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13 Nov 201818:03

La anemia de la moda

La anemia de la moda

 

 

Dicen que la prensa económica se vende más en épocas de bonanza. Pero, a riesgo que de abandone esta página antes del siguiente párrafo, también cuando las cosas van menos bien es necesario ponerlo en negro sobre blanco. Y en ese punto estamos. El sector de la moda se enfrenta a un momento complejo. Las ventas del comercio textil en España no terminan de retomar el impulso pese a que la economía y el consumo global mejoran, y el sector en su conjunto se enfrenta a su mayor transformación de las últimas décadas.

 

El propio presidente de Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), Eduardo Zamácola, reconoce que vienen años duros si la moda quiere recuperar su hueco en la mente y el bolsillo de los españoles, porque la batalla de promociones no hace más que ahogar el margen y es pan para hoy, hambre para mañana.

 

Ayer, Acotex publicó la última edición del informe El comercio textil en cifras en la que se recogió la evolución de las ventas en 2017. Aunque el comercio creció por cuarto año consecutivo, la subida fue de sólo el 0,47%.

 

 

 

 

Incluso Inditex, número uno del mundo en el sector y que hasta no hace tanto parecía estar por encima de factores coyunturales, comienza a dar los primeros síntomas de debilidad. H&M, el número dos, está inmerso en un profundo proceso de reorganización con cierres y nuevos conceptos para reconectar al cliente.

 

En España, el sentimiento de que el sector no termina de salir del bache es generalizado. Ni las promociones ni las rebajas adelantadas son suficientes para atraer a la gente las tiendas y el clima y la política han echado todavía más leña al fuego. La moda está anémica, pero está en la mano de los empresarios devolverle el empuje.

 

Es tiempo de remangarse. De dejar de pensar en cómo el contexto nos está impactando y empezar a analizar en cómo hay que transformarse para hacerle frente. Cómo podemos volver a enamorar a un consumidor que prefiere un iPhone a un bolso y que gasta cada vez más en un restaurante que en una tarde de compras.  España tiene el talento y el conocimiento para reconquistar al cliente de moda. Pero el primer paso es saber que, en parte, lo hemos perdido.

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