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El euro alcanza la paridad con el dólar y añade (más) presión a los márgenes de la moda

La moneda europea perdió posiciones este lunes y registró su valor mínimo en dos décadas, desde diciembre de 2002. El pasado lunes, el cruce del euro con la moneda estadounidense se situaba en 1,0053 dólares.

El euro alcanza la paridad con el dólar y añade (más) presión a los márgenes de la moda
La principal consecuencia para el sector de la moda sería el encarecimiento de las importaciones.

C. Juárez

13 jul 2022 - 05:00

Más presión para los márgenes de la moda. En la sesión del pasado lunes, el euro registró su valor mínimo en dos décadas (desde diciembre de 2002) y se situó en 1,0053 dólares. La caída de la moneda de referencia en Europa añade, si cabe, más presión al sector textil, muy expuesto a la divisa estadounidense, sobre todo en las primeras fases de la cadena de aprovisionamiento.

 

“Lo primero es entender qué pasa, lo que fija los tipos de cambio son las inversiones financieras, y con una caída del euro del 10% desde principios de año, los activos financieros nominados en dólares son más atractivos, por lo que hay movimientos de ahorro hacia este tipo de activos”, señala Josep Lladós, profesor agregado y subdirector de investigación de los Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).

 

El experto señala que, de agravarse los temores de recesión en Europa por el corte del gas ruso, “el ahorrador se irá hacia una moneda más refugio, es decir, el dólar”. “Habrá que ver lo que pasa en Alemania e Italia”, añade. “Que el dólar suba, hablando de manera sencilla, significa que estamos importando inflación”, asegura el experto.

 

 

 

 

La principal consecuencia para el sector de la moda sería el encarecimiento de las importaciones, que llevan encareciéndose a doble dígito en los últimos meses. En concreto, el precio de las importaciones de la industria manufacturera de los países de la eurozona subió en mayo un 17,9%, según datos de Eurostat.

 

En España, el Índice de Precios de Importación de Productos Industriales (Iprim) de la industria textil también lleva varios meses en ascenso. En mayo, el índice registró una subida interanual del 13%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

“El encarecimiento de las importaciones contribuye a agravar el problema de la inflación”, señala Lladós. El experto asegura que la industria de la moda tiene su aprovisionamiento tan fragmentado, que “será imposible aprovecharse de ese efecto beneficiosos de la devaluación, porque en alguna fase de la cadena estás comprometido en dólar”.

 

El impacto en los márgenes del sector será “importante” y continuará erosionando una rentabilidad que ya estaba dañada por la subida de los costes de la energía, y el transporte en los últimos meses. “Ahora se le suman los tipos de cambio, lo que añade presión al sector y provocará más subidas de precios”, asegura Lladós. “La moda aguantó el año pasado la reducción de márgenes, pero ya no puede más”, asegura.

 

 

 

 

La paridad entre el euro y el dólar también afectará a las compras de materias primas. El algodón y el poliéster, las dos principales materias primas del sector, cotizan en dólares en el mercado de futuros.

 

El precio de las materias primas, además, lleva meses en escalada. A cierre de la jornada de ayer, el algodón cotizaba a 1,42 centavos de dólar por libra, frente a los 0,84 centavos de dólar por libra del mismo día de 2021. El barril de Brent, por su parte, se encuentra a 102,6 dólares, frente a los 74,1 dólares de la misma jornada del año pasado.

 

Al incremento de los costes de materias primas también se le suma la subida de los precios del transporte durante los últimos meses, debido al incremento de los precios del combustible y gasolina.  

 

La evolución de la situación depende, según Lladós, de dos tipos de variables. La primera es la intensidad de la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) anunciada para esta semana: “habrá que ver hasta dónde llega y cómo lo va a hacer”, asegura.

 

Pero para el economista, lo más importante es el impacto que tenga sobre la reactivación económica y la evolución de la guerra en Ucrania. “La inflación de costes está vinculada a lo que pasa allí, y si las economías entran en recesión, el ahorro, por cuestión de precaución, se dirigirá a otras monedas”, añade.