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30 May 202019:46

2018, directivos, deuda e innovación en otro año en busca del negro para Mango

La segunda mayor compañía española de distribución de moda nombró director general a Toni Ruiz. El ejecutivo deberá encargarse de continuar corrigiendo la evolución del grupo, volcado en el negocio digital.
19 Dic 2018 — 03:55
Pilar Riaño
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2018, directivos, deuda e innovación en otro año en busca del negro para Mango

Toni Ruiz es director general de Mango desde este año. 

 

 

Mango recordará 2018 como otro ejercicio de cambios y transformación en busca del color negro. El segundo mayor grupo español de distribución de moda atravesó otros doce meses de agitada expansión internacional y de apuesta por la Red, todo ello acompañado por la formación de una nueva cúpula que deberá reconducir el rumbo y con la deuda como telón de fondo.

 

A mediados de agosto, la compañía comunicó los resultados correspondientes al cierre del ejercicio 2017. La empresa logró un importante correctivo de sus pérdidas: finalizó el ejercicio 2017 con unos números rojos de 33 millones de euros (37,3 millones de dólares), frente al resultado negativo de 61 millones (69,1 millones de dólares) registrado en 2016.

 

La facturación de Mango se situó en 2.194 millones de euros (2.485,9 millones de dólares) en el ejercicio pasado, en comparación con los 2.260 millones de euros (2.560,7 millones de dólares) de 2016. “Con un comportamiento de las ventas en el segundo semestre similar al de la primera mitad del año, el grupo habría entrado en la senda de los beneficios”, señaló entonces Daniel López, vicepresidente ejecutivo de Mango.

 

La presión de la deuda fue otra de las constantes del ejercicio. Según la empresa, en 2017 la compañía realizó un saneamiento de su balance, lo que conllevó “un fuerte recorte de sus pasivos bancarios y una reducción de su deuda financiera neta”. A 31 de diciembre de 2017, la deuda neta del grupo era de 415 millones de euros (470,2 millones de dólares), un 33% inferior a la del año anterior, cuando ascendía a 617 millones (699,1 millones de dólares).

 

 

 

 

La nota positiva la puso, como ha sucedido durante los últimos años, el negocio digital. Aunque las ventas totales del grupo descendieron un 2,9% en 2017, la facturación de la empresa a través de ecommerce continuó creciendo a doble dígito, con un ascenso del 15,4%, hasta 339,2 millones de euros (384,3 millones de dólares).

 

La empresa se centra en la implementación de una estrategia omnicanal y en 2018 sentó las bases del que será uno de sus grandes proyectos en 2019. Mango tiene previsto instalar en el barrio barcelonés del 22@ un centro de innovación digital en el que trabajarán alrededor de cien personas y que estará liderado por Elena Carasso.

 

 

Nuevo equipo

Y, al frente de todo ello, un nuevo equipo directivo. La principal pieza de él es Toni Ruiz, director general de la compañía desde octubre. El ejecutivo, hasta entonces director financiero, se pone al frente del grupo con Daniel López, Jonathan Andic y Carlos Costa reportándole directamente.

 

Dos de los fichajes más destacados del ejercicio fueron el de Antonio Pascual Barroso, que en octubre se incorporó como supply chain global director procedente de compañías como Inditex y Esprit, y el de Jordi Álex Moreno, que en enero dejó Desigual para sumarse a las filas de Mango como director de tecnologías de la información y comunicaciones.

 

 

 

 

Expansión internacional

La expansión internacional es uno de los rasgos característico del ADN de Mango y en 2018 la empresa volvió a hacer gala de ello. En Asia, el grupo de distribución de moda conquistó un nuevo mercado, Laos, y puso en marcha su primera tienda en la capital del país, Vientián. Con esta apertura, la empresa llevó su presencia a 115 países del mundo.

También en Asia, Mango apostó por su desarrollo geográfico a través de la Red: selló un acuerdo con Tmall, plataforma de ecommerce propiedad de Alibaba, para distribuir su línea de moda infantil, para la cual también abrió una tienda online propia.

 

En África, el grupo también se estrenó en un nuevo país: Kenia. En octubre, la compañía puso en marcha en el mercado keniata su primera tienda, con la que alcanzó un total de 64 puntos de venta en el continente, repartidos en quince países, entre ellos Sudáfrica, Camerún, Egipto, Libia y Namibia. En el marco de expansión en África, el grupo planea entrar en Angola en 2019 con dos tiendas.

 

Latinoamérica, con especial importancia Colombia, y Europa, fueron otros de los focos de la expansión de Mango. En terreno más maduro (pero no necesariamente seguro), Mango se afianzó también en Reino Unido pese al Brexit con un nuevo punto de venta en Londres y el primero en Oxford.

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