad que supera incluso a la de 2010, cuando los brotes verdes de la frustrada recuperación de la Gran Recesión (que entonces todavía no recibía dicho nombre) llevaron a la confianza a encadenar caídas y subida de doble dígito.

 

El estallido de la guerra en Ucrania el pasado febrero dilapidó la senda de recuperación en la que se había instalado el ICC tras el golpe de la sexta ola, con una caída mensual de 36 puntos en marzo, superior incluso a la de marzo de 2020, cuando estalló la pandemia del Covid-19 en España. A este varapalo en la confianza, que situó el ICC en 53,8 puntos (en una escala de 0 a 200), le sucedió una subida en abril de 20,8 puntos.

 

 

 

 

El propio CIS consideró “llamativo” el comportamiento del ICC en marzo y de sus dos componentes: el índice que mide la valoración de los consumidores sobre la situación actual, que bajó 31,4 puntos respecto al mes de febrero, y la valoración de las expectativas, que retrocedió en 40,5 puntos.

 

En abril, el organismo de estudios adscrito al Gobierno recurrió a los mismos apelativos para explicar la subida: “el comportamiento de estos índices en términos relativos es incluso más llamativo: el ICC aumenta 38,6%, el índice de situación actual sube 23,4% y en el caso del índice de expectativas el incremento es del 51,5%”.

 

En mayo, el ICC continuó a alza, pero con una subida pausada, de 1,4 puntos, impulsada por la mejora de la percepción sobre la situación actual y lastrada, en cambio, por las expectativas a más de seis meses vista. ¿Calma después de la tormenta?

 

 

Confianza en Europa

En mayo, el ICC se situó en España en 76 puntos sobre 200, en un entorno europeo de baja confianza. El indicador de confianza del consumidor disminuyó en junio tanto en la UE (1,9 puntos menos que en mayo) como en la zona euro (2,4 puntos menos). “El resultado de la zona euro es el peor registrado desde abril de 2020”, señaló el Gobierno comunitario. Desde el inicio de la pandemia, una volatilidad sin precedentes también se ha instalado en la confianza de los consumidores europeos.