Entorno

Japón también prohíbe la exportación de bienes de lujo a Rusia

Koichi Haigiuda, ministro de Economía, Comercio e Industria del país nipón, anunció ayer la medida, que se pondrá en marcha a partir del próximo 5 de abril e incluye automóviles de alta gama, artículos de joyería y piedras preciosas.

Modaes

29 mar 2022 - 11:12

Japón también prohíbe la exportación de bienes de lujo a Rusia

 

 

Japón también veta a Rusia. Ayer, Koichi Haigiuda, ministro de Economía, Comercio e Industria del país nipón, anunció la prohibición de exportaciones de artículos de lujo al país, incluyendo automóviles de alta gama, joyería y piedras preciosas. La medida se pondrá en marcha a partir del próximo 5 de abril.

 

Según datos del Gobierno de Japón, los automóviles copan gran parte de las exportaciones japonesas a Rusia. En 2020, las ventas niponas de coches a Rusia supusieron 627.800 millones de yenes (4.631 millones de euros).

 

“Examinaremos qué artículos deben ser objeto de la prohibición mientras minimizamos el impacto negativo en las ganancias de las empresas japonesas”, expresó Haigiuda ayer en una rueda de prensa. Entre las empresas de lujo con sede en Japón se encuentra Yohji Yamamoto.

 

 

 

 

Japón se une así a Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y otras potencias internacionales que acordaron hace dos semanas la prohibición de vender productos de lujo al país como “golpe directo a la élite rusa”.

 

“Aquellos que sostienen la maquinaria de guerra de Putin ya no deberían poder disfrutar de su lujoso estilo de vida mientras las bombas caen sobre personas inocentes en Ucrania”, sentenció Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. “Vamos a dificultares la compra de productos de alta gama fabricados en nuestro país”, explicó por su parte Joe Biden, presidente de Estados Unidos, en el anuncio.

 

Dentro del sector de la moda, el lujo es uno de los segmentos más expuestos en el país y generó 6.770 millones de dólares en Rusia en 2021, según datos de Euromonitor. Tras el estallido de la guerra, numerosas compañías del sector decidieron paralizar su actividad en el país. La primera de ellas fue Burberry, a la que siguieron Chanel, Hermès, Prada y los tres mayores conglomerados de lujo, LVMH, Kering y Richemont.