Prada refuerza su músculo industrial con 300 millones de euros en plena integración de Versace
El grupo italiano pisa el acelerador industrial con su inversión en cuatro polos y veinticinco fábricas centros productivo, en paralelo al cierre de la compra de Versace y con ventas que superarán 6.000 millones en 2025.
Prada invierte en su estructura industrial. El hólding italiano ha destinado desde 2019 más de 300 millones de euros a ampliar y modernizar su red de fábricas, al tiempo que pone en marcha cuatro nuevos proyectos productivos en Italia y Reino Unido, y celebra en Scandicci el veinticinco aniversario de su academia corporativa, justo cuando se prepara para cerrar la compra de Versace y superar 6.000 millones de euros de facturación en 2025.
Según ha publicado el diario económico italiano Milano Finanza, el grupo dispone hoy de veinticinco centros productivos, de los que 23 se encuentran en Italia, y ha comprometido más de 200 millones de euros entre 2019 y finales de 2024 para la valorización de la cadena de suministro. La cifra supera 300 millones al incorporar las partidas presupuestadas para 2025, en torno a 60 millones de euros, con el objetivo de preservar el know how, ganar capacidad y asegurar la base industrial de su plan de crecimiento.
El plan actual se concentra en cuatro proyectos: una nueva fábrica de marroquinería en Piancastagnaio (Siena), un polo especializado en punto en Gubbio (Umbría), el aumento de la capacidad productiva del sitio de Northampton, en Reino Unido, y la ampliación de la planta de Foiano della Chiana, en la provincia de Arezzo. Estas inversiones se suman a centros emblemáticos como el complejo de Valvigna, y consolidan un modelo productivo anclado en los distritos del made in Italy y apoyado puntualmente en plataformas industriales en el extranjero.
En paralelo al refuerzo de la fábrica, el grupo ha encadenado diecinueve trimestres consecutivos de crecimiento. En los nueve primeros meses de 2025, Prada Group registró ventas netas de 4.070 millones de euros, un 9% más a tipos de cambio constantes. La marca Prada sufrió una ligera corrección del 1% en el tercer trimestre, mientras que Miu Miu mantuvo su papel de motor del hólding con un alza del 41% en los nueve meses y del 29% en el tercer trimestre, tras haber comparado con un crecimiento del 105% en el mismo periodo de 2024.
Prada refuerza su modelo industrial con una inversión en el ‘made in Italy’
El músculo industrial respalda una ambición financiera creciente. Prada Group cerró 2024 con 5.400 millones de euros de ventas netas, un 17% más que el ejercicio anterior. El ritmo de crecimiento, unido al consolidado industrial y al efecto de la integración de Versace, permite anticipar, según Milano Finanza, que el grupo pueda superar 6.000 millones de facturación en 2025 y acercarse a la senda de largo plazo marcada por su dirección.
En 2023, el consejero delegado, Andrea Guerra, señaló al mismo medio la posibilidad de “duplicar” el negocio desde los 4.200 millones de euros de 2022 hasta 8.000 millones mediante crecimiento orgánico, es decir, sin adquisiciones. Hoy, con Versace integrada en la ecuación y una red de veinticinco fábricas en funcionamiento, ese horizonte temporal podría acortarse respecto a la ventana inicial, que los analistas situaban por debajo de los diez años.
La estrategia industrial del hólding descansa en el control directo de la cadena de valor. La densidad de plantas en Toscana y Umbría, históricas cunas de la marroquinería y el punto italianos, refuerza la capacidad del grupo para responder con rapidez al mercado, preservar oficios de alta especialización y sostener el posicionamiento en el segmento alto del lujo. Los nuevos polos de Piancastagnaio y Gubbio apuntan directamente a categorías clave como bolsos, accesorios y punto, mientras que Northampton y Foiano della Chiana blindan el negocio de calzado y refuerzan la diversificación geográfica de la producción.
La operación Versace se inscribe en esta lógica de plataforma industrial. El acuerdo, firmado en abril con Capri Holdings para la adquisición del 100% de la firma por 1.250 millones de euros, tiene previsto completarse a comienzos de diciembre tras el visto bueno de Bruselas. Con la suma de Versace a Prada y Miu Miu, el grupo aspira a configurar un hólding de lujo italiano con más de 6.000 millones de euros de ventas y un portafolio complementario en términos de posicionamiento, estética y cliente objetivo.