Bruselas propone una segunda demora de la ley antideforestación
La UE aprobó ya a finales de 2024 un primer aplazamiento de la normativa, que debería haber entrado en vigor el 31 de diciembre. Ha sido la Comisaria de Medio Ambiente, Jessika Roswall, la encargada de anunciar una segunda demora.
Nueva pausa para la ley antideforestación. La Unión Europea ha optado por retrasar por segundo año consecutivo la entrada en vigor de la ley contra la deforestación. Ha sido la Comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, la encargada de anunciar la demora de la normativa, que inicialmente estaba previsto que empezara a implementarse el 31 de diciembre de 2024.
“Creemos que todavía no podemos poner en marcha la ley sin generar un impacto en las empresas”, explicó ayer la representante en declaraciones recogidas por diversos medios, a lo que ha añadido la necesidad de proporcionar más tiempo para que el sector empresarial asuma la carga.
La regulación busca cerrar el mercado a productos procedentes de tierra deforestada, y ha contado históricamente con el rechazo de países como Estados Unidos o Brasil. El texto plantea que las empresas que importen materias primas como la madera o el caucho, por ejemplo, deberán demostrar a través de un sistema de geolocalización que la extracción de estos productos no ha generado deforestación en su lugar de origen.
Bruselas también ha abierto la puerta a simplificar la normativa antes de su entrada en vigor
“Necesitamos más tiempo para eliminar el riesgo que supone esta carga informativa en los sistemas informáticos”, ha valorado Roswall, desvinculando la decisión de una posible presión por parte de otras potencias internacionales. Esta nueva demora sí que se alinea con las peticiones del Partido Popular Europeo, la mayor fuerza dentro de la eurocámara.
“Si el reglamento sobre deforestación hubiera entrado en vigor sin modificaciones el próximo 1 de enero, habría causado problemas irresolubles a muchas compañías del sector de la agricultura”, ha celebrado el partido. En el caso de la moda, la ley afectará a algunas de las líneas de las empresas con divisiones de ropa del hogar, como Zara Home, Lefties o Mango.
Junto a esta demora, además, Roswall ha abierto la puerta a que le ley que entre en vigor en el futuro sea sometida a una simplificación, un proceso por el que está abogando Bruselas en algunas de sus normativas más controvertidas. Por el momento, ahora pasa a manos del Consejo y el Parlamento europeo este nuevo retraso, después de que se les haya hecho llegar formalmente dos cartas a los organismos con la propuesta de un nuevo retraso.