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La francesa Jennyfer pone fin a su aventura en España y cierra su filial en el país

C. Pareja

18 mar 2013 - 05:00

La cadena de moda femenina Jennyfer se repliega en España. La compañía cerró el pasado año la mitad de sus tiendas en España, reduciendo a nueve puntos de venta su red de distribución en el país. Ahora, Jennyfer ha decidido abandonar por completo el mercado español y ha cerrado su filial ubicada en Barcelona, tal y como han confirmado fuentes de la compañía a Modaes.es.

 

Jennyfer, que cuenta con una red de 400 tiendas en todo el mundo, continuó operando en el mercado español durante el pasado año con nueve establecimientos, frente a los 19 con los que había contado hasta en el país. Además, la compañía controlada por los propietarios de Celio cerró el pasado julio su filial en el país, que estaba gestionada por la sociedad JennySpain.

 

La red de la compañía en España se limita a una única tienda, una franquicia ubicada en el centro comercial El Osito, en Valencia. La propietaria de esta tienda, que también es dueña de una franquicia de Celio, explica que “fue muy difícil convencer a la compañía para mantenerlo abierto”, a pesar de su relación con la empresa francesa. Según la empresaria, la tienda es una excepción, ya que “las ventas son buenas y tiene una clientela fija”.

 

“Los consultores que asesoran a Jennyfer recomendaron a la empresa abandonar el mercado español por la situación de la economía española  –aseguran fuentes de la compañía-; pero no se descarta que en un futuro la cadena pueda volver a operar en España, aunque se haría de una forma totalmente distinta”.

 

La caída del consumo en España golpeó durante el pasado año a cadenas francesas como Jennyfer o Pimkie. Esta última se encuentra en la actualidad sumida en un proceso de reorganización de su red de distribución en el país. Tal y como adelantó Modaes.es, Pimkie ha iniciado el cierre de varias tiendas no rentables en España, un proceso que se prolongará durante todo 2013.

 

Jennyfer, que compite con enseñas como Blanco, Pimkie, Stradivarius o Bershka, se fundó en 1985 de la mano de David Tordjman y Gérard Depagnat. Tras cosechar un gran éxito durante los años 90 en Francia, la empresa se vio obligada en 2005 a buscar un socio financiero a causa de la caída de sus ventas.

 

La empresa suscitó el interés de grandes grupos del sector a nivel global. Finalmente, los fundadores de Celio, los empresarios Marc y Laurent Grosman, se hicieron con el 51% de la compañía.

 

En la actualidad, Jennyfer factura cerca de 300 millones de euros en todo el mundo y continúa su expansión internacional. La cadena, que sitúa el grueso de su negocio en Francia, acaba de desembarcar en mercados como Rusia o India.