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16 Dic 201702:58

La corona de la moda española

Imagen Familia Real

 

Ayer fue un día importante para España. Dejando de lado posiciones políticas o ideológicas, el día de ayer quedará marcado para siempre en los libros de historia. En su discurso en el Congreso de los Diputados, el nuevo Rey Felipe VI destacó, entre otros asuntos, la necesidad de apostar por la creatividad, la innovación y la emprendeduría. Es cierto que son tres conceptos manidos de tanto usarlos, pero también es cierto que pueden asociarse a muchos de los empresarios de una de las industrias más importantes de la economía española: la moda.

 

Gracias a los ahora reyes, personas de todo el mundo conocen desde ayer los nombres de marcas como Felipe Varela, Eli o Magrit. Otras han quedado más escondidas, como Mirto, pero todas ellas estuvieron ayer presentes en este hito de la historia. Como bien decía ayer Vanessa Friedman en The New York Times, una corona puede impulsar a la moda en España.

 

Si hace algunas semanas la hoy Reina Letizia presidía la entrega de los Premios Nacionales de la Moda del Ministerio de Industria, ayer eran muchos los empresarios del sector, así como periodistas, los que formamos parte de la recepción que ofrecieron los monarcas en el Palacio Real tras la proclamación.

 

Isak Andic, presidente de Mango, por ejemplo, pasó ayer por la mañana, igual que el resto de los invitados, hasta tres controles de acceso. Junto a él, representantes del grupo de perfumería y moda Puig, así como el presidente de El Corte Inglés, Isidoro Álvarez. Sin olvidar a Modesto Lomba, presidente de la Asociación de Creadores de Moda España (Acme).

 

Había muchos más, seguro. Pero lo impresionante de los salones (además del calor de la jornada de ayer en Madrid) hacía difícil moverse en busca de caras conocidas. En cualquier caso, la moda española estuvo bien representada.

 

Cuentan que miembros del equipo de Casa Real estuvieron la semana pasada en la sede central de la empresa madrileña Mirto, especializada en camisería y con planta propia de producción. Tanto la camisa que utilizó el hasta ahora Rey, Juan Carlos I, en la ceremonia de abdicación (que tuvo lugar el miércoles) como la que vistió el nuevo Rey, Felipe VI, en el acto de coronación y posterior recepción bajo el atuendo militar fueron productos Mirto.

 

Lo de Felipe Varela estaba más cantado. Finalmente, el diseñador de cabecera de la hasta ahora Princesa fue el elegido también para vestir a la nueva Reina en su primera aparición como tal. La sobriedad del traje casaba a la perfección con el resto de los actos.

 

Y los zapatos. Si la Reina se decantó por otro de sus clásicos a la hora de calzarse, la enseña alicantina Magrit (fundada en 1929), para sus hijas, la ahora princesa Leonor y la infanta Sofía (cuyos vestidos fueron elaborados por dos modistas de Gijón) portaron también una enseña de la cuna española del calzado, Alicante, a través de Calzados Eli. Igual que Magrit, Calzados Eli es una empresa familiar y tiene, también, una larga trayectoria, ya que su fundación tuvo lugar en 1957.

 

No soy muy seguidora de celebritiesit girls y demás personajes públicos del estilo, pero lo cierto es que hace varias semanas un empresario gallego me comentaba que el impacto de que estas personas vistan una determinada marca (y se sepa, claro) es real. Y él mismo era el que me aseguraba que “la mejor celebrity que tenemos aquí es Letizia Ortiz”.

 

Aunque personalmente me hubiera encantado que se hubiera atrevido a vestir alguna prenda de un grupo de gran distribución (llámese Inditex o Mango, que para eso son líderes y referentes en todo el mundo), que se haya decantado por completo por moda española resulta positivo para la industria. Y, aunque parezca un gesto evidente, lo cierto es que no tendría por qué haber sido así: miren ustedes a la reina Máxima de Holanda, que escogió una firma gallega, Pili Carrera, para vestir a sus hijas el día de su entronación.

 

“Hoy es un día en el que me gustaría que miráramos hacia adelante, hacia el futuro; hacia la España renovada que debemos seguir construyendo todos juntos”, dijo ayer el Rey Felipe VI en el Congreso de los Diputados. Si la monarquía y todo lo que representa ha decidido, como demostró hace algunas semanas, apoyar a la INDUSTRIA de la moda en España, quizás sería bueno aprovechar esta apuesta de las instituciones por el sector para que las empresas saquen pecho y reivindiquen su posición en la economía española y, de paso, unan más a un negocio en el que, tradicionalmente, cada uno ha ido por libre.

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