Utilizamos las cookies para ayudar a personalizar contenido, adaptar y medir los anuncios, y facilitar una experiencia más segura. Al hacer clic o navegar en el sitio, aceptas que recopilemos información dentro y fuera de modaes.es mediante las cookies. Consulta aquí más información, incluida la relativa a los controles disponibles: Política de cookies

Líder en información económica del negocio de la moda

23 Oct 201701:16

Admiro a las 'ego bloggers'

Tengo que confesarlo, le pese a quien le pese. Admiro a las ego bloggers. Sé que en el cogollo del fashion business y del fashion is my profession, se las mira con recelo y, con solo nombrarlas en alguno de estos ambientes, se arruga más de una nariz. Despiertan el mismo rechazo que hace apenas cinco años generaba Zara. "¡Por Dios! ¡Qué vulgaridad!".

 

A mi entender, las ego bloggers han revolucionado la comunicación de moda de la misma manera que Zara transformó la industria. Nunca ser modelo estuvo tan out of fashion. Estas chicas, que podrían ser la vecina del 5º 1ª o la administrativa en prácticas, están marcando estilo en España desde hace cosa de dos años. Generan tantos entusiastas como detractores. Las ego bloggers representan la democratización del estilo. Y estilos hay tantos como personas.

 

Alison Lurie, en el prefacio de El lenguaje de la moda, explica que ninguna mujer trabajadora que quisiese evitar que la violaran o la asaltaran se atrevería a ponerse fuera de su casa la ropa que muestran las revistas de moda, aunque se la pudiera permitir. Qué gran verdad. Hasta la llegada de Zara e Internet, la moda era algo burgués y de señoras (de señoritas a lo más estirar). Hoy, la moda está en el pueblo y en las chicas y los chicos más jóvenes. Son las clases más populares las que tienen interés en renovar su armario constantemente, en saber qué se lleva, cómo y cuándo. Es la gente joven, en su máxima amplitud, la que dice qué es moda.

 

El de las ego bloggers es un fenómeno sin precedentes y, aunque evidentemente pasará de moda, no se irá sin dejar huella. Por supuesto, las revistas femeninas de gama alta no desaparecerán, como tampoco lo han hecho las marcas de lujo (que con el éxito global de la gran distribución incluso han reforzado su posición en el mercado). El lujo sirve de inspiración a los grupos de distribución, del mismo modo que las revistas son lectura obligada para las blogueras.

 

Eso sí, la popularización de la moda es consecuencia del momento en el que vivimos, del paso de ciudadanos a consumidores, del proceso de individualización de la sociedad y del consumo como reafirmación identitaria. Será necesario un cambio de era para que la moda dé un nuevo viraje. Mientras tanto, las ego bloggers y su afán de comunicar fomentan la pasión por lo nuevo e impulsan la necesidad de cambio constante, dos dinámicas que le vienen como anillo al dedo a la gran distribución, cuyo pilar es la rápida renovación de las colecciones.

...