Utilizamos las cookies para ayudar a personalizar contenido, adaptar y medir los anuncios, y facilitar una experiencia más segura. Al hacer clic o navegar en el sitio, aceptas que recopilemos información dentro y fuera de modaes.es mediante las cookies. Consulta aquí más información, incluida la relativa a los controles disponibles: Política de cookies

Líder en información económica del negocio de la moda

21 Feb 201815:13

Las grandes fortunas del mundo de la moda y el lujo

 

En los últimos meses Modaes.es y otras publicaciones de índole económica y financiera se han hecho eco de la lista que elabora Forbes y dentro de las grandes fortunas mundiales cuales pertenecen al mundo del lujo y de la moda.

 

Analizándola pormenorizadamente podemos sacar conclusiones muy claras.

 

En primer lugar, salvo dos casos ,como son los de Amancio Ortega y Bernard Arnault, el resto de las grandes fortunas relacionadas con el mundo del lujo y de la moda se encuentran alejadas de los puestos de cabeza, a bastante distancia con respecto a otros magnates de otros sectores industriales. Por lo que las grandes fortunas de este mundo no son si no gloriosas excepciones.

 

Esto puede tener una explicación, el capital de las grandes firmas de la moda y el lujo se encuentra repartido en accionistas variados que no son solo las familias fundadoras si no fondos de inversión, sociedades de capital riesgo, inversores institucionales, etc. Por lo que las familias o individuos muy adinerados propietarios de marcas de moda y lujo empiezan a ser una excepción. Detrás de una marca no está la figura emblemática de su fundador si no que, en contadas ocasiones, está en las de sus herederos si han tenido fortuna.

También otros vehículos societarios aglutinan la mayoría accionarial de una compañía y por tanto el valor real de la marca más repartido.

 

También destacaremos que los españoles entre estas grandes fortunas son rara avis destacando las figuras del admirado Amancio Ortega, primera gran fortuna del retail y tercera mundial global y el astuto Isak Andic (apropiándonos  de su persona como figura nacional) que aunque ya está entre las diez grandes fortunas del mundo de la moda ya se encuentra en un “discreto” puesto mundial muy alejado de otros grandes con una fortuna personal de “sólo” unos 5.000 millones de euros como fortuna personal, aproximadamente.

 

Los herederos de Rosalía Mera, el inversor propietario de Hackett, Juan Abelló, o Isidoro Álvarez (El Corte Inglés) se encuentran todavía más alejados en los puestos de milmillonarios.

 

Es curioso que otras firmas españolas ni sus propietarios que tienen cierto caché ni se acercan si acercarán a esos puestos ya que antes venderán sus empresas y marcas o desaparecerán por una mala gestión económica.  Me abstengo de dar nombres pero seguro que se os ocurren algunas.

 

En tercer lugar, las grandes fortunas , sobre todo las de cabeza, se tratan de grandes conglomerados de retail, textiles, lujo que han sumado a su portfolio marcas prestigiosas y no son los fundadores. Se han limitado a fagocitarlas gracias a su músculo financiero.

 

Dignos de mucho respeto, para mí, son aquellos que han logrado mantener cierta independencia y libres sus marcas de esos grandes holdings  familias o personalidades como son Phil Knight (Nike), Miuccia Prada, Giorgio Armani, los Wertheilmer (Chanel), Ralph Lauren, Renzo Rosso (Diesel), Nicolas Prech (Hermès), los Benetton, Domenico Dolce y Steffano Gabbana o Paolo Bulgari. Aunque alguno de estos me temo que en estas épocas  de incertidumbre sea difícil mantener a sus buques indemnes del abordaje de fondos de inversión, eso sí dejando sus economías personales muy resueltas.

 

Admiro a éstos porque han preferido ser “corsarios” y gestionar marcas de prestigio o modelos de éxito empresarial por sí solos en  lugar de unirse a poderosas “armadas” multinacionales.

 

El secreto de su independencia: el valor de sus acciones y de su marca como valor intangible y muy poderoso, una gestión y facturación impecable porque si no serán pasto de los “tiburones” financieros.

 

Las grandes compañías no me impresionan porque su capacidad de financiación es brutal en detrimento de otras firmas independientes aunque estén saneadas.

 

Y ¡ojo! Las grandes fortunas fluctúan en tanto en cuanto el valor de sus activos y acciones no se devalúen que son las que cada año se plasman en los rankings y sus subidas y bajadas. Sobre todos los “más listos de la clase” como Don Amancio diversifica en su sociedad inmobiliaria Pontegadea e invierte en ladrillo de High class ( el que no se devalúa con tanta facilidad) para que su fortuna personal no dependa exclusivamente de Inditex y sus fluctuaciones. Y por eso está en el Top.

 

Estas listas, datos fríos, muestran a aquellas compañías que se golpean el pecho diciendo que su marca está asentada y que al margen del nombre, y facturaciones discretas lo que sí tienen es un endeudamiento elevado y al borde de procesos concursales.

 

Profesionalmente, piensen en grande, pero si no crecen de forma rentable y consolidada ni en sus mejores sueños podrán aparecer por esa lista, ni en la cola. 
...