Empresa

La alemana New Yorker reduce su red en España con el cierre de diez tiendas

C. Pareja

21 mar 2013 - 04:51

La gran distribución internacional se resiente en el mercado español. Compañías del sector como Jennyfer o Pimkie, han llevado a cabo durante estos meses una reorganización de su red de tiendas en España. La alemana New Yorker seguirá la estela de estas empresa y también reorganizará su retail en el mercado español, tal y como han confirmado a Modaes.es fuentes de la compañía.

 

New Yorker, fundada en 1971 en Braunschweig (Alemania), es una cadena de moda joven dirigida a un público de entre 15 y 35 años. Los competidores de New Yorker en el mercado español son enseñas como Bershka, Pull & Bear o Blanco. La compañía, que factura más de mil millones de euros en el mundo, está presente en más de 37 países y cuenta con una red de más de mil establecimientos.

 

En 1998, New Yorker abrió filial en el mercado español, y en 1999 puso en marcha su primera tienda en el país, ubicada en Palma de Mallorca. La compañía ha llegado a contar con aproximadamente cincuenta tiendas en España, donde en la actualidad se encuentra reformulando su presencia, cerrando los puntos de venta que no son rentables.

 

Durante el pasado año, New Yorker, según fuentes de la compañía, cerró nueve puntos de venta en España. En lo que va de año, la cadena ya ha cerrado un establecimiento, ubicado en el centro comercial Modoo, en Oviedo. Fuentes cercanas a la empresa aseguran que la compañía “valorará los establecimientos que continúan abiertos y dejará activos tan solo los que sean rentables”.

 

New Yorker, que cuenta con una plantilla de 550 empleados en España y más de 16.000 en todo el mundo, registró unas ventas de 48 millones de euros en el mercado español en 2011, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

 

La gran distribución internacional ‘pincha’ en España

Mientras operadores internacionales de gama media y alta apuestan por el mercado español para abrir nuevos establecimientos, grupos de gran distribución están reorganizando su manera de actuar en España.

 

Las cadenas francesas Jennyfer y Pimkie han llevado a cabo durante este año una reorganización de su presencia en el país. Mientras la primera se ha replegado en el mercado español cerrando su filial JennySpain, la segunda también ha comenzado el cierre escalonado de tiendas para dejar activas tan sólo las que sean rentables.

 

La también alemana Esprit es otra de las compañía que apostó el pasado año por desinvertir en España y cerrar todos sus establecimientos monomarca en el país. En este caso, la empresa seguirá operando en el mercado mediante corners en los grandes almacenes El Corte Inglés.