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23 Oct 201706:44

La oportunidad de la reindustrialización

Feria Co-Shoes

 

¿Existe una posibilidad real de que España vuelva a ganar importancia en el sector de la moda desde el punto de vista industrial? ¿Hay condiciones para producir en el país de forma competitiva? ¿Hay interés por lo que esta industria pueda ofrecer? ¿Hay empresarios dispuestos a invertir?

 

Como medio de comunicación dedicado a seguir, día a día, lo que sucede en el sector de la moda, estas son preguntas que llevamos tiempo haciéndonos. Es nuestro deber, ya que nos ocupamos de analizar y transmitir lo que ocurre en el sector para que los profesionales que trabajan en él tengan todas las claves necesarias para su toma de decisiones.

 

Últimamente, varias personas relevantes han expresado en entrevistas a Modaes.es su convencimiento de que un retorno de parte de la producción situada ahora en lejanía (no toda, por supuesto) es posible y, además, probable. Dos ejemplos son Eduardo Navarro, presidente del fondo de inversión Sherpa Capital (nuevo propietario de Dogi), y José Sanchís, empresario del sector del calzado y presidente de la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice).

 

Uno y otro, como hacen también otros empresarios y expertos, esgrimen varias razones para sostener que España tiene ahora una oportunidad para que sus fábricas de textil, confección, piel, calzado y complementos aumenten su actividad y crezcan o que nazcan nuevas. También recibimos, sobre todo off the record, grandes dosis de escepticismo en torno a esta hipotética reindustrialización en España.

 

Lo cierto es que todavía no hemos dado con muchos grandes titulares que nos permitan demostrar que esta posibilidad abstracta se está materializando, más allá de lo que suponen en sí mismos la compra de Dogi o el aumento del número de trabajadores en la industria española del cuero y el calzado. Tal vez no hemos buscado bien, pero desde luego seguiremos intentándolo.

 

Sea como sea, de ser esta una posibilidad cierta y sustancial, si realmente existe una oportunidad para que España desarrolle una industria competitiva en el mundo, desde luego el país debería estar preparado para aprovecharla. Y aquí no entran sólo administraciones, empresarios o trabajadores, si no todos ellos al mismo tiempo con voluntad, imaginación, inteligencia y la dosis de generosidad que se necesita siempre para construir toda suerte de alianzas.

 

Deseamos que exista realmente una oportunidad y, sobre todo, confiamos en que, de ser cierta, no la dejemos escapar por falta de cintura.

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