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Líder en información económica del negocio de la moda

12 Dic 201704:12

Si durante cinco años te dedicas al mismo negocio, te quedarás fuera del mercado

 

En este sector, seguimos preguntándonos si el comercio electrónico afectará al canal físico. Pero no son sólo unos cuantos artículos en revistas especializadas los que escriben sobre este tema: cientos de blogs hablan de ello cada día, diarios económicos publican nuevas estadísticas y continuamente se presentan las expectativas de retailers o grandes empresas.

 

En ocasiones participo en congresos y foros del sector. Casi todos son interesantes, pero en algunos todavía se intenta predecir si las tiendas físicas perderán o no cuota de mercado por el nacimiento del nuevo consumidor digital y social. Algunas veces presencio discursos sin fundamento dirigidos a todo tipo de retailers. Se trata de charlas “motivadoras” en las que se intenta convencer a las empresas de que siempre habrá tiendas físicas; se les dice que no hay que preocuparse, porque el comercio electrónico sí que crecerá en los próximos años, pero que puede incluso ser un beneficio para el canal físico (se deriva tráfico, mayor conocimiento de las marcas, etc… ). Es decir, los asistentes se motivan porque se les dice que no llega el fin del mundo y se van a casa pensando en positivo y preparados para trabajar duro al día siguiente.

 

Seguimos poniéndonos barreras y pretendemos controlar al cliente. Algunas veces preferimos no pensar en los nuevos canales de distribución. Otras, y en mi opinión mucho peor, tenemos el ecommerce muy en cuenta, pero preferimos defendernos y pensar en cómo controlarlo o incluso frenarlo. Pero los mercados no se pueden controlar.

 

Todo esto es querer mantener nuestro negocio actual a toda costa y no querer ver posibilidades más allá. Si creemos que internet o el mundo digital es algo que acaba de aterrizar de forma inminente para destruir nuestro negocio (como si de la llegada de un meteorito se tratara) y que no podemos hacer nada para defendernos de semejante ataque, estamos equivocados. Si los que tenemos tiendas físicas nos creemos víctimas de los grandes grupos que comercializan en la red y pensamos que nos aniquilarán porque no pagan alquiler, o no compran la ropa sino simplemente actúan de distribuidores, también estamos equivocados. En definitiva, pensar que la innovación y el desarrollo tecnológico son una amenaza, en lugar de ver las oportunidades que están al alcance de cualquiera para ser aprovechadas, es todo un error.

 

Siempre he pensado que no te puedes enamorar de una manera de hacer las cosas, de un negocio en concreto o de un comercio en particular. Algo que casi nunca tenemos claro es que el negocio, la empresa, no es la actividad que estés desarrollando en ese momento. Es lo que hay detrás: tu mente, tu capacidad, el entusiasmo y tu talento. Por ello, tienes que saber que todo cambia excepto el propio cambio. Y claro que las nuevas tecnologías y la digitalización están transformando la manera de vender y de llegar al cliente. La clave está en saber aprovechar todas las oportunidades que existen y no aferrarte al negocio que tienes hoy. Los mercados cambian más rápido que nunca y un mismo negocio ya no dura más de cinco años. Lo que tienes que pensar constantemente es qué valorará más el consumidor mañana e intentar ofrecerlo. Si esto significa que tienes que hacer cambios radicales, lo tendrás que hacer, y si hay que cambiar totalmente de actividad, pues no pasa nada. Porque la verdadera empresa eres tú, nunca te enamores de tu negocio, porque entonces te quedarás fuera del mercado.

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